Clic
en las flores para leerlos
... y no olvides encender
los parlantes, con música
saben a miel
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No
tengo ni piedras ni
nubes en mis bolsillos
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Es
posible que nunca
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Todo
lo que nos hace amigos
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Eres
tan grande que nadie
puede verte
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Cuando
nos vemos |
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Vivir
es perder oros y ropajes
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Las
palabras son hijas
de nuestros deseos |
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Los
otros |

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Sentado |
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Pocas
palabras y menos silencios
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Todos
los días son
piel nuestra |
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Mis
manos son tuyas |
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Tierra
para ser beso |
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Oscura
es mi voz |
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Ver
sonreír a la
eternidad |
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Después
del amor |
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Trozos
de amor sin dueño |
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Amor
en cada olvido
(Este poema es caricia
y beso para mi corazón...
Sara) |
Y
las miradas que se atreven
a bailar juntas tienen
la razón del cielo
Sin
prisas vivimos cuando
amamos
Sin prisas somos los hijos
cansados de la noche cuando
odiamos
Sin ruidos morimos cuando
la ternura nos abandona
Sin ruidos somos la retama
y el olivo
Y
nos abrazamos veloces
hoy y mañana
Mientras andamos por las
calles viejas
De esas ciudades torpes
que nos visten al crecer
De esas ciudades rudas
que nos viven tan dentro
Sin ruidos y sin sombras
Y
las miradas que se atreven
a bailar juntas
Tienen la razón
del cielo
La razón del fuego
desnudo
La única razón
que no puede conocerse
Las únicas verdades
que no pueden nombrarse
Y que nos llenan de feroces
y terribles alegrías
Como esa lluvia inesperada
Antonio
Marín Segovia
7 de julio de 2004

El
amor es semejante a un
árbol: se inclina
por su propio peso, arraiga
profundamente en todo
nuestro ser y a veces
sigue reverdeciendo en
las ruinas de un corazón...
Antoni
Marín

Para
mirarte y verte entera
necesito
Olvidar
todas las palabras
Olvidar todos los silencios
necesito
para sentirte entera
Y
para poder ser hombre
necesito
Llorar
Llorar como los árboles
en otoño
Hoy
Para poder ser el despertar
que te nombra
Necesito verte
Necesito verte con todos
los fuegos que te visten
Con todos los mares que
te envuelven
Soy hombre y campo
Después de ser
la desnudez que acompaña
Y dibuja tus amaneceres
Soy hombre e invisible
sombra
Cuando mis brazos se pierden
en tu voz
Cuando mi llanto olvida
lenguajes y misterios
Ahora puedo resucitar
todos los días
En tus brazos silenciosos
y frutales
Pues soy un niño
que duerme
En el corazón de
las estrellas
Antonio
Marín Segovia
lunes 21 de junio de 2004

Para amar
siempre hay que morir
miles de veces lejos de
las palabras y las oficinas
Para
amar siempre
Hay que morir miles de
veces lejos
Lejos de las palabras
y las oficinas
Y caminar abrazados a
un sueño
Desnudos y perezosos
Y
sin nombre
Y muy desnudos caminar
Confundidos en la tarde
furiosa
De esos veranos que tienen
los pies cansados
Y ninguna pregunta que
hacer
Los
pájaros, las caricias
y las estrellas
Se despiertan cuando vivimos
desnudos
Dentro
Muy dentro de los ojos
del mar
Y
hoy somos
Somos los dos
Un poco más libres
Igual que son los hijos
Que no tienen nombres
ni sombras
Cuando se atreven a soñar
Es
el verano el que nos dibuja
Sin los miedos cansados
del futuro
Antonio
Marín Segovia
viernes 9 de julio de
2004

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posible liberarse
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miedo y del dolor
a través del
amor? (reflexión) |


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