Entrevista a Palermo
"ME SIENTO OBSERVADO POR LA JUVENTUD Y UNO TIENE QUE DAR EJEMPLO"
Palermo: "Sólo soy un loco del fútbol, los otros están en el manicomio"

Palermo, Martín, hace vida monacal. Huye de las bambalinas y de actitudes luminosas; tiene muy claro su cometido, el gol es su trabajo y para ello emplea cuerpo y alma. Muy lejos quedó Boca. Ahora toca Villarreal.
¿Cómo es Martín Palermo?
Me considero una persona tranquila, dedicada intensamente a su profesión, que
se desafía siempre para progresar día a día y busca cumplir sus objetivos.
¿Qué le hace ser distinto?
Distinto, no. Por momentos trato de sentirme como el Martín que tenía quince años,
pero tomo conciencia de que no soy ése, sino otra persona, reconocida por los
medios de comunicación y por la gente, y tengo que sentar cabeza, pues me
siento observado por la juventud y uno tiene que dar ejemplo, dentro y fuera de
la cancha.
Futbolísticamente hablando, ¿el goleador debe tener un alto grado de mala
leche para triunfar?
El goleador puro es de una raza especial, un ser diferente, al menos así es
como yo lo creo; el goleador vive del gol y por más que pasen diez partidos y
haya hecho diez asistencias para que el compañero marque, no es el goleador;
como que le está faltando algo; pese a que colaboras en el triunfo del equipo,
pese a que trabajas y tienes la conciencia tranquila, si no marcas, te marchas
sabiendo que te falta ‘algo’...
Boca Juniors es un auténtico gigante, un sentimiento; Villarreal, más chico
aunque también muy ambicioso. ¿Nota el cambio?
Sí, se nota; aunque juegues en Madrid y Barcelona no es lo mismo que uno siente
jugando en Boca. Acá el aliento es diferente, más tranquilo; acá... como que
se disfruta más del espectáculo del fútbol; allá es más eufórico, allá la
gente aprovecha el fútbol para descargar los problemas que le acarreó la
semana; como la falta de trabajo, el hambre que se está pasando o la alta
delicuencia. En España la gente va al fútbol como el que va a una fiesta y va
a disfrutar, y eso es muy lindo.
NOSTALGIA Y DIFERENCIAS
¿Qué cuota de nostalgia alcanza, Martín?
Se extrañan algunas cosas, pero me siento muy a gusto en Villarreal, porque
tengo lo que estaba buscando: tranquilidad, del asedio constante de la gente y
del periodismo. Acá noto el cariño de la gente, pero no la exaltación de
Buenos Aires. Entrenamiento, comida, descanso... No hay más: quiero llegar a mi
puesta a punto lo antes posible y no me concedo nada más; bueno, el otro día,
para salir de la habitación del hotel, salí al cine; pero aquí estoy
trabajando bien y tranquilo, que era lo que buscaba y necesitaba.
Ya debutó el pasado domingo y sabe cómo las gastan los defensas en España.
¿Nota diferencias en relación al fútbol que se practica en Argentina?
El fútbol de esta Liga es más rápido y, por tanto, se juega más fuerte que
en Argentina; en España no hay grandes diferencias en equipos, todos son muy
parejos, incluso con el Real Madrid, con el que jugué una vez, no veo gran
diferencia; una vez que uno esté bien preparado en lo físico, se verá; en el
fútbol no hay mucho misterio.
Con Palermo en su nivel, que se vayan preparando...
No exageremos, yo me tengo que acoplar al equipo y el equipo a mí, a mis
movimientos; falta el ensamblaje, yo tengo que conocer cómo se desenvuelven Víctor
o Calleja o cómo se mueve Jorge. Todo va a llegar.
Primer partido, a cero goles en el casillero; el goleador no se inquieta, ¿o sí?
No me tengo que desesperar; en Boca también me costó adaptarme.
LA CAMISETA
La camiseta de Boca pesa...
No pesa ninguna camiseta, ni la de Boca Juniors. A la hora de estar en una
cancha son once jugadores contra once jugadores; y el contrario te va a querer
ganar, no te va a dejar hacer tu juego. Por eso todo depende de nosotros, que
vamos a tratar de mantener en lo más alto al Villarreal.
¿Tendrá dedicatoria su primer gol?
Mi gol que haga en España, al igual que hacía en Boca, será compartido con
mis hijos; será para ellos.
Usted no ‘mojó’ en su estreno ante el Alavés, pero le puso el balón en
el sitio para el zapatazo de Víctor y fue con él a abrazarse, ¿cómo se sintió?
Muy bien, me noté uno más del equipo y noté enseguida algo tan bonito como es
el compañerismo. El festejo lo compartimos todos y fue bonito.
Villarreal va quinto en la tabla clasificatoria y disparado...
Considero que hay que ir paso a paso, no pensar en la Copa de la UEFA ni en la
Champions League; hay que pensar que es el segundo partido de la segunda vuelta
y los rivales van a ser muy duros hasta que temine el Campeonato de Liga. Hay
que ir partido a partido, convencernos de que, si seguimos haciendo las cosas
bien, podemos estar muy arriba en la clasificación.
¿Usted hace sus cuentas?
Nunca las hice, nunca me puse a pensar sobre cuántos goles puedo llegar a hacer
o qué objetivos me marcaré. En Boca, una vez que teníamos a mano el título
de Liga y la Intercontinental, pensaba, bueno, ahora a por la Mercosur. Porque
cuando uno tiene muchas cosas, más quiere conseguir. En Villarreal, el primer
objetivo es no perder la categoría; y ahora, que nos encontramos arriba,
podemos pelear para más.
¿Ya tienen coto sus ambiciones?
Soy un hombre que no se conforma con lo que ya ha conseguido, nunca digo
‘hasta aquí llegué’, nunca me pongo límites, siempre me desafío a algo más.
En Argentina conseguí todos los títulos posibles, ahora estoy en Europa. ¿Para
qué? Para triunfar...
Pero vino a un equipo como el Villarreal, vaya desafío.
Muchos me criticaron la conveniencia de mi fichaje, se preguntaban cómo vine al
Villarreal, que era un equipo pequeño, y no aterricé en un grande. En
Argentina empecé en Estudiantes de la Plata, que es un equipo mediano, pero
seguí avanzando y llegué a Boca. Y, bueno, aquí empezamos. Primero, conseguir
objetivos con el Villarreal y después, si está la posibilidad de alcanzar a
equipos más grandes de Europa será importante. Pero mi primer desafío ahora
es el Villarreal.
¿Y el segundo?
Soy un auténtico obsesivo del trabajo, así que eso es lo segundo, porque yo
quiero ponerme bien físicamente, no dar ventaja a nadie; sé que hay muchos
ojos puestos sobre mí y no puedo permitirme ningún lujo.
EXPERIENCIA
Usted no se achica, va de frente, parece que no tiene miedo.
Yo he tenido malas experiencias, sobre todo cuando era chico y jugaba en
Estudiantes, donde tuve tropezones y estuve año y medio parado; pero la seguí
peleando y no bajé la guardia, como tampoco la bajé cuando sufrí una lesión
grave con Boca; muchos abandonan, pero yo no, yo me levanto.
Y se levantó cuando falló los tres penaltis en un mismo partido...
Por supuesto. A aquello se le dio una gran trascendencia, pero para mí no. Fue
una experiencia más que le pudo haber pasado a cualquier jugador, pero me pasó
a mí y la superé como he superado otras etapas malas. Las buenas me hicieron
fuerte y aquí estoy con toda mi fuerza como para no caerme en ningún momento.
Este ‘Loco’ que tengo yo delante, ¿cuánto tiene de cordura y cuánto de
locura?
Es un apelativo que me impusieron en Argentina y fue implantándose poco a poco.
El profesor Córdoba, de Estudiantes, fue el que comenzó todo esto, pero uno
aquí va a ir compartiendo cosas con los medios y con la gente, y se verá si
uno es un loco o no. Yo, como Aimar. Yo soy un loco del fútbol y nada más. Los
otros están en el manicomio. Yo soy Martín, simplemente.
¿Los errores que cometió en el pasado le ayudaron a seguir caminando?
Seguro, el transcurrir de los años y las numerosas etapas que pasé me hicieron
crecer, en mi profesión y en la vida privada. La experiencia ha puesto orden en
mi vida.
Una vez que ya ha debutado en la Liga española, ¿tiene ganas de medirse ya
con los grandes del fútbol español?
Lo principal, más que nada, es alcanzar mi estado óptimo, sentirme bien
durante los noventa minutos de un partido. Cuando nos toque medirnos con los
equipos grandes ya estaré mejor y más acoplado al equipo.
¿Ya sabrán de Palermo?
De Palermo y del Villarreal, ojalá que nos vean en lo más alto posible.
Está nota es gentileza de: Peña Gol Gloc, pagina del Villareal.