Quiero atarme a todo lo que eres


Antonio Marín

Lejos del tiempo


-Invitación para que las montañas nunca puedan olvidarnos-




Eres tan grande que nadie puede verte
Ni sentirte entera
Sin creerse nuevo sol o nueva mano
Por eso doy gracias por haber encontrado tu huella
Por ser el río que nace en tu mirada todas las mañanas
Y por eso casi no puedo hablar
Ni puedo mirar si no me acompaña tu mirada
La lluvia escribe nuestro nombre
Para que el futuro sea igual al fuego
Que tus labios y tus pasos dibujan
Quiero atarme a todo lo que eres
Y nunca sabremos decir
Con nuestras desnudas manos
Voy a robar interminables besos al mar
Para que tu boca sea siempre mi confusión
Y mi adorada sombra
Voy a dejar de pensar cuando me despierte
Para que tu respiración sea más alta
Que todas las voces
Que toda la luz
Voy a perderme en el perfume
Que alimenta nuestro amanecer
Para que nunca las montañas puedan olvidarnos
Un desorden de risas corona nuestros sueños
Y por eso aprendemos sin dificultad ni demora
Que para vivir no hace falta entregarse a nadie
Ni es bueno o necesario ser refugio de oros
O mano victoriosa en las mañanas de mayo
Para vivir en tu pecho y ser entero
O casi eterno como son los fuegos del verano
No conviene ser espejo desnudo
Sembrado de cielos y paraísos sin palabras
Para ser algo mejor que vida
Tampoco necesitamos crecer dentro
De esa humanidad sin dioses ni mentiras
Que no tiene tiempo nunca
De morir en una risa

Querida dama y compañera
Para ser fuego o limpia mirada de mar
Tenemos suficiente con encerrar nuestro dolor
En la cima de una montaña
Y olvidar todas las fiestas y sus juegos
Mientras aprendemos a besarnos
Mientras aprendemos a olvidar cenizas y lamentos
Bailemos ahora juntos
Con la noble exactitud que concede la bandera
De los que no queremos ser nada
De los que no queremos tener mirada
De los que siempre deseamos ser niños
Que corren
y ríen
y sueñan
y gritan
Bailemos hasta que las noches devoren
Nuestras bocas infantiles
Bailemos para que toda la lluvia futura
Deje de mirarnos con miedo
Mientras aprendemos a ser piel de mar
Y tormento incansable
Tan perfectos somos ahora y siempre
Como el placer que duele
Y nos multiplica
Y nos hace infinitos

 

Antonio Marín

 

Qué alegría ser matrimonio de montañas
O cielos sin grietas
Y ser el dibujo que brota de los sueños sin deudas
Ni finales
No mires mis cenizas nunca
No hables con mi olvido nunca
Frutal mirada sin antaño ni cadenas
Procura andar unida e indiferente
A esa pasión arrebatada e infantil
Que hemos engendrado ambos
Nuestro hijo es una tarde de otoño o ángel
Trenzado y nacido en las palabras y en los tejados
Con la ayuda perfectas de la distancia
Que desde el oro nos ve desnudos
Para que crezca la risa
En la complicidad de todos
Los silencios posibles
Las tardes en otoño pueden morir
Lejos de los que desean ser eternos
O rosas sin fiebre ser
Siempre te veo
Aunque no pueda mirarte
Siempre escucho tu voz
Llena de pájaros
Olas y abrazos
No puedo dormir
Sin antes sentir tus manos
Y tu boca
Y tus silencios
Puedo romperme
Caer
Llorar
Y salir de todas las mentiras
Venenos y naufragios
Y huir de todos los templos e iglesias
Y escapar de todas las moradas y familias
Puedo renunciar a ser tan grande e interminable
Como ese dios que tolera y aplaude
A los que mueren y a los que matan
Puedo renunciar a ser libre y entero
Pero no quiero renunciar a seguir
Siendo un trozo de tu alma
Es una alegría
Una locura necesaria ser esa fuerza
Que alimenta y llena de músicas
Tu paso y tu sonrisa
Eres mi cárcel
Y mi libertad
Y tu mirada nace sin miedos
Ni dueños
En las rosas trenzadas de lluvia
En los sueños dibujados en nuestros besos
Para crecer
Creamos los abrazos
Dentro de las voces que deseamos
Así podremos vivir juntos
Aunque no veamos nunca como el mar
Y sus soldados nos roban
El dolor y las mentiras
Tan perfecto es lo que nos rompe y nos desborda
Como ese placer que nos duele
Y nos multiplica y nos hace infinitos
Como una isla llena de niños y ángeles


Antonio Marín

 

Qué alegría ser matrimonio de montañas
O cielos sin grietas
Y ser el dibujo que brota de los sueños sin deudas
Ni finales
No nos perderemos en la tristeza
Cuando el mar y los naranjos se desnuden
Con desesperada y torpe lentitud
En uno de tus extranjeros besos
No nos olvidaremos del silencio
Pues no hay sombras
Ni exilios
Ni paraísos
Ni espejos jugando con el futuro
Cuando siento tu piel y tus suspiros
Resucitar en mis sueños
No quiero hablar nunca más el lenguaje de los ríos
No
No quiero ser fuego derrotado
Ni deseado sabor
Para no manchar los caminos
Incendiados
Por nuestros cuerpos
Ni quiero romper nuestros abrazos
Con la sangre sonriente de los ángeles
En primavera
Todo es mentira
Todo lo que nos dicen
Y todo lo que callan
Sabemos bien que todo es piedra
Humo viejo
Cansado mar
Por eso necesitan vender mentiras
Para que nuestros ojos
No puedan ver el fuego
La luz primera
La dulce desnudez
Del cuerpo que amanece
A mi lado todas las mañanas
Bien sabemos que todo es mentira
Menos esos ojos
Que saben romper
Los miedos y sus esquinas
Por tus manos
Por tu voz
Puedo seguir andando
Puedo seguir riendo
¿Qué nombre tendrá nuestra locura
Cuando nuestras miradas se encuentren
Y se aten para siempre?
Dentro del árbol
Y en el silencio de la nieve
Crece
Sin prisa
El sueño infinito
Y los espejos que nos abrazan
Cada vez que reímos
Es la eternidad o la guerra
El alimento de tus labios
Y el adorno de tus deseos
Cuando besas
Cuando callas
No hay caricia que pueda romper tu risa
Ni verano que olvide tus ojos
Dentro del mar se inventa todo
Todo lo que no tiene destino
Lo que es corazón de luz
Verdad sin dueño
Ahora
Ya podemos dormir tranquilos
Dentro de la tempestad
Ser sin nombre
Cuerpo habitable
Hijo del fin
Hermano del espejo
Ser distancia
Y belleza inacabable
Perfume de la duda
Sonrisa del mar
Ser el adiós
Y hacerse centro
En la raíz de tu boca
En el vuelo de tus pupilas
En el fuego de tus silencios
Lejos
Lejos del pensamiento
Siempre más desnudos que un río
Y más extensos que el sueño
Hemos desaparecido dentro de las piedras
Y en la lentitud de los caminos
Para ser los hijos inocentes
De las lluvias y las noches
Pulso y caricia de los abrazos y los espejos
Olvida las palabras y los sueños
Nada te pertenece
Ni la muerte ni el olvido
Eres toda la desnudez
Que ilumina lo imposible
Para que tu cuerpo se extienda
En oro o laberinto

 

 

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9 August 2002.

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