PROYECTOS ESPACIALES
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El Spacelab - Sondas Ranger - Sondas Mariner - Géminis - Apolo-Soyus - Mercury - Apolo - Space Shuttle - Skaylab - Sputnik El Spacelab

En 1973 los EE.UU. y los estados miembros del ESRO firmaron el acuerdo para realizar lo que en los años siguientes se convertiría en el mayor proyecto conjunto ESA NASA: el Spacelab. Europa sería íntegramente responsable del diseño y realización del laboratorio espacial; la NASA proporcionaría el lanzador y el orbiter del Space Shuttle donde en la gran bodega se albergaría al laboratorio. Concluida la misión, el shuttle llevaría a Tierra al Spacelab para futuras reutilizaciones. Entre los nueve estados miembros de la ESA involucrados en la realización del Spacelab, la parte del león le ha correspondido a Alemania y a la principal empresa contratista la VFW-ERNO de Bremen. Un primer modelo de estudio del Spacelab fue entregado a la NASA en noviembre de 1980; la primera unidad volante estuvo preparada en 1981. El Spacelab está esencialmente compuesto de dos elementos: un módulo presurizado y una plataforma no presurizada. El módulo está destinado a albergar a los especialistas que controlarán el laboratorio durante su permanencia en el espacio. Consta de un elemento cilíndrico de aluminio y puede tener una o dos secciones, según las necesidades de la misión. Cada sección mide cuatro metros de diámetro y 2,7 metros de longitud. Cuando las dos secciones son utilizadas conjuntamente, el módulo puede transportar una carga de más de cuatro toneladas y of rece un volumen de 22 metros cúbicos. La plataforma está destinada a albergar los instrumentos y se halla abierta directamente hacia el espacio. Puede estar compuesta de una o más secciones (hasta un máximo de cinco) y es capaz de llevar hasta 9.000 kg. de instrumentos. La carga puede también comprender telescopios, antenas o radares. El módulo y la plataforma del Spacelab, en sus diferentes versiones, pueden ser empleados tanto conjunta como separadamente, lo que hace del Spacelab un laboratorio extremadamente versátil. El Spacelab está unido al orbiter del shuttle por un túnel de un metro de diámetro, que permite a los científicos del laboratorio acceder a la cabina del shuttle. El Spacelab y el shuttle entrarán en órbita a una altura comprendida entre 200 y 900 km. Una vez en órbita, el shuttle abrirá las puertas de su bodega para dejar al descubierto, hasta el término de la misión, el complejo Spacelab.

Sondas Ranger

Serie de sondas automáticas para la exploración de la Luna, realizada por la NASA entre 1961 y 1965. La primera sonda de la serie debía enviar imágenes televisivas durante la fase de aproximación y hacer descender un pequeño paquete instrumental sobre la superficie de nuestro satélite natural, con el fin de efectuar medidas de carácter geofísico como el registro de eventuales terremotos lunares. Los instrumentos estaban contenidos en una esfera de unos 64 cm. de diámetro, bautizada Tonto, que estaba construida en madera de balsa, elástica y bastante resistente. Sin embargo, los primeros seis vuelos de los Ranger estuvieron marcados por clamorosos fracasos. Entonces la técnica de las misiones Ranger fue modificada: se eliminó el descenso del módulo instrumental y se limitó a la realización de tomas por televisión de la superficie a medida que la sonda se acercaba a nuestro satélite, antes de concluir su existencia con un impacto destructivo. Fue gracias a estas modificaciones que los últimos tres Ranger de la serie pudieron transmitir a tierra miles de imágenes, revelando por primera vez detalles de pocos metros. Esta masa de informaciones fue preciosa para los proyectos de los futuros descensos lunares efectuados por las naves automáticas Surveyor. Los Ranger, en su configuración final, estaban constituidos por una estructura de base hexagonal con una altura de unos 3 m. y 360 kg. de peso. En el espacio se desplegaban dos grandes paneles solares para la alimentación de los sistemas de a bordo.

Sondas Mariner

Sondas automáticas americanas para la exploración de los planetas interiores, que entre 1962 y 1971 obtuvieron importantes datos sobre la naturaleza de Mercurio, Venus y Marte. Las sondas Mariner eran una derivación de las sondas Ranger, empleadas para la exploración de la Luna. Estaban constituidas por una estructura de base hexagonal que contenía la instrumentación científica, dos paneles solares que se abrían en el espacio como alas desplegadas, telecámaras, sensores y una antena parabólica para la transmisión de datos a tierra. Eran puestos en órbita por un misil de dos secciones AtlasAgena o Atlas-Centaur e impulsados en una trayectoria de vuelo inercial hacia el planeta prefijado. El Mariner 2 fue la primera sonda automática construida por el hombre que se acercó a otro planeta, Venus, el 14 de diciembre de 1962; el Mariner 4, la primera en acercarse a Marte, revelando que también este planeta está cubierto de cráteres. El Mariner 9 conquistó el primado de puesta en órbita alrededor de un planeta, Marte, el cual efectuó durante un año un preciso reconocimiento fotográfico. Aún más compleja y espectacular es la historia de la empresa del Mariner l0. La NASA había proyectado un vuelo que preveía después del encuentro con Venus hacerlo con Mercurio. Cuando este proyecto fue publicado en varias revistas científicas, el profesor Giuseppe Colombo, de la Universidad de Padua, experto en problemas de mecánica celeste, calculó que, variando las condiciones del lanzamiento, era posible realizar no uno, sino tres pasos sucesivos por las cercanías de Mercurio. El estudioso comunicó su idea a la NASA y esta fue aceptada y realizada con gran éxito.

Géminis

 Famoso programa espacial americano desarrollado a mediados de los años 60 por la NASA con la finalidad de experimentar una astronave biplaza para vuelos de larga duración en el espacio, practicar las técnicas de Rendez-vous y de Docking entre dos vehículos espaciales y realizar actividad extra-vehicular: todo con el fin de allanar el camino al programa Apolo para la exploración de la Luna y ganar a los soviéticos la supremacía de la exploración humana en el espacio. En el ámbito de este programa se realizaron 12 vuelos con la astronave Géminis, los primeros de los cuales no llevaban hombres a bordo.  El proyecto Géminis nace oficialmente en 1961, mientras se desarrollaban todavía los primeros vuelos del proyecto Mercury. En tres años fue puesta a punto la astronave constituda por tres partes esenciales: 1) el módulo de retorno conteniendo la cabina para dos astronautas, de forma cónica con una base de 2,3 m de diámetro y una altura de 1,8 m; 2) el módulo de adaptación puesto en la base del de retorno, con retro cohetes, los generadores de electricidad y los cohetes para el control de vuelo; 3) una sección de rendez-vous, constituida por un cilindro colocado en la cima del módulo de retorno que contenía un radar para la aproximación a otra nave, así como mecanismos para el acoplamiento rígido con otro vehículo En su configuración completa, la astronave Géminis pesaba 3.600 kg. El acceso a la cabina se realizaba a través de dos portezuelas ambas situadas por encima de los dos asientos de los astronautas. El lanza miento se hacía con los misiles Titán II. El programa cumplió plenamente sus objetivos y, aparte de algún hecho demasiado teatral, fue coronado por el éxito. Los dos primeros astronautas americanos en volar a bordo de la Géminis fueron Virgil I Grissom y John W. Young, que efectuaron tres órbitas alrededor de la Tierra, el 23 de marzo de 1965. La misión siguiente se caracterizó por la primera salida de un americano, Edward H. White, al espacio, fuera de la cabina. Un importante primado logrado por el programa Géminis fue, en marzo de 1966, el primer amarre entre una astronave y otro vehículo: una de las secciones del misil Agena. Sin embargo, inmediatamente después se vivieron momentos dramáticos: la Géminis 8, llevando a bordo a Neil Armstrong y David Scotte, después de haberse amarrado al Agena, empezó a girar vertiginosamente sobre sí misma corriendo el riesgo de destrozarse en órbita. Afortunadamente, los dos hombres lograron separar ambos vehículos y retomar el control de la astronave que fue llevada precipitadamente a Tierra. La maniobra de docking, después del segundo fracaso registrado por la Géminis 9, se logró perfectamente con la Géminis 10, en julio de 1966. Todo el programa se concluyó felizmente en el mes de noviembre del mismo año con el vuelo de la Géminis 12. La tabla indica todos los datos esenciales relativos a las doce mi siones del programa Géminis.

Mercury

Nombre del programa americano que llevó a los primeros hombres al espacio extra-atmosférico al comienzo de los años 60, en el intento, después coronado por el éxito, de paliar la ventaja de los soviéticos en el vuelo espacial humano y allanar el camino hacia la conquista de la Luna. Antes del proyecto Mercury, el camino americano para la exploración del espacio preveía el desarrollo de un avión-cohete conceptualmente similar al Space-Shuttle, pero mucho más pequeño, que debía ser puesto en órbita por un misil y retornar planeando como un aeroplano normal (proyecto Dyna-Soar). Los experimentos sobre esta vía ya había llevado a los aviones del tipo X 15 a alcanzar, a comienzos de los años 60, el récord de altura: 108 km. Con el lanzamiento del primer hombre al espacio por parte de los soviéticos (se trataba de Juri Gagarin, el 12 de abril de 1961), los americanos abandonaron esta línea de investigación y se dedicaron al diseño de una pequeña astronave que debía ser puesta en órbita terrestre por un misil balístico intercontinental . A la astronave y a todo el programa se le dio el nombre de Mercury. La astronave tenía la forma de un tronco de cono de 3 m. de alto, un diámetro en la base de 2 m. y un peso de 1.360 kg. Es su interior sólo podía ir un hombre situado en un asiento anatómico especial. La Mercury, estaba dotada de pequeños chorros para la corrección de la trayectoria en órbita, pero no disponía de motores para pasar de una órbita a otra. Un sistema de retrocohetes aseguraba la reducción de la velocidad orbital para la entrada nuevamente en la atmósfera, y un escudo térmico especial colocado en su base la protegía de las grandes temperaturas ocasionadas por la fricción. La caída se producía en pleno océano y la cápsula permanecía flotando gracias a un colchoncillo inflable. El proyecto Mercury tuvo su bautismo el 5 de mayo de 1961, con un vuelo suborbital (la nave no realizó ni una órbita completa alrededor de la Tierra, sino sólo una parábola con el vértice en el espacio extraatmosférico) del astronauta Alan Shepard. Dos meses después siguió el segundo vuelo suborbital de Virgil Grissom. En ambos casos el transportador empleado fue un misil Redstone. Superados estas pruebas fundamentales, el proyecto despegó con los vuelos orbitales. Siguieron cuatro de ellos, desde febrero de 1962 a mayo de 1963, todos coronados con el éxito. El misil empleado para estos experimentos fue el más potente Atlas. El proyecto Mercury fue la premisa necesaria del Géminis (astronave de dos asientos), en el ámbito del cual fueron realizados numcrosos experimentos de rendez-vous y docking en órbita. Y el Géminis a su vez constituyó la premisa imprescindible para el salto hacia la Luna.

APOLO

¿Qué incógnitas esperaban a los astronautas del "Apolo" en su primer descenso sobre la Luna? ¿Cómo reconstruir en la Tierra todas las fases de las operaciones lunares para adiestrar a los astronautas proporcionándoles la imagen más exacta posible de lo que encontrarían en realidad? El problema no era simple de resolver y exigió emplearse a fondo a todos los técnicos de la NASA que a mediados de los años sesenta estaban trabajando en el proyecto "Apolo", hasta que todos convinieron que el único sistema para obtener respuestas apreciables era construir simuladores lunares. Nace así el Apollo Mission Simulator (AMS), el simulador más complejo y más costoso jamás realizado por el organismo espacial americano. El AMS no tenía nada que ver con las instalaciones clásicas que habían sido utilizadas para el entrenamiento de los astronautas de las misiones precedentes. El habitáculo, que reconstruía la cabina en sus mínimos detalles, estaba inserto a un complejo más grande de estructuras unidas a una gigantesca batería de calculadores electrónicos, en los cuales era posible almacenar todas las informaciones de una misión. Sistemas de máquinas fotográficas y cinematográficas y una serie de maquetas realistas, conseguían ofrecer a los pilotos imágenes muy cercanas a las que tendrían durante la misión, tanto en la órbita terrestre, como en las diversas etapas de la trayectoria lunar o del vuelo alrededor de la Luna. Las maquetas tenían la finalidad de dar a los astronautas la impresión de separar realmente el LEM de la tercera sección del transportador, o de acercarse al módulo lunar en el momento de su retorno de la Luna. Por consiguiente fue "jugando", con el Apollo Mission Simulator como los futuros conquistadores de la Luna se entrenaron hasta que, dos años antes del histórico desembarco, en 1967, la NASA construyó otro simulador aún más perfeccionado. Se llamaba LOLA (Lunar Orbit and Landing Approach) y permitió a los astronautas, gracias a un sistema de cuatro maquetas de la superficie lunar a diferentes escalas sobre los que se movían los haces de luz de las telecámaras, tener una visión particularmente real de nuestro satélite, tal como puede verse a alturas comprendidas entre los 50 metros y los 300 km. Con el LOLA, los "apolonautas" pudieron simular todo, acercamientos rasantes y descensos verticales incluidos. Fue entonces cuando el descenso sobre la Luna comenzó a hacerse una realidad.

Space Shuttle

 La traducción literal de estas palabras es "lanzadera espacial". Recordemos que lanzadera es el instrumento que utilizan los te jedores para tramar y que por lo tanto en un telar va de un lado a otro. El verdadero significado de la palabra "shuttle" es por lo tanto "ir y venir" aunque en español se utiliza con mayor frecuencia "transbordador". De todos modos es el nombre dado a un revolucionario medio de transporte realizado por la NASA, que es puesto en órbita por medio de un cohete convencional, está en condiciones de permanecer en el espacio durante periodos comprendidos entre una semana y un mes y retorna a tierra planeando como un avión de línea. Sin embargo, como ya hemos dicho, el hecho absolutamente nuevo para un medio de transporte espacial es que el Space Shuttle no es un vehículo que se pierda en cada vuelo, como todas las astronaves de los años sesenta y setenta que le precedieron, sino que puede ser reutilizado durante una decena de veces con gran ahorro de materiales y sistemas de control sumamente evolucionados y avanzados. Los precedentes. La idea de un medio de transporte espacial reutilizable, es atribuida al pionero de la astronáutica Eugen Sanger (1905-1964), austriaco, profesor en la Universidad de Viena y después director de un instituto de investigación para los motores a chorro de la Luftwaffe. Entre finales de los años veinte y el decenio sucesivo, Sanger desarrolló los planes para un bombardero de largo alcance, propulsado por un motor a cohete, que habría tenido que realizar una altísima parábola, con la cima fuera de la atmósfera, y luego caer sobre el objetivo enemigo. El propio Sanger dio la idea de un empleo no bélico de este sistema, para ser utilizado como vehlculo-lanzadera encargado del transporte de hombres y materiales al espacio para la construcción de una estación espacial. Werner von Braun y otros recogieron con variaciones la idea de Sanger, diseñando los planos de construcción de vehículos similares, que sin embargo nunca fueron tomados en seria consideración por la Alemania de Hitler. En los años sesenta la US Air Force y la NASA desarrollaron proyectos de aviones a cohete que se inspiraban en las ideas de Sanger y von Braun y que eran genéricamente llamados "lifting bodies", es decir vehículos portadores. Uno de estos, denominado X-15, fue realizado en tres ejemplares que alcanzaron prestaciones notables aun sin entrar en órbita. Soltados a 12.000 m. de altura por un B-52 y a partir de allí impulsados por un motor propio a cohete con un empuje de 26.000 kg., los X-15 (que eran monoplazas) alcanzaron a principios de los años sesenta velocidades hipersónicas de 6.500 km/h. y alturas de 108 km. El siguiente paso debía ser la realización del X-20, también llamado Dyna Soar, que habría tenido que ser lanzado y puesto en órbita por un cohete del tipo Titan III, dar algunas vueltas alrededor de la Tierra y entonces retornar como un planeador. El diseño de este vehículo, en escala reducida, era igual a la lanzadera actual. Sin embargo el proyecto no se llevó a cabo por dificultades técnicas y se prefirió seguir en el camino de las astronaves convencionales. Diez años después, no obstante, en la perspectiva de una prolongada permanencia del hombre en órbita y de la construcción de grandes bases espaciales alrededor de la Tierra, la necesidad de un vehículo reutilizable se hizo patente y la NASA retomó, ampliándolo y perfeccionándolo sobre la base de la experiencia adquirida con las misiones Apolo, el proyecto del planeador espacial, que se convertiría precisamente en el Space Shuttle. La estructura. El Space Shuttle, que al partir tiene un peso total de 2.000.000 kg., está formado por tres elementos primarios; el orbiter, que es la parte principal del vehículo destinada a poner en órbita y traer a la Tierra una tripulación de hasta siete hombres y la correspondiente carga útil; el depósito externo (External Tank), que contiene el propulsor líquido que alimenta a los tres motores principales del orbiter; los dos propulsores auxiliares a combustible sólido (Solid Rockets Boosters), que son encendidos simultáneamente con los tres motores principales del orbiter, en la fase del despegue. 1) El orbiter tiene las dimensiones y la forma de un avión comercial. Tiene una longitud de 37,2 m., una altura de 17,4, una apertura alar de 24 m. y un peso en vacío de alrededor de 68.000 kg. (en términos generales las dimensiones de un DC-9); en su parte anterior posee una amplia cabina para la tripulación y en la posterior una amplia bodega, que ocupa la mayor parte de su extensión: 18,3 m. de longitud, 4,6 m. de ancho, 29.500 kg. de carga útil transportable. El orbiter tiene, en el extremo posterior, tres motores principales que son encendidos al partir, cada uno es capaz de desarrollar un empuje de 13.000 kg.; están alimentados con oxígeno e hidrógeno líquido desde un depósito exterior. Además tiene dos motores más pequeños, de 2.700 kg. de empuje, que son encendidos en el espacio para realizar las maniobras orbitales. La cabina del orbiter está subdividida por dos puentes a tres niveles. En el nivel superior está el puente de mando, un lugar totalmente tapizado de paneles de guía y control, en cuyo centro hay dos asientos anatómicos en los cuales se sitúan el comandante de la misión y su segundo. Todos los sistemas están triplicados para of recer así la máxima garantía de seguridad en caso de averías. Dos ventanas anteriores, dos laterales y dos posteriores aseguran una visión de 360  del panorama exterior. A través de una escotilla y una escalerilla, desde el puente de mando se desciende a los cuartos de estar, llamados también puente del medio y constituidos por una habitación de 4 x 3,7 m. Aquí se encuentran las literas de la tripulación, la cocina, el baño, los armarios con las reservas de alimentos, y una pequeña cámara de descomprensión (Airlock) para salir hacia el exterior. Bajo el puente del medio, por último, hay un espacio no habitable que contiene los sistemas de acondicionamiento y limpieza del ambiente de las salas de conducción y estar. En el interior de las cabinas se ha creado una confortable atmósfera artificial a base de nitrógeno (80 por 100) y oxígeno (20 por 100) y una presión correspondiente a la que hay a nivel del mar. Un sistema de ventilación forzada y filtros eliminan continuamente los residuos de cualquier naturaleza que, en ausencia de gravedad, quedaría flotando en las cabinas constituyendo un peligro para la respiración de los astronautas y para la instrumentación de a bordo. 2) El depósito exterior es el único elemento del Space Shuttle en ser abandonado después del uso. Tiene la forma de un huso que está sujeto a la panza del orbiter y es también la parte más grande de todo el sistema de transporte: mide 47 m. de longitud y 8,5 m. de diámetro. Contiene unos 700.000 kg. de propulsor (hidrógeno y oxígeno líquido), que es bombeado durante los primeros ocho minutos después del lanzamiento hacia los tres motores del orbiter. Después de que se ha vaciado es automáticamente soltado del orbiter y cae en el mar sin ser recuperado. 3) Los auxiliares de propulsión a combustible sólido se hallan a un lado y otro del gran depósito exterior, pero al contrario de este último son recuperados y reutilizados. Están formados por dos cohetes con una longitud cada uno de 45,5 m., un diámetro de 3,7 m. y capaces de proporcionar un empuje de 1.202.000 kg. Son encendidos en el momento de la partida, simultáneamente con los tres motores del orbiter, y se separan después de casi dos minutos. Cada uno de ellos está dotado de un sistema de dos paracaídas, uno de frenado y uno principal, que les hacen descender lentamente en el océano donde son recuperados por navíos. Después de una operación de mantenimiento, pueden ser reutilizados para un lanzamiento sucesivo. La misión. Una misión estándar del Space Shuttle prevé las siguientes fases esenciales: A) Lanzamiento en vertical desde la misma torre de lanzamiento del Kennedy Space Center de Cabo Cañaveral, en Florida, desde el que partieron las misiones Apolo hacia la Luna. Los tres motores principales del orbiter y los dos auxiliares de combustible sólido son activados simultáneamente a la hora cero. B) Después de aproximadamente dos minutos de vuelo, cuando el shuttle ya ha alcanzado los 50 km. de altura y los 5.000 km/h. de velocidad, se produce la separación de los dos auxiliares de propulsión. C) Ocho minutos después del lanzamiento, a 109 km de altura, antes que el orbiter haya alcanzado la órbita terrestre, se produce la separación del depósito exterior. En toda esta fase de ascenso los hombres de a bordo experimentan una fuerza de gravedad de apenas 3 g. (comparable a la que nosotros mismos experimentamos cuando nos encontramos en un coche que realiza una curva a gran velocidad). Los astronautas de las primeras cápsulas espaciales estaban sometidos en cambio a esfuerzos de aproximadamente 8 g., con grave perjuicio de su estado de lucidez mental. Este resultado ha sido obtenido gracias al empuje gradual proporcionado por los motores del Shuttle en su fase de ascenso. D) Inmediatamente después de la separación del depósito exterior, se enc¡enden los dos motores de maniobra orbital, que proporcionan al orbiter el empuje necesario para entrar en una órbita circular a aproximadamente 215 km. de altura, con una velocidad de unos 28.300 km/h. E) La permanencia en órbita puede durar desde una semana a treinta días, durante los cuales el orbiter con la ayuda de sus motores de maniobra orbital, puede realizar evoluciones hasta 1.110 km. de altura. Durante esta fase, parte de la tripulación, hasta un máximo de cuatro personas, puede pasar al laboratorio Spacelab que eventualmente ha sido transportado al interior de la bodega, o bien dedicarse al lanzamiento de satélites artificiales (también eventualmente transportados en la bodega), o a la actividad extravehicular, o incluso a la recuperación de un satélite en órbita por medio de un largo brazo articulado llamado manipulator arm, que se encuentra en la bodega, y a la sustitución de algunas partes del propio satélite que no funcionan, o bien a su transporte a tierra para observaciones . F) Realizada la misión orbital, para afrontar la fase del retorno, el orbiter se sitúa en una órbita de 141 km. de altura con la parte posterior en el sentido de avance. Una hora antes del descenso se encienden los motores de maniobra orbital, para reducir así la velocidad e iniciar la lenta fase de caída orbital. Inmediatamente después, el piloto coloca al orbiter con la punta orientada hacia adelante. G) Media hora después el transbordador entra en las capas más altas de la atmósfera, a una altura de unos 122 km. El roce con las partículas de aire provoca un sobrecalentamiento de las partes exteriores del vehículo, a temperaturas comprendidas entre 1.370 y 1.650 C. Sin embargo, la perfecta protección a base de placas antitérmicas impide que el orbiter se queme como un meteoro y los hombres en el interior no advierten el más mínimo aumento de calor. El único inconveniente, en esta fase, está dado por un black-out total de las comunicaciones por radio, que dura un minuto. H) El shuttle ahora ya está dentro de la atmósfera e inicia una serie de maniobras para realizar la trayectoria exacta que lo conducirá a la pista de aterrizaje. A 23 km. de altura el vehículo debe encontrase ya en el exacto corredor de retorno. Su velocidad es de aproximadamente 1.900 km/h Toda esta maniobra se desarrolla en el silencio más absoluto, con los motores apagados: el shuttle vuela como un planeador. I) Algunos minutos después, a 4,2 km de altura, cuando la velocidad del shuttle se ha reducido a 530 km/h. y su ángulo de descenso es seis veces más rápido que el de un avión comercial, se inicia su aproximación a la pista. J) Todavía transcurrirán algunos minutos para que el shuttle, que se encuentra a una altura de 90 m. del suelo, saque su tren de aterrizaje y descienda como un avión, a velocidades de 320 km/h. Hasta el 12 de abril de 1981, día en el que el primer Space Shuttle denominado Columbia fue lanzado y puesto en órbita en su vuelo inaugural con los dos astronautas John Young y Robert Cripper, 43 americanos habían ido al espacio con naves de tipo convecional. El transbordador ha abierto, a partir de aquél momento, una nueva fase en la exploración espacial. Se prevé que a mediados de los años ochenta los vuelos del transbordador podrán realizarse al ritmo de uno por mes y ello llevará a una intensificación del empleo del espacio para fines científicos. Sin embargo, no puede olvidarse que los usos militares de la lanzadera serán notables y que el Departamento de Defensa de los EE.UU., financiará en un 30 por 100 los vuelos futuros.

Skaylab

 Nombre de la primera estación espacial orbital americana, realizada y convertida en operativa en el curso de 1973, en la cual se alternaron tres tripulaciones de tres hombres cada una por un periodo variable desde 29 a 84 días. Con el Skylab, los americanos, que a causa del programa lunar Apolo habían descuidado el trabajo y los experimentos en órbita terrestre, realizaron una serie de importantes estudios relativos a la fisiología humana en condiciones de ausencia de gravedad, observaciones geológicas, geofísicas y de recursos terrestres, observaciones astronómicas y experimentos de técnicas industriales para desarrollar en el espacio. El Skylab fue sacado de la tercera sección de supermisil Satumo V carente, obviamente, de los motores y de los depósitos de serie. Pesaba 75 toneladas tenía una longitud de 35,6 m (comprendidos los motores) y un volumen de 331 metros cúbicos. La estación espacial estaba compuesta de cuatro partes: el módulo de trabajo, comprendiendo también la sección del habitáculo de los astronautas con dimensiones de 14/7 m longitud y 6,6 de diámetro; una cámara de compensación, dotada de una portezuela para salir al espacio y conteniendo también instrumentos para el control operativo de la estación espacial, con dimensiones 5,4 m de longitud y 1,7-3 m de diámetro; el módulo de amarre, llevando en el extremo un sistema para Docking. Esta última parte contenía también instrumentos para la observación de la Tierra, un panel mando para pilotar los seis telescopios astronómicos montados en la estación, un horno para la fusión de los materiales y una cámara de alto vacío para experimentar nuevas técnicas de producción industrial. Las informaciones recogidas por el Skylab en el transcurso de las tres misiones son tan abundantes que pueden resumirse en las siguientes cifras records: 230 m cuadrados de fotografías de recursos terrestres, 70 km de datos científicos registrados en cinta, 200.000 imágenes del Sol y miles de temas astronómicos entre los cuales se encuentran las excepcionales tomas del cometa Kohoutek. El Skylab fue lanzado, sin hombres a bordo, el 14 de mayo de 1973 y colocado en una órbita casi circular a 435 km de altura. Inmediatamente después de la puesta en órbita se produjo una avería que puso en peligro a toda la estación espacial: el escudo contra los micrometeoritos, que debía cumplir también una función de reflexión de los rayos solares con el fin de evitar un sobrecalentamiento del Skylab, se separó y destruyó un panel de energía solar y dañó seriamente a otro. Diez dias más tarde, el 25 de mayo de 1973, fue puesto en órbita, a bordo de una astronave de tipo Apolo, el primer terceto de astronautas destinado a habitar el Skylab: Charles Conrad, Jose Kerwin y Paul Weltz. Después de un perfecto amarre se introdujeron en el Skylab y los tres hombres lograron, con una hábil actividad extravehicular, extender un parasol para enfriar la estación y reparar las células solares dañadas, llevándola así a plena efectividad. Su misión duró 28 días y 49 minutos, en el curso de los cuales inauguraron la actividad científica de la estación espacial orbital. Después de menos de un mes del retorno a tierra de la primera tripulación, el 28 de julio de 1973 otros tres astronautas alcanzaron el Skylab: se trataba de Alan Bean, Owen Garriott y Jack Lousma. Ellos instalaron un nuevo y más eficaz panel parasol e iniciaron una provechosa actividad de observación de los recursos terrestres y de las protuberancias solares. Retornaron a tierra el 25 de septiembre, después de 59 días y medio de permanencia en el espacio. La tercera y última misión del Skylab comenzó el 16 de noviembre de 1973, con la llegada a la estación espacial de los astronautas Gerald Carr, Edward Gibson y William Pogue. Su trabajo más difícil consistió en una actividad extravehicular de 7 horas que llevaron a cabo el día de Navidad, durante la que cambiaron los films en los instrumentos de observación astronómica y observaron el espléndido cometa Kohoutek. Su misión se prolongó más allá de comienzos de 1974: retornaron felizmente a tierra el 8 de febrero, después de 84 días de permanencia en órbita. Después de estas tres misiones, la NASA decidió que el Skylab ya no estaba en condiciones de acoger nuevas tripulaciones: se hacían necesarios sustituciones y aprovisionamientos que una tripulación enviada en la Apolo no hubiera estado en condiciones de realizar, incluso por los límites de transporte de la propia astronave. Algunos propusieron entonces que el laboratorio podía repararse en el curso de los primeros vuelos del Space Shuttle que, en aquellos tiempos, se pensaba debían comenzar hacia finales de los años 70. Sin embargo, el Skylab no logró vivir tanto como para ser salvado por el shuttle . A causa del máximo de actividad solar y de la expansión de la atmósfera terrestre, la estación espacial americana entró en contacto prematuro con las rarificadas moléculas de aire, detuvo lentamente su velocidad orbital, perdió progresivamente altura y, en el verano de 1979, concluyó su existencia con una espectacular caída sobre la Tierra, no sin haber hecho saltar antes las alarmas en muchos países del mundo. La estructura del Skylab se desintegró en miles de trozos encima del Océano Indico, algunos de los cuales cayeron al suelo y fueron recuperados en territorios desérticos de Australia.

Apolo-Soyus

 Ha sido la experiencia más espectacular de cooperación internacional en el espacio: el 5 de julio de 1975, la astronave americana Apolo con tres hombres a bordo se unió a la cosmonave soviética Soyuz con dos astronautas, a 225 km. sobre la Tierra. Un acuerdo quinquenal estipulado en 1972 entre las dos grandes potencias, preveía el estudio de un "sistema compatible de cita y amarre de las estaciones y de las naves habitadas de la Unión Soviética y de los Estados Unidos, con el fin de aumentar la seguridad de los vuelos humanos en el espacio y de tener la ocasión, en el futuro, de efectuar experiencias científicas conjuntas". Los problemas de compatibilidad técnica a resolver fueron bastantes: en primer lugar los dispositivos de Amarre del "Apolo" y de la "Soyuz", si bien funcionaban en base a los mismos principios, tenían dimensiones y mecanismos completamente diferentes. Para superar este obstáculo sin tener que modificar el proyecto original del "Apolo", los americanos construyeron el denominado "módulo de amarre": por un lado se introducía en uno de los extremos del "Apolo" y por el otro lo hacía en la "Soyuz". Surgieron otros problemas sobre las condiciones de la tripulación durante el tránsito de una nave a otra: en efecto, al ser diferentes las presiones atmosféricas creadas por los ingenieros americanos y soviéticos en las cabinas de las respectivas astronaves, el paso directo de los miembros de la tripulación habría provocado en ellos una grave descompensación orgánica. Por tanto, se decidió crear una cámara de compensación en el módulo de amarre. Ulteriores problemas de orden técnico estaban relacionados con las comunicaciones entre las dos astronaves en vuelo, la coordinación entre los dos motores y, además, problemas meteorológicos y de organización, como la estandarización de la terminología y la superación de la barrera idiomática. Todos estos problemas fueron resueltos y el amarre en órbita se realizó sin ningún incidente, concluyendo antes de lo previsto. El histórico apretón de manos en el espacio entre el comandante soviético Alexei Leonov y el americano Thomas Stafford, fue seguida con emoción por telespectadores de todo el mundo. Lo otros miembros de la misión, denominada ASTP, inciales de "Apollo-Soyuz Test Project", eran el ruso Valeri N. Kubasov, ingeniero de vuelo, así como los pilotos americanos Donald K. Slayton y Vance C Brand. Además de constituir un antecedente para eventuales misiones de auxilio en el espacio entre astronaves de los dos países, otro de los objetivos principales fue la  realización de experimentos relativos a la microgravedad, la astronomía, la medicina y la observación de la Tierra. Se realizaron 32 experimentos en el ámbito de 5 proyectos. Particularmente espectacular fue el del Eclipse solar artificial, durante el cual el "Apolo" hizo de disco de ocultación del Sol, mientras la tripulación de la "Soyuz" efectuaba observaciones y tomaba fotografías de la Corona solar.

Sputnik

 De una palabra rusa que quiere decir compañero, es el nombre dado a la famosa serie de satélites artificiales que inauguró la era de las exploraciones espaciales. El lanzamiento del Sputnik 1, el 4 de octubre de 1957, asombró al mundo porque nadie esperaba que la tecnología sovietica estuviera avanzada hasta el punto de poner un objeto en órbita alrededor de la Tierra. El Sputnik 1 pesaba 83,6 kg., consistía en una esfera de aluminio de 58 cm. de diámetro, con cuatro antenas de 2,5 m de longitud y contenía en su interior un equipo para la determinación de temperaturas y un radio transmisor. Realizando una vuelta alrededor de la Tierra cada noventa y seis minutos, entre los 228 y los 947 km. de altura, el Sputnik proporcionó informaciones sobre las características de las capas más altas de la atmósfera de nuestro planeta. Menos de un mes después, el 3 de noviembre de 1957, cuando aún  EEUU no se había repuesto del shock y trataba de organizar un programa espacial de largo alcance, fue lanzado el Sputnik 2, que pesaba 508 kg. y transportaba el primer ser vivo al espacio, la perra Laika. El animal permaneció en órbita durante diez días, viviendo en un compartimiento cilíndrico y demostrando que los seres evolucionados podían sobrevivir en el espacio, desintegrándose después con el satélite al entrar en la atmósfera . La serie de los Sputnik continuó hasta 1961, comprendiendo tanto lanzamientos de equipo científico, como pruebas de astronaves sin tripulación que los rusos lanzaban bajo el nombre genérico de satélites. El Sputnik 4, que partió el 15 de mayo de 1960, no era otra cosa que un modelo Vostok sin hombres a bordo, es decir la misma astronave que poco más tarde sería lanzada con Juri Gagarin. La serie de estos satélites se terminó con el Sputnik 10, lanzado el 25 de marzo de 1961. Después los soviéticos dieron a los satélites artificiales de la Tierra el nombre de Cosmos, una numerosísima serie que aún continúa.

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