Aqui Obera Actualizado el 25/07/02

Segunda Parte:

Capítulo 5

Hermenéuticas Especiales:

La Hermenéutica Bíblica es una rama de la Hermenéutica. Pero como una parte tan grande de la Biblia está formada por poesía y profecía y contiene tantos ejemplos de parábolas, alegorías, tipos y símbolos, es muy propio, al tratar de la ciencia de interpretación bíblica, consagrar mayor espacio a la Hermenéutica Especial que a la General. Debemos observar los métodos que siguieron los escritores sagrados. Es digno de notarse que las Escrituras suministran numerosos ejemplos de la interpretación de sueños, visiones, tipos, símbolos y parábolas. En tales ejemplos debemos hallar nuestros principios y leyes de exposición.
La Poesía Hebrea
La poesía es la expresión artística de la belleza a través de la palabra. Casi la mitad del Antiguo Testamento está escrito en este estilo poético. Pero la poesía de los hebreos es diferente de otras naciones. Su metro no se compone de sílabas sino de sentencias y sentimientos.
Las sentencias breves y vívidas conducen a la formación de paralelismos en poesía. EI deseo de presentar un asunto en la forma más impresionable e impresionante posible, conduce a la repetición y al énfasis en formas ligeramente variadas de un mismo pensamiento, como se ve en las siguientes líneas de Proverbios 1:24-25:

Por cuanto llamé y no quisisteis oír;
Extendí mi mano y no hubo quien atendiese;
Sino que desechasteis todo consejo mío,
Y mi reprensión no quisisteis;

Las formas más comunes y regulares del paralelismo se las clasifica bajo tres divisiones generales, que denomina: Sinónima, Antitética y Sintética.
Paralelismo: Poesía oriental, en el cual el segundo verso completa o se compara al primer verso.
1. Paralelismo Sinónimo:
Presentamos aquí algunos pasajes en los cuales las diferentes líneas o renglones presentan el mismo pensamiento con ligeras variantes en la forma de expresión. Especificaremos tres clases de paralelos sinónimos:

a) Idéntico: Se llama así cuando los diferentes miembros se componen de las mismas o casi las mismas palabras:
Enlazado eres con las palabras de tu boca,
Y preso con las razones de tu boca (Proverbios 6:2)
Alzaron los ríos, oh Jehová,
Alzaron 1os ríos su sonido;
Alzaron los ríos sus ondas (Salmo 93:3)

b) Similar: cuando el sentimiento es el mismo, pero el lenguaje y las figuras son diferentes:
Porque él la fundó sobre los mares,
Y la afirmó sobre los ríos (Salmo 24:2)
Acaso gime el asno montés junto a Ia hierba?
Muge el buey junto a su pasto? (Job. 6:5)

c) Invertido: cuando existe una cambio de palabras o sentencias, de manera que se altera el orden del pensamiento:
Los cielos cuentan la gloria de Dios
Y el firmamento anuncia la obra de sus manos. (Salmo 19:1)
No guardaron el pacto de Dios
Ni quisieron andar en su ley. (Salmo 78:10)
2. Paralelismo Antitético:
Todo pasaje en el cual hay contraste u oposición de pensamiento presentado en las diferentes sentencias. Esta clase de paralelismo abunda, especialmente, en el libro de Proverbios, por el hecho de adaptarse particularmente para expresar máximas de sabiduría proverbial. Hay dos formas de paralelismo antitético:

a) Simple: cuando el contraste se presenta en UD. solo dístico de sentencias simples:
La justicia engrandece la nación
Pero el pecado es afrenta de las naciones. (Proverbios 14:34)
La lengua de los sabios adornará la sabiduría;
Mas la boca de los necios hablará sandeces, (Proverbios 15:2)
b) Compuesto: cuando hay dos o más sentencias en cada miembro de la antítesis:
EI buey conoce a su dueño,
Y el asno el pesebre de su señor;
Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento (Isaías 1:3)
Por un breve momento te abandoné;
Pero te recogeré con grandes misericordias.
Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento;
Mas con misericordia eterna tendré compasión de ti. (Isaías 54:7-8)
3. Paralelismo Sintético:
EI paralelismo sintético o constructivo consiste, sólo en la forma de construcción, tales como el nombre respondiendo al nombre, el verbo al verbo, el miembro al miembro, la negación a la negación, la interrogante a la interrogante. Deben notarse dos clases de paralelos sintéticos:

a) Correspondiente: es cuando existe una correspondencia formal e intencional entre sentencias relacionadas, como en el ejemplo siguiente tomado del Salmo 27:1, donde la primera línea corresponde con la tercera y la segunda con la cuarta:
Jehová es mi luz y mi salvación;
¿de quién temeré?
Jehová es la fortaleza de mi vida;
¿De quién he de atemorizarme? (Salmo 27:1)
Este mismo estilo de correspondencia se nota en el siguiente paralelismo antitético compuesto:
Sean avergonzados y confundidos a una
los que de mi mal se alegran;
Vístanse de vergüenza y de confusión
los que se engrandecen contra mi.
Canten y alégrense
los que están a favor de mi justa causa,
Y digan siempre: Sea exaltado Jehová,
Que ama la paz de su siervo (Salmo 35:26-27)

b) Acumulativo: cuando hay una culminación de sentimiento que corre a través de los paralelos sucesivos; o cuando existe una constante variación de palabras y de pensamientos por medio de la simple acumulación de imágenes o de ideas:
Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos
Ni estuvo en camino de pecadores
Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
Sino que en la ley de Jehová está su delicia
Y en su ley medita de día y de noche (Salmo 1:1-2)
Buscad a Jehová mientras puede ser hallado,
Llamadle en tanto que está cercano.
Deje el impío su camino
Y el hombre inicuo sus pensamientos;
Y vuélvase a Jehová, quien tendrá misericordia de él;
Y al Dios nuestro, quien será amplio en perdonar. (Isaías 55:6-7)
Pero aparte de estas formas más regulares de paralelismo existen numerosas peculiaridades en la poesía hebrea que no han de clasificarse bajo ninguna regla.

Capítulo 6

Lenguaje Figurado

Cuando se les da a las palabras otro significado que no es natural o normal.
Veremos a continuación varios versículos de la Biblia que están en sentido figurado:

1. Cuando a Santiago, Cefas y Juan, se les designan con el nombre de columnas de la Iglesia (Gálatas 2:9) inmediatamente nos damos cuenta que la palabra "columna" está usada en sentido figurado: firmeza.
2. Y cuando de la Iglesia misma se dice que está "edificada sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas" (Efesios 2:20) sabemos que se emplea un lenguaje figurado, presentando a la Iglesia como una casa o templo.
3. "Las saetas" (Job 6:4). Es evidente que por saeta quiere darse a entender a la herida (Job 34:6) ocasionada por una, donde se representa a las amargas aflicciones de Job Como ocasionadas por las saetas del Todopoderoso.
4. En Lucas 16:29 y 24:27 se dice: Moisés y los profetas para designar los escritos de las cuales ellos fueron autores.
5. A veces se usa el nombre de un patriarca para significar su posteridad (Génesis 9:27; Amós 7:9).
6. En Oseas 1:2 está escrito: "La tierra fornica", usándose la palabra "tierra" para dar a entender el pueblo que la habitaba.
7. En Mateo 3:5, se habla de Jerusalén y Judea, queriendo decir con ello la gente que habitaba esos lugares.
8. "Justificará por la fe la circuncisión y por medio de la fe la incircuncisión" (Romanos 3: 30). Aquí la palabra "circuncisión" designa a los judíos y "la incircuncisión", a los gentiles.
9. Pablo dice a los efesios (5:8) con gran fuerza de lenguaje: "En otro tiempo erais tinieblas, mas a hora sois luz en el Señor".
10. Leemos en Isaías 22:22: "Pondré la llave de la casa de David sobre su hombro" Aquí se usa la palabra "llave" Como signo de control sobre la casa, de poder para abrir o cerrar las puertas cuando le plazca; y el poner la llave sobre el hombro denota que el poder simbolizado por la llave será carga pesada para el que lo ejerza.
11. En el cuadro refulgente con que Isaías representa la Era Mesiánica (Isaías 2:4) describe la completa cesación de las luchas, y guerras nacionales con las significativas palabras: "Volverán sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en hoces".
12. Vemos que en Lucas 2:1 se dice: "toda la tierra", significando el Imperio Romano.
13. En Mateos 12:40 se dice "tres días y tres noches" para expresar sólo una parte de ese tiempo.
14. Se habla a veces del alma, para indicar la persona; (Hechos 27:37)
15. De Jefté se dice que fue sepultado "en las ciudades de Galaad", significando una ciudad sola (Jueces 12:7).

Metonimia:
Cuando designamos una cosa con el nombre de otra se denomina metonimia. Por ejemplo: las canas por la vejez.
1. Vemos que en Lucas 2:1 se dice: "todo el mundo", significando el Imperio Romano.

Personificación:
Cuando se le atribuye vida o acciones propias de las personas a los seres irracionales o cosas inanimadas o abstractas se denomina personificación.
1. La declaración de Números 16:32, de que "Abrió la tierra su boca, y los tragó" a Coré y 1os suyos.
2. Salmos 114:3-4: "La mar vio y huyó; el Jordán se volvió atrás".
3. Habacuc 3:10: Aquí se nos presentan los collados, los ríos y la mar como seres animados de vida.

Apóstrofe:
Cuando el que habla se vuelve de sus oyentes hacia otro lado y dirige la palabra a una persona o cosa ausentes o imaginarias se denomina apóstrofe.
1. EI apóstrofe dirigido al caído rey de Babilonia (Isaías 14:9-20).

Hipérbole:
La hipérbole es una figura retórica que consiste en exagerar o engrandecer un objeto más allá de la realidad.
1. Jueces 7: 12: "Tendidos en el valle, como langostas en multitud, y sus camellos eran innumerables"...
4. "Todas las noches inundo de llanto mi lecho, Riego mi cama con mis lágrimas". (Salmo 6:6).
5. "¡Oh, si mi cabeza se hiciese aguas, y mis ojos fuentes de lágrimas, para que llore"... (Jeremías 9:1).

Ironía:
En la ironía, el que habla, o escribe, expresa lo contrario de lo que quiere decir. Burla fina, disimulada.
1. Gritad en alta voz, porque dios es; quizá está meditando... (Reyes 18:27).
6. Ciertamente vosotros sois el pueblo, y con vosotros morirá la sabiduría. (Job 12:1-2)
2. En 1 Corintios 4:8, San Pablo se permite la ironía: "¡Ya estáis hartos, ya estáis ricos, sin nosotros reináis!
3. La designación de las treinta piezas de plata en Zacarías 11:13, es un ejemplo de sarcasmo.
4. Las palabras de burla de los soldados (Mateos 27: 30) y las de los sacerdotes y escribas (Marcos 15:32).

Capítulo 7

El Símil:

Cuando se hace una comparación prudente entre dos cosas, buscando impresionar la mente con algún parecido o semejanza, la figura se llama "símil".
1. En Isaías 55:10-11, hallamos un hermoso ejemplo de esto.
2. (Salmo 102:6) sus palabras son una clara explicación de su absoluta soledad.
3. En Mat. 28:3, se dice como era el ángel que movió la piedra de la puerta del sepulcro.
4. En Romanos 12:4, el apóstol ilustra la unidad de la Iglesia y la diversidad de sus ministros individuales.
5. Compárese, también, 1 Cor. 12: 12.
6. Hallamos un hermoso ejemplo de símil en el final del Sermón del Monte (Mat. 7:24-27).
7. Compárese este símil con Ezequiel 13:11-15.

La Metáfora
La metáfora es una comparación más breve y más contundente.
1. El pasaje que se halla en Oseas 13: 8: "Los devoraré como león".
2. Génesis 49:9: "Cachorro de león es Judá", es una metáfora.
3. En Jeremías 2:13 hallamos dos metáforas muy expresivas
4. Así en Mateo 5:13, el Señor dice: "Vosotros sois la sal de la tierra".
5. Mateo 5:14-16: una luz, una ciudad sobre una montaña, una lámpara, un sostén para lámpara y un almud.

Fábula:
La fábula es un relato imaginario que nos enseña una gran verdad moral. En la cual se presentan a animales, plantas o cosas como si pensaran y hablaran.
1. La fábula más antigua de la cual exista rastro es la de Jotam (Jueces 9:7-20). De esta manera Jotam, haciendo una inmediata aplicación de su fábula, predice que el débil e inservible Abimelec, a quien los de Siquem tanto se habían apurado a constituir en rey, resultaría una maldita antorcha que quemaría sus más nobles caudillos.
2. Otra fábula muy semejante a la de Jotam se halla en 2 Reyes 14:9.

Acertijo:
E1 acertijo difiere de la fábula en que tiene por objeto confundir y poner en perplejidad al que lo oye. Intencionalmente se hace oscuro, a fin de poner a prueba el ingenio y agudeza del que se proponga resolverlo. (Salmo 49:4; 78:2; Jueces 14:14).

Enigma:
Enigma es el conjunto de palabras de sentido encubierto para que sea difícil entenderlo.
Juan 3:1-13; Juan 21:18, compárese también Juan 2:19.

Capítulo 8

Interpretación de Parábolas

Narración de un supuesto hecho del que se concluye por comparación una verdad importante o una enseñanza moral. El término "parábola " se deriva del griego parabolé, que significa arrojar, o colocar al lado de, y lleva a la idea de colocar una cosa aliado de otra con el objeto de comparar.

Las parábolas de la Biblia son notables por su belleza, variedad, concisión y plenitud de significado. La parábola, una vez entendida, revela e ilustra los misterios del reino de los cielos. EI interés general de la parábola, es el de embellecer y presentar las ideas y las enseñanzas morales en forma atractiva e impresionante. Presentadas en lenguaje ordinario, literal, muchas verdades se olvidarían apenas se escucharan; pero adornadas con la vestimenta parabólica despiertan la atención y se aferran a la memoria, las amonestaciones y reprensiones resultan menos hirientes y, sin embargo, producen mejor efecto que el que se lograría usando el lenguaje ordinario:

1. La parábola de Natán (2 Samuel 12:1-14) preparó el corazón de David para recibir provechosamente la tremenda reprensión que iba a administrarle el profeta.
2. El motivo y objeto especial de las parábolas del Señor lo hallamos declarado en Mateo 13:3, 9-17. Hasta esa fecha de su ministerio parece que el Señor no había hablado en parábolas.
3. Algunas de las parábolas más punzantes con que el Señor zahiriera a los judíos, -y que aquellos percibieron que iban dirigidas directamente contra ellos- contenían reprensión, censura y amonestación y, sin embargo, a causa de su forma y adorno fueron un medio de escudarle contra la violencia (Mateo 21:45; Marcos 12:12; Lucas 20:19).
4. El empleo de parábolas en la enseñanza de nuestro Señor llegó a ser una prueba del carácter. Con los que estaban dispuestos a conocer y aceptar la verdad, los términos de la parábola servirían para despertar la atención y avivar el significado (Mateo 13:36; Marcos 4:10,13).
5. Pero la mente perversa y carnal manifiesta su verdadero carácter al no averiguar nada ni manifestar deseos de entender los misterios del reino de Dios. Tales mentes tratan esos misterios como si fuesen locura. (1 Corintios 1:18).
6. Nuestro Señor mismo nos ha dado dos ejemplos de interpretación de parábolas; y frecuentemente el objeto y aplicación de la parábola están establecidos formalmente en el contexto; de modo que, con pocas excepciones, las parábolas de las Escrituras no son difíciles de explicar.

Los principios hermenéuticos que debieran guiarnos para entender todas las parábolas son tres:

· En primer lugar, debe determinarse la ocasión histórica y el propósito de la parábola.
· En segundo lugar, debe hacerse un análisis muy cuidadoso del asunto de que trata y observar la naturaleza y propiedades de las cosas empleadas como imágenes en la comparación.
· En tercer lugar, debemos interpretar el contexto del tema y propósito general del conjunto, de manera que se conserve una armonía de proporciones, se mantenga la unidad de todas las partes y se haga prominente la verdad central.

Jesucristo nos ha dejado una explicación de las dos primeras parábolas que pronunció, observemos los principios de interpretación tales como aparecen ilustrados en sus ejemplos:

Parábola del Sembrador: Mateo 13:3-9; 18-23.
1. Notamos que nuestro Señor asignó significado a la semilla sembrada, al camino a las aves, a los sitios pedregosos, a las espinas y a la tierra buena.
2. El suelo, en cada caso, es un corazón humano.
3. Las aves representan al Diablo, siempre opuesto a la obra del sembrador y velando para arrancar lo que se siembra en el corazón "para que no crean y se salven". (Lucas 8:12).
4. El que oye la Palabra y no la entiende, en quien la verdad celestial no hace impresión, bien puede ser comparado a una senda pisoteada por los viajeros.
5. Con igual fuerza y propiedad los sitios pedregosos, las espinas y la tierra buena representan otras tantas variedades de oyentes de la Palabra.
6. La aplicación de la parábola, termina así: "¡El que tiene oídos para oír, oiga!" (v.8)

La parábola de la cizaña: Mateo 3:24-30.
1. En esta segunda parábola se da al sembrador un lugar prominente, como el Hijo del hombre, el sembrador de la buena semilla.
2. El Señor da especial significado al sembrador, el campo, la buena semilla, la cizaña, el enemigo, la cosecha y los segadores, como, también, a la quema final de la cizaña y el almacenamiento del trigo.
3. Igualmente se hace destacar la obra de su gran enemigo, el Diablo.
4. Él no atribuye significado alguno a los hombres que se durmieron, ni al hecho de dormirse, ni al brotar de los tallos de trigo y su rendición de fruto, ni a los siervos del amo y las preguntas que hicieron.
5. Al mismo tiempo, no hay por qué negar que esas dos parábolas contenían algunas otras lecciones que Jesús no presentó en su interpretación.
6. El crecimiento de ciento por ciento, sesenta por ciento y treinta por ciento, mencionado en la parábola del sembrador y en su interpretación, puede compararse con el crecimiento de los cinco talentos a diez y los dos o cuatro (en Mateo 25:16-22) y también con el aumento en la parábola de las minas (Lucas 19:16-19).

De los ejemplos precedentes podemos derivar los principios generales que deben observarse en la interpretación de las parábolas.

A. No se puede formar reglas especiales que se apliquen a cada caso y mostrar que partes de una parábola están designadas para ser consideradas como significativas, y cuáles son de mera forma y adorno.
B. Debe cultivarse un criterio sano y un discernimiento delicado por medio de estudios de todas las parábolas y por cuidadosas comparaciones.
C. Los ejemplos de interpretación de nuestro Señor demuestran que la mayor parte de los detalles de sus parábolas tienen significado; pero a pesar de eso, hay palabras y alusiones incidentales a las que no debe tratarse de exprimírseles un significado.
D. Por consiguiente, es necesario proponernos estudiosamente evitar, por una parte, los extremos de ingenuidad que buscan significados ocultos en cada palabra y, por otra parte, la disposición de pasar por alto muchos detalles como meras figuras retóricas.
E. En general, debe decirse que la mayoría de los detalles de una parábola tienen un significado y los que no tienen significado especial en la interpretación, sirven, no obstante, para aumentar la fuerza y belleza del resto.
F. En la mayor parte de los casos hallamos en el contexto inmediato una clave para la interpretación correcta.
G. Todas las parábolas de nuestro Señor se hallan en los tres primeros evangelios.

Veremos a continuación el mensaje central de otras parábolas:

1. La parábola de los labradores malos (Mateo 21:33-44), los sacerdotes, los escribas y los fariseos comprendieron que iba dirigida contra ellos (Mateo 21:45). Por los siervos, debe entenderse los profetas, que fueron enviados como mensajeros de Dios, pero ellos habían sido despreciados, escarnecidos y maltratados en muchas formas (2 Crónicas 36:16); Jeremías fue aprisionado (Jeremías 32:3) y Zacarías apedreado (2 Crónicas 24:21). El hijo, el amado, es Jesucristo (Juan 1:11).
2. La parábola de la higuera estéril (Lucas 13:6-9) tuvo su aplicación especial en el desechamiento de Israel. Además, tiene lecciones ilustrando la paciencia y serenidad de Dios, como, también la certidumbre del juicio destructor sobre todo el que no sólo no produce fruto sino que "estorba en el terreno que ocupa ". Su ocasión histórica surge del contexto precedente (vs. 1-5).
3. Los medios para entender la ocasión y el propósito de la parábola de Natán (2 Samuel 12:1-4) están provistos abundantemente en el contexto.
4. Lo mismo pasa con la parábola de Tecoa (2 Samuel 14:4-7) y la del profeta herido (1 Rey. 20:38-40).
5. Así vemos que el motivo de la parábola del siervo malvado (Mateo 18:23-34) está declarado en los vs. 21 y 22; y su aplicación se halla en el verso 35.
6. El contexto de la parábola del rico que quería edificar alfolíes de mayor capacidad (Lucas 12:16-20) nos muestra que fue pronunciada como una amonestación contra la codicia.
7. La parábola del amigo a media noche (Lucas 11:5-8) no es más que parte de un discurso acerca de la oración.
8. Las del juez injusto, la viuda importuna y la del fariseo y el publicano en oración (Luc. 18:1-14) están explicadas por el evangelio que las relata.
9. La del Buen Samaritano (Lucas 10:30-37) se debió a la pregunta del doctor que quería justificarse a sí mismo.
10. La parábola de los jornaleros en la viña, (Mateo 20:1-16) aunque el contexto da su motivo y aplicación, ha sido considerada como difícil de interpretar. Fue originada por el espíritu mercenario de la pregunta de Pedro (Mateo 19:27) " ¿Qué, pues, tendremos?" y evidentemente, tiene por principal objeto condenar semejante espíritu.

Capítulo 9

Interpretación de Alegorías

Definición: La Alegoría es una comparación en la cual una cosa representa o significa otra cosa. Es una representación imaginaria de ideas espirituales por medio de hechos reales.
Características de la Alegoría:
1. La alegoría contiene dentro de sí misma su interpretación y la cosa significada está identificada con la imagen, como en Juan 15: 1, "Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador"; y en Mateo 5:13: "Vosotros sois la sal de la tierra".
2. La alegoría es un uso imaginario y la aplicación de algún supuesto hecho o historia. La alegoría continuamente emplea palabras en sentido metafórico y su narración, por muy supositiva que sea, es, manifiestamente, ficticia.
3. Es un discurso en el cual el asunto principal está representado por algún otro asunto con el cual tiene semejanza.
4. La alegoría es, en esencia, una metáfora extendida, no necesitamos reglas separadas y especiales para la interpretación de las porciones alegóricas de las Escrituras.
5. Los mismos principios generales que se aplican ala interpretación de metáforas y parábolas se aplican también a las alegorías.
6. El grave error de que hay que guardarse es el esfuerzo por hallar minuciosas analogías y significados ocultos en todos los detalles de las imágenes.
7. De aquí que, como en el caso de las parábolas, debemos, ante todo, determinar el pensamiento principal envuelto en la figura y luego interpretar los puntos menores con constante referencia a dicho punto.


La alegoría de la vejez (Ecles. 12:3-7) bajo la figura de una casa próxima a caer en ruinas, pero perdemos mucho de su verdadero significado y fuerza al entenderla como de la vejez en general. No es una semblanza real de la pacífica, serena y honorable vejez tan elogiada en el Antiguo Testamento. No es el cuadro que el verso 31 del cap. 16 del libro de Proverbios nos presenta, diciendo: "Corona de honra es la vejez, que se hallará en el camino de justicia", ni es, tampoco, el descrito en el Salmo 92:12-14, donde se declara que el justo florecerá como la palma y crecerá como los cedros del Líbano, "aun en la vejez fructificarán, estarán vigorosos y verdes". (Compar. también Isaías 40:30-31). Nos queda, entender que "el cuadro que aquí se nos da, representa la vejez del sensualista. Son "los malos días", "días de oscuridad", que han sobrevenido al joven que fue prevenido en el lenguaje que aparece más arriba, lenguaje tanto más impresionante a causa de su tono de predicción lleno de ironía. Es la triste vejez del joven que quiso andar "en los caminos de su corazón y en la vista de sus ojos" y no quitó "el enojo de su corazón ni apartó de su carne el mal".
Las figuras empleadas, parecen enteramente enigmáticas. "Los guardas de la casa " ( vs. 5) son los brazos y las manos, que sirven para protección y defensa pero en la edad decrépita se ponen débiles y temblorosos. Los "hombres fuertes" son las piernas, las cuales, cuando pierden su vigor muscular, se doblan y tuercen al soportar su pesada carga.
"Las muelas" ( el original hebreo dice doncellas moledoras, aludiendo al hecho de que el moler a mano era trabajo de mujeres) son los dientes que, en la vejez, son pocos y funcionan mal. "Los que miran por las ventanas", son los ojos, que, con los años, pierden su poder. En lo que sigue a esto las interpretaciones ya son mucho más variadas y sutiles. "Las puertas de afuera " ( v. 6), parecería mejor considerar esta puerta doble como las dos orejas, que se cierran a los sonidos externos. "El viejo sensualista, que había vivido tanto tiempo afuera y tan poco en casa, al fin queda encerrado. La boca es la puerta al interior, la del sótano, la que lleva hacia la provisión almacenada o consumida, el estómago". "La voz de la muela", muchos la explican como el ruido de los dientes al masticar, pero esto sería volver a la que ya ha sido suficientemente notado en el ver. 3. Mejor es entender este sonido del molino como equivalente a "Ios sonidos domésticos más familiares", como era realmente el sonido del molino. El pensamiento, entonces, se conecta naturalmente con la que antecede y con lo que sigue; las orejas están tan cerradas, el oído se ha puesto tan pesado que los sonidos más familiares ( en casa de un hebreo, el molino funcionaba casi todo el día) apenas se oyen.
"Y levantarse a la voz del ave", refiriéndose a insomnio del viejo: "Levantarse a la voz del ave". Vertido así, no necesitamos, como muchos, entenderlo de levantarse o despertarse de madrugada (en cuyo caso se habría usado otro término hebreo para expresar la idea) sino de sentir desasosiego. Aunque tardo de oído, sin embargo, a veces se sorprenderá o se asustará y saltará en el lecho al oír la voz aguda de una ave. Por "las hijas de canción" puede entenderse las cantoras (cap. 2, v. 8) que en un tiempo le divertían pero cuyas canciones ya no pueden encantarle y, por consiguiente, quedan humilladas. Pero quizá sea mejor entenderlo acerca de la voz misma, los varios tonos de la cual se hacen bajos y débiles. Pasando al versículo 7 notamos la naturaleza peculiar de la alegoría entretejiendo su interpretación con sus imágenes. Se abandona por el momento la figura de una casa y leemos: "También temerán de lo alto y los tropezones en el camino; y florecerá el almendro y se agravará la langosta y perderá se el apetito; porque el hombre va a la casa de su siglo y los endecha dores andarán en derredor por la plaza". Es decir, mirando desde un sitio elevado, el viejo vacilante, se marea y tiene miedo; los terrores par(':- cen acompañar todos sus pasos (compar. Prov. 22: 13; 26:13) ; la almendra ya no halaga su paladar, antes le disgusta; y la langosta, que en un tiempo quizá fué para él un manjar delicioso (Lev. 11:2; Mat. 3:4; Marc. 1:6), se vuelve gravosa a su estómago, causándole náuseas, sin que los estimulantes le ayuden más. En el versículo 8 nuevamente hallamos otras figuras que tienen una asociación natural con la mansión señorial. Se representa el final de la vida como una remoción o una división de la cadena de plata y una rotura del cuenco de oro. La idea es la de una lámpara de oro suspendida por medio de una cadena de plata en el vestíbulo del palacio y, repentinamente, el cuenco de la lámpara se hace pedazos, a causa de la rotura de la cadena. El cántaro en la fuente y la rueda en la cisterna son metáforas similares referentes a la abundante maquinaria para sacar agua que existiría en conexión con el palacio de cualquier potentado. Estos ceden, finalmente, y todo el moblaje y maquinaria de la vida se desmorona. El viejo cuerpo, en un tiempo tan dado a la gula, cae completamente arruinado, en 143 vista de lo cual el Predicador repite su clamor de "jVanidad de vanidades!" En la interpretación de una alegoría tan rica en sugestiones como la que acabamos de ver, los grandes prin¡ cipios hermenéuticos a que hay qué adherirse cuidadosa mente son, primeramente, apoderarse de la gran idea céntral de todo el pasaje y, en segundo lugar, huir de la tentación de buscar múltiples significados en las figuras especiales. Una búsqueda minuciosa de significados especiales en cada alusión de la alegoría, fatiga la mente y la abruma de tal modo con las ilustraciones especiales que la pone en peligro de perder enteramente de vista el gran pensamiento central, que es lo que debe preocuparle.
El tan disputado pasaje de 1. Cor. 3:10-15 es una alegoría. En el contexto precedente Pablo se representa así mismo ya Apolos como los ministros mediante los cuales los corintios habían creído. "Yo planté, Apolos regó pero Dios ha dado el crecimiento" (v. 6) .Muestra su aprecior del honor y responsabilidad de tal ministerio diciendo (v.9) : "Porque nosotros (apóstoles y ministros como Pablo \ y Apolos) coadjutores somos de Dios" y entonces añade: "Labranza de Dios (georgion, en alusión a, y en armonía con, el plantar y el regar de que se habla más arriba) sois, edificio de Dios sois". Luego, abandonando la primera figura y tomando la de un edificio (oikodomé) prosigue: "Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo, como perito arquitecto, puse el fundamento; y otro edidica encima: empero cada uno vea cómo sobreedifica. Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. y si alguno edificare Sobre este fundamento, oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca; la obra de cada uno será manifestada porque el día la declarará; poTque por el fuego será mani144 festada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego hará la prueba. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de algunos fuere quemada, será perdida; él, empero, será salvo, más así como por fuego".
La mayor dificultad para la explicación de este pasaje ha consistido en determinar qué se quiere decir por "oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca " en el versículo 12. Sobre el fundamento de Jesucristo, los ministros, co-
mo colaboradores con Dios, están ocupados en erigir la casa de Dios, pero cuide cada uno cómo edifica. Sobre ese
fundamento puede erigirse un edificio de substancia sana y duradera como si fuera construído con oro, plata y pie-
dras preciosas (como, p. e., costosos mármoles) ; la clase de cristianos así "justamente edificados, para morada de Dios
en Espíritu" (Efes. 2:22) constituirá una estructura noble y duradera y su obra resistirá la prueba ardiente del día
final. Pero sobre esa misma base, un obrero descuidado e infiel puede edificar con material no sano; puede tolerar,
cuando no alentar, celos, disensiones (v. 3) y orgullo (4: 18) ; puede conservar en la iglesia fornicarios no arrepentidos (5: 1-2) ; puede consentir pleitos entre los hermanos (6: 1) y permitir que gente ebria se acerque a la Cena del Señor ( 11: 21 ) , -todos estos, lo mismo que herejes en doctrina, ( 15: 12) pueden tomarse y emplearse ,como materiales para edificar la casa de Dios. Al escribir a los corintios el apóstol tenía en su mente todas estas clases de personas y veía que se estaban incorporando a aquella iglesia plantada por él. Pero añade: El Día del Juicio de Dios sacará todo a luz y pondrá a prueba la obra de cada hombre. La revelación del fuego descubrirá qué clase de obra ha estado haciendo cada uno y el que ha edificado 145 sabia y sanamente, obtendrá gloriosa recompensa, pero el que ha introducido o procurado conservar, la madera, el heno o la hojarasca en la Iglesia-, el que no ha censura-
do los celos ni combatido las contiendas ni excomulgado a los fornicarios ni administrado fielmente la disciplina de
la Iglesia-, verá consumirse la obra de su vida y él mismo apenas escapará con vida, como quien se salva a duras pe-
nas de un incendio. Toda su obra habrá sido en vano, aunque pretendió edificar para Cristo y, en realidad, ministró
en su santuario. No debe olvidarse un solo instante que esta alegoría tiene por objeto servir más bien de advertencia y que no debe entenderse como una profecía. Como la parábola de los jornaleros en la viña (Mat. 19:27 a 20; 16) está
dirigida contra el espíritu mercenario manifestado por Pedro y sirve así como aviso y censura, más bien que de profecía
de lo que realmente acontecerá en el Juicio; de la misma manera, en este caso, Pablo previene a los que son colabo-
radores con Dios, que tengan cuidado de la manera cómo edifican, no sea que a sí mismos ya otros envuelvan en
una ruina irreparable.
En esta forma buscamos la verdadera solución de esta alegoría, distinguiendo cuidadosamente entre los materiales puestos en el edificio y la obra de los edificadores y, al mismo tiempo, notamos la mezcla esencial de las dos co-
sas. El edificador sqbio enseñará, guiará y disciplinará la iglesia a su cargo de tal manera que se aseguren resultados
excelentes y permanentes. El obrero necio trabajará con material malo sin cuidarse del Juicio que ha de poner a
prueba la obra de todos. Al edificar así, sea sabia o sea neciamente, las personas introducidas a la iglesia y la labor
ministerial, mediante la cual son instruidos y discplinados, tienen una relación muy íntima; de aquí la verdad
146 esencial en ambas exposiciones de la alegoría que tan ampliamente se han sostenido. La vívida alegoría de la armadura y del conflicto cristiano en Efesios 6:11-17, suministra su propia interpretación y se hace especialmente notable en las explicaciones particulares de las diversas partes de la armadura. Se apropia la figura empleada en Isaías 59: 17 (CO1ll. también Rom. 13:12; 1 Tesal. 5:8) y la elabora con gran acopio de detalles. Aquí, como en Isaías, se representa a la justicia como una cota, pero en 1 Tesal. 5:8 se describe en esa forma ala fe y el amor. Aquí el yelmo es salvación, -un conocimiento presente de la salvación en Cristo como una posesión actual-, pero en 1 Tesal. 5:8, es la
esperanza de salvación. Cada alusión debe estudiarse esmeradamente, a la luz de su propio contexto sin comparar-
las demasiado, ya que una misma figura puede usarse en distintas ocasiones con propósitos diferentes.

La compleja alegoría de la puerta de las ovejas y del buen pastor en Juan 10: 1-16 es, en lo esencial, sencilla,
y se interpreta por sí sola, pero como envuelve la doble comparación de Cristo como la puerta y como el buen
pastor y tiene otras alusiones de diverso carácter, su interpretación exige cuidado especial para evitar que las prin-
cipales figuras se hagan confusas y los puntos secundarios demasiado prominentes. El pasaje debe dividirse en dos
partes y debe notarse que los primeros cinco versículos son una pura alegoría, sin contener explicación en sí
misma. En el versículo 6 se observa que la alegoría (paroimia) no fué entendida por aquéllos a quienes se dirigió en
vista de lo cual, Jesús procedió ( vs. 7 -16) no sólo a explicarla sino también a extenderla, añadiéndola otras imá-
genes. Hace resaltar el hecho de que él mismo es "la puerta de las ovejas", pero añade más adelante que es el buen
147 1r' lílíJ pastor, pronto a dar su vida por las ovejas, a distinción del asalariado que abandona el rebaño y huye en la hora de peligro. La alegoría tiene relción vital con la historia del ciego arrojado de la sinagoga por los fariseos pero graciosamente recibido por Jesús. Sin tener esto constantemente en vista no podremos apreciar claramente la ocasión y el objeto de todo el pasaje. Jesús, primeramente, se coloca a sí mismo en contraste, como la puerta de las ovejas, con
aquellos que desempeñaban, más bien, la parte de ladrone. y despojadores del rebaño. Luego, como los fariseos no le
entendieron, en parte explica'su significado y pasa a ponerse en contraste, como el buen pastor, con los que no tienen verdadero cuidado del rebaño que se les encomienda, sino qu~, al ver al lobo que viene, lo abandonan y huyen. En el verso 17, abandona la figura y habla de su disposición para dar su vida y de su poder para recuperarla. Así, todo el pasaje debe estudiarse a la luz de aquella oposición farisaica a Cristo, que se demostró egoísta y pronta a recurrir a la violencia cuando se le hacía frente.
Estos judíos farisaicos que pretendían guardar las puertas de la sinagoga y habían resuelto expulsar de ella a quien
confesara a Jesús como el Cristo (Cap. 9:22) no eran mejores que ladrones y despojadores del rebaño de Dios.
Contra ellos se dirigió la alegoría. Manteniendo a la vista esta ocasión y objeto de la alegoría, el próximo paso es inquirir el significado de sus principales alusiones. "El corral de las ovejas" es la Iglesia del pueblo de Dios, representada aquí por sus ovejas. Cristo mismo es la puerta, como él lo afirma enfáticamente ( vs. 7 -9) y todo verdadero pastor, maestro y guía del pueblo de Dios debe reconocerlo a él como el único camino y medio de ingreso al corral. Tanto el pastor como las ovejas 148 deben, entrar por tal puerta. "El que entra por la puerta. pastor de las ovejas es" ( v. 2, sin artículo antes de "pastor", más de acuerdo al original), no un ladrón, un despojador ni un extraño ( v. 5) .Es bien conocido de todos los que algo tienen que ver con estas cosas y su voz es familiar a las ovejas, en tanto que la del extraño las alarma y ahuyenta. Tales, realmente, fueron las acciones y palabras de aquellos oficiales judíos para con el hombre que había recibido la vista. El percibió en sus palabras y maneras lo que era extraño a la verdad de Dios (9:30-33). Hasta aquí todo parece claro, pero no debemos creernos en terreno muy seguro al buscar significados especiales en algunas de las palabras incidentales.
El lenguaje del Señor al definir su alegoría y extender sus imágenes (vs. 7-16) es, en algunos puntos, enigmático. No quiso hacer las cosas demasiado claras para los que, como los fariseos, pretendían ver y saber mucho (comp. cap. 9:39-41) y emplea las palabras fuertes que parecen ser adrede obscuras: "Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y robadores" ( v. 8) .Incitara la investigación y el interés en cuanto a lo que pudiera significar el venir antes de él, un proceder tan malo que lo compara con el robo de un. ladrón y la rapacidad de un salteador. Es muy natural entender el venir antes de mí, en el v. 8, como correspondiente con el subir por otra parte, del v. 1, y significando penetrar en el corral por al,g'Una parte que no es la puerta, pero está dirigido, evidememente, a los que, como estos fariseos, por su acción y su actitud, tenían la pretensión de ser señores de la teocracia y usaban de violencia y de engaño para realizar su deseo. Por eso parecería cosa muy apropiada el dar a las palabras antes de mí ( pro emon, v. 8) un si~ificado general alp;o amplio y no comprimirlas, como hacen muchos, en la 149 idea única de precedencia en el tiempo. La preposición
pro se usa a menudo acerca de lugares, como delante de las puertas; delante de la entrada; delante de la ciudad
(Act. 5:23; 12:6-14; 14: 13) y puede aquí combinarse con la referencia temporal de eldon, "vinieron", la otra idea
de situación frente a la puerta. Estos fariseos vinieron como maestros y guías del pueblo y con una conducta tal
¡ como la de arrojar al que había nacido cie~o se colocaron , frente a la verdadera puerta, -delante de ella-, cerrando
el reino de los cielos a los hombres, no entrando ellos a él ni permitiendo que otros entraran por esa puerta ( comp.
Mat. 23: 13) .Todo esto puede haber querido decir el Señor con su enigmático antes de mí vinieron. Vinieron como SI
el Mesías hubiese venido; no quedó sitio para él. No es menester que limitemos nuestros pensamientos a los que
eran falsos Mesías en el sentido más estricto de la expresión, puesto que la mayoría de éstos no apareció hasta des-
pués de nuestro Señor. Todo jerarca anterior a Cristo era pseudo-mesiánico en la proporción en que era anti-cris-
tiano; y el codiciar dominio sobre la conciencia de los hombres es cosa pseudo-cristiana. Nótese, además, que los
ladrones y robadores que trepan la pared aparecen en este versículo con la asunción de un poder superior. Ya no apa-
recen en su desnudo egoísmo; tienen pretensiones a importancia positiva yeso no meramente como pastores sino
como la puerta misma. Así los jerarc~s acababan de preterlder ejercer dominio sobre el hombre nacido ciego.
El proceso de alegorización mediante el cual, San Pablo, en Gál. 4:21-31, hace a Agar y Sara ilustrar dos
pactos es un ejemplo neotestamentario excepcional de desarrollar un significado místico de hechos de la historia del
Antiguo Testamento. En otro lugar (Rom. 7:1'6) San Pablo ilustra la liberación de la Ley de que goza el cristiano,
150 L- y la unión con Cristo, por medio de la ley del matrimonio, según la cual la mujer, muerto el marido, está libre de
(Katergetai) la ley que la ataba a él solo y está en libertad para unirse con otro hombre. En 2 Cor. 3: 13"-16, contrasta
la abierta confianza (parresia) de la predicación del Evangelio con el velo con que Moisés, adrede, se cubría el
rostro para ocultar por el momento el carácter transitorio de la ministración del Antiguo Testamento, la que, enton-
ces, parecía tan gloriosa pero, no obstante, estaba destinada a desaparecer al igual que el reflejo de la gloria de
Dios que cubría el rostro del caudillo. También en el mismo pasaje hace del velo un símbolo de la incapacidad
del corazón de Israel para recibir al Señor Jesucristo. El pasaje del Mar Rojo, y la roca en el Desierto, de la que
manó el agua, están reconocidos como tipos de cosas espirituales ( 1 Cor. 10: 1-4 comp. 1 Pedro 3:21) .Pero todas es-
tas ilustraciones del Antiguo Testamento difieren esencialmente de la alegoría de los dos pactos. El apóstol
mismo, por la manera y estilo en que lo introduce, siente evidentemente, que su argumento es excepcional y pecu-
liar, y estando dirigido especialmente a aquellos que se jactaban de su adhesión a la Ley, tiene la naturaleza de
un argumentum ad hominem. Dice Meyer: " A la terminación de la parte teórica de su Epístola Pablo añade una
disquisición aritinomiana sumamente singular, -un erudito argumento rabínico-alegórico derivado de la Ley mis-
ma-' calculada para aniquilar la influencia de los pseudo apóstoles con sus propias armas y para desarraigarlos de
la propia base en qué se apoyaban". Observamos que el apóstol, ante todo, establece los hechos históricos tales como se hallan en el libro del Génesis, a saber, que Abraham tuvo dos hijos, uno de la sierva y otro de la libre; el hijo de la sierva nació k ata saska, se151 gún la carne, es decir, de acuerdo con el curso de la naturaleza, pero el hijo de la libre nació por la promesa y, como la Biblia lo demuestra, (Gén. 17:19; 18:10-14) por interposición milagrosa. Además, introduce la tradición rabínica fundada en Gén. 21:9 de que Ismael persiguió (edioke, v. 29) a Isaac, quizá teniendo en mente, también, algunas agresiones subsecuentes de los ismaelitas contra Israel; y luego añade las palabras de Sara, tales como se hallan en Gén. 21: 10, adaptándolas algo libremente a su propósito. Todo esto pone de manifiesto que Pablo reconoce la verdad histórico-gramatical de la narración del Antiguo Testamento, pero, dice él, todos estos hechos histÓricos son susceptibles de ser alegorizados: atiná estin alegoroúmena. cuales cosas son aleg6ricas, o, como bien lo
expresa Ellicott. "Todas las cuales cosas, contempladas en su luz más general, son alegóricas". Procede a alegorizar
los hechos a que se ha referido haciendo a las dos mujeres representar los dos pactos, el sinaítico ( judío) y el cristia-
no, y mostrando en detalle de qué manera una cosa responde a, o se clasifica con (sustoiche) la otra y también
en qué se oponen los dos pactos. Que San Pablo en este pasaje trata algunos hechos históricos del A. Testamento como susceptibles de usarse alegóricamente, es un hecho indiscutible, y es difícil dudar de que estuviese familiarizado con los métodos alegóricos de exponer las Escrituras que eran corrientes en su época.
Tampoco parace haber razón suficiente para negar que su propia educación rabínica tuviese alguna influencia sobre él y prestase sus tintes a sus métodos de argumentación e ilustración. Además, es evidente que su empleo alegórico de Agar y Sara, usa un método excepcional y raro de tratar con sus opositores judíos y, en cuanto 152 el pasaje tenga de argumento es, esencialmente, un argumentum ad hominen ( es decir, que deriva su fuerza de la posición ocupada por la persona a quien se dirige) .Pero no es, meramente, un argumento de esa clase tal que no tuviera valor o fuerza para con otra clase de personas. Se supone que tiene un interés y valor que ilustran ciertas relaciones de la Ley y el Evangelio. Pero su posición, conexión y empleo en esta epístola a los gálatas es suficiente garantía para tales métodos alegóricos en general. Schmo!ler observa: "Seguramente Pablo alegoriza aquí, puesto que él mismo lo dice. Pero el mismo hecho que él diga esto hace deseparecer la gravedad de la dificultad hermenéutica. Su intento, entonces, es dar una alegoría, no una exposición; no procede como exegeta y no intenta decir ( a la manera de los exegetas alegorizantes) que sólo
lo que ahora dice es el verdadero sentido de la narración".
En esto especialmente consiste la gran diferencia entre el ejemplo de Pablo y el de casi todos los alegoristas. Con-
cede y supone la veracidad histórica de la narración del A. Testamento pero hace un uso alegórico de ella con un
objeto especial y excepcional. De aquí que podamos decir , en general, que como San Pablo reconoce que ciertos otros caracteres y acontecimientos del A. Testamento tienen un significado típico (véase Rom. 9:14; 1. Cor. 10:5), así concede análogo significado a los puntos especificados en la historia de Agar y de Sara, pero él jamás, ni por un instante, pierde de vista la base histórica o permite que su alegoría la substituya. y dela misma manera general puede sernos permitido a nosotros alegorizar porciones de las Escrituras, siempre que los hechos sean susceptibles de significado típico y nunca se les desconozca ni substituya por el proceso alegórico. Puede ser lícito usar en esa forma caracte153 res y acontecimientos bíblicos con objetos homiléticos y propósitos de "instruir en justicia ", pero es m(;nester reconocer explícitamente, según el ejemplo de Pablo, el carácter especial y excepcional-de ese trato de las Escrituras. La posición solitaria del caso del apóstol es suficiente advertencia de que tales exposiciones sólo deben emplearse con la mayor circunspección. Contra la interpretación alegórica de los Cantares poliemos alegar tres consideraciones. Primera: el notable desacuerdo de sus defensores y la constante tendencia de sus exposiciones de llegar a extremos irracionales. Estos hechos apoyan la inferencia de que existe algún error fatal en ese método de procedimiehto. Segunda: Por regla general, los alegoristas niegan que el cantar tenga una base literal. Las personas y objetos deseritos son meras figuras del Señor y de su pueblo y de las múltiples relaciones existentes entre ellos. Esta posición arroja toda la exposición al dominio de la fantasía y explica cómo, de hecho, cada intérprefe es ley para sí mismo. No teniendo base en la realidad, la interpretación puramente alegórica no ha podido fijar ningún punto de vista histórico ni adoptar ningunos principios comunes. Tercera: El Cantar no contiene insinuación alguna de ser una alegoría. Ciertamente que no contiene, como las otras alegorías de las Escrituras, su exposición dentro de sí mismo. En
esto, como lo hemos mostrado más arriba, la alegoría difiere de la parábola, y para ser consecuentes en alegorizar el Cantar de los Cantares debiéramos, o bien adoptar el método de Pablo con la historia de Sara y Hagar y, admitiendo una base histórica literal, decir: todo esto puede alegorizarse; o si no, debiéramos llamar al Cantar una parábola y, como en el caso de la del hijo pródigo, afirmar que sus imágenes son fieles a la naturaleza ya 154 la realidad y capaces de explicación literal pero que es más del caso presentarla como la relación mística que existe entre Dios y su pueblo.
El Cantar es el fruto de una imaginación exuberante tocada con la característica voluptuosa de la mente Oriental. Allí el amor es ardiente y apasionado, por más proque sea. Abunda en coloridos e imágenes que parecen extravagantes a las ideas más frías de la gente de Occidente, pero, tomado en conjunto puede, con propiedad, presentar en tipo, la erfección y belleza de "una iglesia gloriosa", sin mancha ni arruga ni cosa semejante" (Ef. 5:27).

Por Alfredo F. Espindola. Por cualquier consulta o sugerencia pueden dirigirse a alfredo@ciudad.org o aquiobera@ciudad.org

SIGUIENTE en esta está: Los Proverbio y la Poesía Gnómica, Interpretación de Símbolos y Típos.

Que Dios les Bendiga