Hace
años tenía muchos sueños, ellos aún
siguen conmigo, aunque se hayan cumplido unos
si, y otros, aún no.
Sé
lo que ibas a escribir, claro con otras palabras similares.
No
soy un brujo, ni leo la mente, soy un hombre considerado,
diferente.
¿Extrañarme?
¿De qué?, de
que a lo mejor no ibas a escribirme...sé que lo pensaste,
pero, sabía que luego de meditar, lo harías.
Quiero
entonces...rogarte un perdón, sí, es como
una súplica:
¡el haber infringido a tu soledad y sus delirios!
Y
disculpa tantas cosas que pretendo, de verdad perdóname,
porque quizas te quiero convertir en parte de unos sueños,
que no merezco, ni puedo entenderlos, soy iluso.
Eres una mujer muy atrayente, y tus arrebatos emocionales,
para mi no son estorbo alguno, para intentar la pretensión,
te repito, indebida de mi parte. Tus experiencias son diversas
a las mías.
Eso
es concluyente, más no acuses nunca a ningún
hombre como este poeta varón y dilectante, que use
su arte como arma de amor sin tener guerra.
Perdona, porque intenté conquistarte, y ser un soñador
empedernido.
Tienes
razón en todo.
Disculpa mi barbarie, adornada con poemas.
¡Más
yo te quiero; así de simple!
Tu otro; yo, con un beso cualesquiera...
Querrién
Dic.
29, 2002