Aqui Obera |
Actualizado el 25/07/02 |
Segunda Parte:
Capítulo 5
Hermenéuticas
Especiales:
La Hermenéutica Bíblica es una rama de la Hermenéutica. Pero
como una parte tan grande de la Biblia está formada por poesía
y profecía y contiene tantos ejemplos de parábolas, alegorías,
tipos y símbolos, es muy propio, al tratar de la ciencia de
interpretación bíblica, consagrar mayor espacio a la
Hermenéutica Especial que a la General. Debemos observar los
métodos que siguieron los escritores sagrados. Es digno de
notarse que las Escrituras suministran numerosos ejemplos de la
interpretación de sueños, visiones, tipos, símbolos y
parábolas. En tales ejemplos debemos hallar nuestros principios
y leyes de exposición.
La Poesía Hebrea
La poesía es la expresión artística de la belleza a través de
la palabra. Casi la mitad del Antiguo Testamento está escrito en
este estilo poético. Pero la poesía de los hebreos es diferente
de otras naciones. Su metro no se compone de sílabas sino de
sentencias y sentimientos.
Las sentencias breves y vívidas conducen a la formación de
paralelismos en poesía. EI deseo de presentar un asunto en la
forma más impresionable e impresionante posible, conduce a la
repetición y al énfasis en formas ligeramente variadas de un
mismo pensamiento, como se ve en las siguientes líneas de
Proverbios 1:24-25:
Por cuanto llamé y no quisisteis oír;
Extendí mi mano y no hubo quien atendiese;
Sino que desechasteis todo consejo mío,
Y mi reprensión no quisisteis;
Las formas más comunes y regulares del paralelismo se las
clasifica bajo tres divisiones generales, que denomina:
Sinónima, Antitética y Sintética.
Paralelismo: Poesía oriental, en el cual el segundo verso
completa o se compara al primer verso.
1. Paralelismo Sinónimo:
Presentamos aquí algunos pasajes en los cuales las diferentes
líneas o renglones presentan el mismo pensamiento con ligeras
variantes en la forma de expresión. Especificaremos tres clases
de paralelos sinónimos:
a) Idéntico: Se llama así cuando los diferentes miembros se
componen de las mismas o casi las mismas palabras:
Enlazado eres con las palabras de tu boca,
Y preso con las razones de tu boca (Proverbios 6:2)
Alzaron los ríos, oh Jehová,
Alzaron 1os ríos su sonido;
Alzaron los ríos sus ondas (Salmo 93:3)
b) Similar: cuando el sentimiento es el mismo, pero el lenguaje y
las figuras son diferentes:
Porque él la fundó sobre los mares,
Y la afirmó sobre los ríos (Salmo 24:2)
Acaso gime el asno montés junto a Ia hierba?
Muge el buey junto a su pasto? (Job. 6:5)
c) Invertido: cuando existe una cambio de palabras o sentencias,
de manera que se altera el orden del pensamiento:
Los cielos cuentan la gloria de Dios
Y el firmamento anuncia la obra de sus manos. (Salmo 19:1)
No guardaron el pacto de Dios
Ni quisieron andar en su ley. (Salmo 78:10)
2. Paralelismo Antitético:
Todo pasaje en el cual hay contraste u oposición de pensamiento
presentado en las diferentes sentencias. Esta clase de
paralelismo abunda, especialmente, en el libro de Proverbios, por
el hecho de adaptarse particularmente para expresar máximas de
sabiduría proverbial. Hay dos formas de paralelismo antitético:
a) Simple: cuando el contraste se presenta en UD. solo dístico
de sentencias simples:
La justicia engrandece la nación
Pero el pecado es afrenta de las naciones. (Proverbios 14:34)
La lengua de los sabios adornará la sabiduría;
Mas la boca de los necios hablará sandeces, (Proverbios 15:2)
b) Compuesto: cuando hay dos o más sentencias en cada miembro de
la antítesis:
EI buey conoce a su dueño,
Y el asno el pesebre de su señor;
Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento (Isaías 1:3)
Por un breve momento te abandoné;
Pero te recogeré con grandes misericordias.
Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento;
Mas con misericordia eterna tendré compasión de ti. (Isaías
54:7-8)
3. Paralelismo Sintético:
EI paralelismo sintético o constructivo consiste, sólo en la
forma de construcción, tales como el nombre respondiendo al
nombre, el verbo al verbo, el miembro al miembro, la negación a
la negación, la interrogante a la interrogante. Deben notarse
dos clases de paralelos sintéticos:
a) Correspondiente: es cuando existe una correspondencia formal e
intencional entre sentencias relacionadas, como en el ejemplo
siguiente tomado del Salmo 27:1, donde la primera línea
corresponde con la tercera y la segunda con la cuarta:
Jehová es mi luz y mi salvación;
¿de quién temeré?
Jehová es la fortaleza de mi vida;
¿De quién he de atemorizarme? (Salmo 27:1)
Este mismo estilo de correspondencia se nota en el siguiente
paralelismo antitético compuesto:
Sean avergonzados y confundidos a una
los que de mi mal se alegran;
Vístanse de vergüenza y de confusión
los que se engrandecen contra mi.
Canten y alégrense
los que están a favor de mi justa causa,
Y digan siempre: Sea exaltado Jehová,
Que ama la paz de su siervo (Salmo 35:26-27)
b) Acumulativo: cuando hay una culminación de sentimiento que
corre a través de los paralelos sucesivos; o cuando existe una
constante variación de palabras y de pensamientos por medio de
la simple acumulación de imágenes o de ideas:
Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos
Ni estuvo en camino de pecadores
Ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
Sino que en la ley de Jehová está su delicia
Y en su ley medita de día y de noche (Salmo 1:1-2)
Buscad a Jehová mientras puede ser hallado,
Llamadle en tanto que está cercano.
Deje el impío su camino
Y el hombre inicuo sus pensamientos;
Y vuélvase a Jehová, quien tendrá misericordia de él;
Y al Dios nuestro, quien será amplio en perdonar. (Isaías
55:6-7)
Pero aparte de estas formas más regulares de paralelismo existen
numerosas peculiaridades en la poesía hebrea que no han de
clasificarse bajo ninguna regla.
Capítulo 6
Cuando se les da a las palabras otro significado que no es
natural o normal.
Veremos a continuación varios versículos de la Biblia que
están en sentido figurado:
1. Cuando a Santiago, Cefas y Juan, se les designan con el nombre
de columnas de la Iglesia (Gálatas 2:9) inmediatamente nos damos
cuenta que la palabra "columna" está usada en sentido
figurado: firmeza.
2. Y cuando de la Iglesia misma se dice que está "edificada
sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas"
(Efesios 2:20) sabemos que se emplea un lenguaje figurado,
presentando a la Iglesia como una casa o templo.
3. "Las saetas" (Job 6:4). Es evidente que por saeta
quiere darse a entender a la herida (Job 34:6) ocasionada por
una, donde se representa a las amargas aflicciones de Job Como
ocasionadas por las saetas del Todopoderoso.
4. En Lucas 16:29 y 24:27 se dice: Moisés y los profetas para
designar los escritos de las cuales ellos fueron autores.
5. A veces se usa el nombre de un patriarca para significar su
posteridad (Génesis 9:27; Amós 7:9).
6. En Oseas 1:2 está escrito: "La tierra fornica",
usándose la palabra "tierra" para dar a entender el
pueblo que la habitaba.
7. En Mateo 3:5, se habla de Jerusalén y Judea, queriendo decir
con ello la gente que habitaba esos lugares.
8. "Justificará por la fe la circuncisión y por medio de
la fe la incircuncisión" (Romanos 3: 30). Aquí la palabra
"circuncisión" designa a los judíos y "la
incircuncisión", a los gentiles.
9. Pablo dice a los efesios (5:8) con gran fuerza de lenguaje:
"En otro tiempo erais tinieblas, mas a hora sois luz en el
Señor".
10. Leemos en Isaías 22:22: "Pondré la llave de la casa de
David sobre su hombro" Aquí se usa la palabra
"llave" Como signo de control sobre la casa, de poder
para abrir o cerrar las puertas cuando le plazca; y el poner la
llave sobre el hombro denota que el poder simbolizado por la
llave será carga pesada para el que lo ejerza.
11. En el cuadro refulgente con que Isaías representa la Era
Mesiánica (Isaías 2:4) describe la completa cesación de las
luchas, y guerras nacionales con las significativas palabras:
"Volverán sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en
hoces".
12. Vemos que en Lucas 2:1 se dice: "toda la tierra",
significando el Imperio Romano.
13. En Mateos 12:40 se dice "tres días y tres noches"
para expresar sólo una parte de ese tiempo.
14. Se habla a veces del alma, para indicar la persona; (Hechos
27:37)
15. De Jefté se dice que fue sepultado "en las ciudades de
Galaad", significando una ciudad sola (Jueces 12:7).
Metonimia:
Cuando designamos una cosa con el nombre de otra se denomina
metonimia. Por ejemplo: las canas por la vejez.
1. Vemos que en Lucas 2:1 se dice: "todo el mundo",
significando el Imperio Romano.
Personificación:
Cuando se le atribuye vida o acciones propias de las personas a
los seres irracionales o cosas inanimadas o abstractas se
denomina personificación.
1. La declaración de Números 16:32, de que "Abrió la
tierra su boca, y los tragó" a Coré y 1os suyos.
2. Salmos 114:3-4: "La mar vio y huyó; el Jordán se
volvió atrás".
3. Habacuc 3:10: Aquí se nos presentan los collados, los ríos y
la mar como seres animados de vida.
Apóstrofe:
Cuando el que habla se vuelve de sus oyentes hacia otro lado y
dirige la palabra a una persona o cosa ausentes o imaginarias se
denomina apóstrofe.
1. EI apóstrofe dirigido al caído rey de Babilonia (Isaías
14:9-20).
Hipérbole:
La hipérbole es una figura retórica que consiste en exagerar o
engrandecer un objeto más allá de la realidad.
1. Jueces 7: 12: "Tendidos en el valle, como langostas en
multitud, y sus camellos eran innumerables"...
4. "Todas las noches inundo de llanto mi lecho, Riego mi
cama con mis lágrimas". (Salmo 6:6).
5. "¡Oh, si mi cabeza se hiciese aguas, y mis ojos fuentes
de lágrimas, para que llore"... (Jeremías 9:1).
Ironía:
En la ironía, el que habla, o escribe, expresa lo contrario de
lo que quiere decir. Burla fina, disimulada.
1. Gritad en alta voz, porque dios es; quizá está meditando...
(Reyes 18:27).
6. Ciertamente vosotros sois el pueblo, y con vosotros morirá la
sabiduría. (Job 12:1-2)
2. En 1 Corintios 4:8, San Pablo se permite la ironía:
"¡Ya estáis hartos, ya estáis ricos, sin nosotros
reináis!
3. La designación de las treinta piezas de plata en Zacarías
11:13, es un ejemplo de sarcasmo.
4. Las palabras de burla de los soldados (Mateos 27: 30) y las de
los sacerdotes y escribas (Marcos 15:32).
Capítulo 7
Cuando se hace una comparación prudente entre dos cosas,
buscando impresionar la mente con algún parecido o semejanza, la
figura se llama "símil".
1. En Isaías 55:10-11, hallamos un hermoso ejemplo de esto.
2. (Salmo 102:6) sus palabras son una clara explicación de su
absoluta soledad.
3. En Mat. 28:3, se dice como era el ángel que movió la piedra
de la puerta del sepulcro.
4. En Romanos 12:4, el apóstol ilustra la unidad de la Iglesia y
la diversidad de sus ministros individuales.
5. Compárese, también, 1 Cor. 12: 12.
6. Hallamos un hermoso ejemplo de símil en el final del Sermón
del Monte (Mat. 7:24-27).
7. Compárese este símil con Ezequiel 13:11-15.
La Metáfora
La metáfora es una comparación más breve y más contundente.
1. El pasaje que se halla en Oseas 13: 8: "Los devoraré
como león".
2. Génesis 49:9: "Cachorro de león es Judá", es una
metáfora.
3. En Jeremías 2:13 hallamos dos metáforas muy expresivas
4. Así en Mateo 5:13, el Señor dice: "Vosotros sois la sal
de la tierra".
5. Mateo 5:14-16: una luz, una ciudad sobre una montaña, una
lámpara, un sostén para lámpara y un almud.
Fábula:
La fábula es un relato imaginario que nos enseña una gran
verdad moral. En la cual se presentan a animales, plantas o cosas
como si pensaran y hablaran.
1. La fábula más antigua de la cual exista rastro es la de
Jotam (Jueces 9:7-20). De esta manera Jotam, haciendo una
inmediata aplicación de su fábula, predice que el débil e
inservible Abimelec, a quien los de Siquem tanto se habían
apurado a constituir en rey, resultaría una maldita antorcha que
quemaría sus más nobles caudillos.
2. Otra fábula muy semejante a la de Jotam se halla en 2 Reyes
14:9.
Acertijo:
E1 acertijo difiere de la fábula en que tiene por objeto
confundir y poner en perplejidad al que lo oye. Intencionalmente
se hace oscuro, a fin de poner a prueba el ingenio y agudeza del
que se proponga resolverlo. (Salmo 49:4; 78:2; Jueces 14:14).
Enigma:
Enigma es el conjunto de palabras de sentido encubierto para que
sea difícil entenderlo.
Juan 3:1-13; Juan 21:18, compárese también Juan 2:19.
Capítulo 8
Narración de un supuesto hecho del que se concluye por
comparación una verdad importante o una enseñanza moral. El
término "parábola " se deriva del griego parabolé,
que significa arrojar, o colocar al lado de, y lleva a la idea de
colocar una cosa aliado de otra con el objeto de comparar.
Las parábolas de la Biblia son notables por su belleza,
variedad, concisión y plenitud de significado. La parábola, una
vez entendida, revela e ilustra los misterios del reino de los
cielos. EI interés general de la parábola, es el de embellecer
y presentar las ideas y las enseñanzas morales en forma
atractiva e impresionante. Presentadas en lenguaje ordinario,
literal, muchas verdades se olvidarían apenas se escucharan;
pero adornadas con la vestimenta parabólica despiertan la
atención y se aferran a la memoria, las amonestaciones y
reprensiones resultan menos hirientes y, sin embargo, producen
mejor efecto que el que se lograría usando el lenguaje
ordinario:
1. La parábola de Natán (2 Samuel 12:1-14) preparó el corazón
de David para recibir provechosamente la tremenda reprensión que
iba a administrarle el profeta.
2. El motivo y objeto especial de las parábolas del Señor lo
hallamos declarado en Mateo 13:3, 9-17. Hasta esa fecha de su
ministerio parece que el Señor no había hablado en parábolas.
3. Algunas de las parábolas más punzantes con que el Señor
zahiriera a los judíos, -y que aquellos percibieron que iban
dirigidas directamente contra ellos- contenían reprensión,
censura y amonestación y, sin embargo, a causa de su forma y
adorno fueron un medio de escudarle contra la violencia (Mateo
21:45; Marcos 12:12; Lucas 20:19).
4. El empleo de parábolas en la enseñanza de nuestro Señor
llegó a ser una prueba del carácter. Con los que estaban
dispuestos a conocer y aceptar la verdad, los términos de la
parábola servirían para despertar la atención y avivar el
significado (Mateo 13:36; Marcos 4:10,13).
5. Pero la mente perversa y carnal manifiesta su verdadero
carácter al no averiguar nada ni manifestar deseos de entender
los misterios del reino de Dios. Tales mentes tratan esos
misterios como si fuesen locura. (1 Corintios 1:18).
6. Nuestro Señor mismo nos ha dado dos ejemplos de
interpretación de parábolas; y frecuentemente el objeto y
aplicación de la parábola están establecidos formalmente en el
contexto; de modo que, con pocas excepciones, las parábolas de
las Escrituras no son difíciles de explicar.
Los principios hermenéuticos que debieran guiarnos para entender
todas las parábolas son tres:
· En primer lugar, debe determinarse la ocasión histórica y el
propósito de la parábola.
· En segundo lugar, debe hacerse un análisis muy cuidadoso del
asunto de que trata y observar la naturaleza y propiedades de las
cosas empleadas como imágenes en la comparación.
· En tercer lugar, debemos interpretar el contexto del tema y
propósito general del conjunto, de manera que se conserve una
armonía de proporciones, se mantenga la unidad de todas las
partes y se haga prominente la verdad central.
Jesucristo nos ha dejado una explicación de las dos primeras
parábolas que pronunció, observemos los principios de
interpretación tales como aparecen ilustrados en sus ejemplos:
Parábola del Sembrador: Mateo 13:3-9; 18-23.
1. Notamos que nuestro Señor asignó significado a la semilla
sembrada, al camino a las aves, a los sitios pedregosos, a las
espinas y a la tierra buena.
2. El suelo, en cada caso, es un corazón humano.
3. Las aves representan al Diablo, siempre opuesto a la obra del
sembrador y velando para arrancar lo que se siembra en el
corazón "para que no crean y se salven". (Lucas 8:12).
4. El que oye la Palabra y no la entiende, en quien la verdad
celestial no hace impresión, bien puede ser comparado a una
senda pisoteada por los viajeros.
5. Con igual fuerza y propiedad los sitios pedregosos, las
espinas y la tierra buena representan otras tantas variedades de
oyentes de la Palabra.
6. La aplicación de la parábola, termina así: "¡El que
tiene oídos para oír, oiga!" (v.8)
La parábola de la cizaña: Mateo 3:24-30.
1. En esta segunda parábola se da al sembrador un lugar
prominente, como el Hijo del hombre, el sembrador de la buena
semilla.
2. El Señor da especial significado al sembrador, el campo, la
buena semilla, la cizaña, el enemigo, la cosecha y los
segadores, como, también, a la quema final de la cizaña y el
almacenamiento del trigo.
3. Igualmente se hace destacar la obra de su gran enemigo, el
Diablo.
4. Él no atribuye significado alguno a los hombres que se
durmieron, ni al hecho de dormirse, ni al brotar de los tallos de
trigo y su rendición de fruto, ni a los siervos del amo y las
preguntas que hicieron.
5. Al mismo tiempo, no hay por qué negar que esas dos parábolas
contenían algunas otras lecciones que Jesús no presentó en su
interpretación.
6. El crecimiento de ciento por ciento, sesenta por ciento y
treinta por ciento, mencionado en la parábola del sembrador y en
su interpretación, puede compararse con el crecimiento de los
cinco talentos a diez y los dos o cuatro (en Mateo 25:16-22) y
también con el aumento en la parábola de las minas (Lucas
19:16-19).
De los ejemplos precedentes podemos derivar los principios
generales que deben observarse en la interpretación de las
parábolas.
A. No se puede formar reglas especiales que se apliquen a cada
caso y mostrar que partes de una parábola están designadas para
ser consideradas como significativas, y cuáles son de mera forma
y adorno.
B. Debe cultivarse un criterio sano y un discernimiento delicado
por medio de estudios de todas las parábolas y por cuidadosas
comparaciones.
C. Los ejemplos de interpretación de nuestro Señor demuestran
que la mayor parte de los detalles de sus parábolas tienen
significado; pero a pesar de eso, hay palabras y alusiones
incidentales a las que no debe tratarse de exprimírseles un
significado.
D. Por consiguiente, es necesario proponernos estudiosamente
evitar, por una parte, los extremos de ingenuidad que buscan
significados ocultos en cada palabra y, por otra parte, la
disposición de pasar por alto muchos detalles como meras figuras
retóricas.
E. En general, debe decirse que la mayoría de los detalles de
una parábola tienen un significado y los que no tienen
significado especial en la interpretación, sirven, no obstante,
para aumentar la fuerza y belleza del resto.
F. En la mayor parte de los casos hallamos en el contexto
inmediato una clave para la interpretación correcta.
G. Todas las parábolas de nuestro Señor se hallan en los tres
primeros evangelios.
Veremos a continuación el mensaje central de otras parábolas:
1. La parábola de los labradores malos (Mateo 21:33-44), los
sacerdotes, los escribas y los fariseos comprendieron que iba
dirigida contra ellos (Mateo 21:45). Por los siervos, debe
entenderse los profetas, que fueron enviados como mensajeros de
Dios, pero ellos habían sido despreciados, escarnecidos y
maltratados en muchas formas (2 Crónicas 36:16); Jeremías fue
aprisionado (Jeremías 32:3) y Zacarías apedreado (2 Crónicas
24:21). El hijo, el amado, es Jesucristo (Juan 1:11).
2. La parábola de la higuera estéril (Lucas 13:6-9) tuvo su
aplicación especial en el desechamiento de Israel. Además,
tiene lecciones ilustrando la paciencia y serenidad de Dios,
como, también la certidumbre del juicio destructor sobre todo el
que no sólo no produce fruto sino que "estorba en el
terreno que ocupa ". Su ocasión histórica surge del
contexto precedente (vs. 1-5).
3. Los medios para entender la ocasión y el propósito de la
parábola de Natán (2 Samuel 12:1-4) están provistos
abundantemente en el contexto.
4. Lo mismo pasa con la parábola de Tecoa (2 Samuel 14:4-7) y la
del profeta herido (1 Rey. 20:38-40).
5. Así vemos que el motivo de la parábola del siervo malvado
(Mateo 18:23-34) está declarado en los vs. 21 y 22; y su
aplicación se halla en el verso 35.
6. El contexto de la parábola del rico que quería edificar
alfolíes de mayor capacidad (Lucas 12:16-20) nos muestra que fue
pronunciada como una amonestación contra la codicia.
7. La parábola del amigo a media noche (Lucas 11:5-8) no es más
que parte de un discurso acerca de la oración.
8. Las del juez injusto, la viuda importuna y la del fariseo y el
publicano en oración (Luc. 18:1-14) están explicadas por el
evangelio que las relata.
9. La del Buen Samaritano (Lucas 10:30-37) se debió a la
pregunta del doctor que quería justificarse a sí mismo.
10. La parábola de los jornaleros en la viña, (Mateo 20:1-16)
aunque el contexto da su motivo y aplicación, ha sido
considerada como difícil de interpretar. Fue originada por el
espíritu mercenario de la pregunta de Pedro (Mateo 19:27) "
¿Qué, pues, tendremos?" y evidentemente, tiene por
principal objeto condenar semejante espíritu.
Capítulo 9
Definición: La Alegoría es una comparación en la cual una
cosa representa o significa otra cosa. Es una representación
imaginaria de ideas espirituales por medio de hechos reales.
Características de la Alegoría:
1. La alegoría contiene dentro de sí misma su interpretación y
la cosa significada está identificada con la imagen, como en
Juan 15: 1, "Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el
labrador"; y en Mateo 5:13: "Vosotros sois la sal de la
tierra".
2. La alegoría es un uso imaginario y la aplicación de algún
supuesto hecho o historia. La alegoría continuamente emplea
palabras en sentido metafórico y su narración, por muy
supositiva que sea, es, manifiestamente, ficticia.
3. Es un discurso en el cual el asunto principal está
representado por algún otro asunto con el cual tiene semejanza.
4. La alegoría es, en esencia, una metáfora extendida, no
necesitamos reglas separadas y especiales para la interpretación
de las porciones alegóricas de las Escrituras.
5. Los mismos principios generales que se aplican ala
interpretación de metáforas y parábolas se aplican también a
las alegorías.
6. El grave error de que hay que guardarse es el esfuerzo por
hallar minuciosas analogías y significados ocultos en todos los
detalles de las imágenes.
7. De aquí que, como en el caso de las parábolas, debemos, ante
todo, determinar el pensamiento principal envuelto en la figura y
luego interpretar los puntos menores con constante referencia a
dicho punto.
La alegoría de la vejez (Ecles. 12:3-7) bajo la figura de una
casa próxima a caer en ruinas, pero perdemos mucho de su
verdadero significado y fuerza al entenderla como de la vejez en
general. No es una semblanza real de la pacífica, serena y
honorable vejez tan elogiada en el Antiguo Testamento. No es el
cuadro que el verso 31 del cap. 16 del libro de Proverbios nos
presenta, diciendo: "Corona de honra es la vejez, que se
hallará en el camino de justicia", ni es, tampoco, el
descrito en el Salmo 92:12-14, donde se declara que el justo
florecerá como la palma y crecerá como los cedros del Líbano,
"aun en la vejez fructificarán, estarán vigorosos y
verdes". (Compar. también Isaías 40:30-31). Nos queda,
entender que "el cuadro que aquí se nos da, representa la
vejez del sensualista. Son "los malos días",
"días de oscuridad", que han sobrevenido al joven que
fue prevenido en el lenguaje que aparece más arriba, lenguaje
tanto más impresionante a causa de su tono de predicción lleno
de ironía. Es la triste vejez del joven que quiso andar "en
los caminos de su corazón y en la vista de sus ojos" y no
quitó "el enojo de su corazón ni apartó de su carne el
mal".
Las figuras empleadas, parecen enteramente enigmáticas.
"Los guardas de la casa " ( vs. 5) son los brazos y las
manos, que sirven para protección y defensa pero en la edad
decrépita se ponen débiles y temblorosos. Los "hombres
fuertes" son las piernas, las cuales, cuando pierden su
vigor muscular, se doblan y tuercen al soportar su pesada carga.
"Las muelas" ( el original hebreo dice doncellas
moledoras, aludiendo al hecho de que el moler a mano era trabajo
de mujeres) son los dientes que, en la vejez, son pocos y
funcionan mal. "Los que miran por las ventanas", son
los ojos, que, con los años, pierden su poder. En lo que sigue a
esto las interpretaciones ya son mucho más variadas y sutiles.
"Las puertas de afuera " ( v. 6), parecería mejor
considerar esta puerta doble como las dos orejas, que se cierran
a los sonidos externos. "El viejo sensualista, que había
vivido tanto tiempo afuera y tan poco en casa, al fin queda
encerrado. La boca es la puerta al interior, la del sótano, la
que lleva hacia la provisión almacenada o consumida, el
estómago". "La voz de la muela", muchos la
explican como el ruido de los dientes al masticar, pero esto
sería volver a la que ya ha sido suficientemente notado en el
ver. 3. Mejor es entender este sonido del molino como equivalente
a "Ios sonidos domésticos más familiares", como era
realmente el sonido del molino. El pensamiento, entonces, se
conecta naturalmente con la que antecede y con lo que sigue; las
orejas están tan cerradas, el oído se ha puesto tan pesado que
los sonidos más familiares ( en casa de un hebreo, el molino
funcionaba casi todo el día) apenas se oyen.
"Y levantarse a la voz del ave", refiriéndose a
insomnio del viejo: "Levantarse a la voz del ave".
Vertido así, no necesitamos, como muchos, entenderlo de
levantarse o despertarse de madrugada (en cuyo caso se habría
usado otro término hebreo para expresar la idea) sino de sentir
desasosiego. Aunque tardo de oído, sin embargo, a veces se
sorprenderá o se asustará y saltará en el lecho al oír la voz
aguda de una ave. Por "las hijas de canción" puede
entenderse las cantoras (cap. 2, v. 8) que en un tiempo le
divertían pero cuyas canciones ya no pueden encantarle y, por
consiguiente, quedan humilladas. Pero quizá sea mejor entenderlo
acerca de la voz misma, los varios tonos de la cual se hacen
bajos y débiles. Pasando al versículo 7 notamos la naturaleza
peculiar de la alegoría entretejiendo su interpretación con sus
imágenes. Se abandona por el momento la figura de una casa y
leemos: "También temerán de lo alto y los tropezones en el
camino; y florecerá el almendro y se agravará la langosta y
perderá se el apetito; porque el hombre va a la casa de su siglo
y los endecha dores andarán en derredor por la plaza". Es
decir, mirando desde un sitio elevado, el viejo vacilante, se
marea y tiene miedo; los terrores par(':- cen acompañar todos
sus pasos (compar. Prov. 22: 13; 26:13) ; la almendra ya no
halaga su paladar, antes le disgusta; y la langosta, que en un
tiempo quizá fué para él un manjar delicioso (Lev. 11:2; Mat.
3:4; Marc. 1:6), se vuelve gravosa a su estómago, causándole
náuseas, sin que los estimulantes le ayuden más. En el
versículo 8 nuevamente hallamos otras figuras que tienen una
asociación natural con la mansión señorial. Se representa el
final de la vida como una remoción o una división de la cadena
de plata y una rotura del cuenco de oro. La idea es la de una
lámpara de oro suspendida por medio de una cadena de plata en el
vestíbulo del palacio y, repentinamente, el cuenco de la
lámpara se hace pedazos, a causa de la rotura de la cadena. El
cántaro en la fuente y la rueda en la cisterna son metáforas
similares referentes a la abundante maquinaria para sacar agua
que existiría en conexión con el palacio de cualquier
potentado. Estos ceden, finalmente, y todo el moblaje y
maquinaria de la vida se desmorona. El viejo cuerpo, en un tiempo
tan dado a la gula, cae completamente arruinado, en 143 vista de
lo cual el Predicador repite su clamor de "jVanidad de
vanidades!" En la interpretación de una alegoría tan rica
en sugestiones como la que acabamos de ver, los grandes prin¡
cipios hermenéuticos a que hay qué adherirse cuidadosa mente
son, primeramente, apoderarse de la gran idea céntral de todo el
pasaje y, en segundo lugar, huir de la tentación de buscar
múltiples significados en las figuras especiales. Una búsqueda
minuciosa de significados especiales en cada alusión de la
alegoría, fatiga la mente y la abruma de tal modo con las
ilustraciones especiales que la pone en peligro de perder
enteramente de vista el gran pensamiento central, que es lo que
debe preocuparle.
El tan disputado pasaje de 1. Cor. 3:10-15 es una alegoría. En
el contexto precedente Pablo se representa así mismo ya Apolos
como los ministros mediante los cuales los corintios habían
creído. "Yo planté, Apolos regó pero Dios ha dado el
crecimiento" (v. 6) .Muestra su aprecior del honor y
responsabilidad de tal ministerio diciendo (v.9) : "Porque
nosotros (apóstoles y ministros como Pablo \ y Apolos)
coadjutores somos de Dios" y entonces añade: "Labranza
de Dios (georgion, en alusión a, y en armonía con, el plantar y
el regar de que se habla más arriba) sois, edificio de Dios
sois". Luego, abandonando la primera figura y tomando la de
un edificio (oikodomé) prosigue: "Conforme a la gracia de
Dios que me ha sido dada, yo, como perito arquitecto, puse el
fundamento; y otro edidica encima: empero cada uno vea cómo
sobreedifica. Porque nadie puede poner otro fundamento que el que
está puesto, el cual es Jesucristo. y si alguno edificare Sobre
este fundamento, oro, plata, piedras preciosas, madera, heno,
hojarasca; la obra de cada uno será manifestada porque el día
la declarará; poTque por el fuego será mani144 festada; y la
obra de cada uno cuál sea, el fuego hará la prueba. Si
permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá
recompensa. Si la obra de algunos fuere quemada, será perdida;
él, empero, será salvo, más así como por fuego".
La mayor dificultad para la explicación de este pasaje ha
consistido en determinar qué se quiere decir por "oro,
plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca " en el
versículo 12. Sobre el fundamento de Jesucristo, los ministros,
co-
mo colaboradores con Dios, están ocupados en erigir la casa de
Dios, pero cuide cada uno cómo edifica. Sobre ese
fundamento puede erigirse un edificio de substancia sana y
duradera como si fuera construído con oro, plata y pie-
dras preciosas (como, p. e., costosos mármoles) ; la clase de
cristianos así "justamente edificados, para morada de Dios
en Espíritu" (Efes. 2:22) constituirá una estructura noble
y duradera y su obra resistirá la prueba ardiente del día
final. Pero sobre esa misma base, un obrero descuidado e infiel
puede edificar con material no sano; puede tolerar,
cuando no alentar, celos, disensiones (v. 3) y orgullo (4: 18) ;
puede conservar en la iglesia fornicarios no arrepentidos (5:
1-2) ; puede consentir pleitos entre los hermanos (6: 1) y
permitir que gente ebria se acerque a la Cena del Señor ( 11: 21
) , -todos estos, lo mismo que herejes en doctrina, ( 15: 12)
pueden tomarse y emplearse ,como materiales para edificar la casa
de Dios. Al escribir a los corintios el apóstol tenía en su
mente todas estas clases de personas y veía que se estaban
incorporando a aquella iglesia plantada por él. Pero añade: El
Día del Juicio de Dios sacará todo a luz y pondrá a prueba la
obra de cada hombre. La revelación del fuego descubrirá qué
clase de obra ha estado haciendo cada uno y el que ha edificado
145 sabia y sanamente, obtendrá gloriosa recompensa, pero el que
ha introducido o procurado conservar, la madera, el heno o la
hojarasca en la Iglesia-, el que no ha censura-
do los celos ni combatido las contiendas ni excomulgado a los
fornicarios ni administrado fielmente la disciplina de
la Iglesia-, verá consumirse la obra de su vida y él mismo
apenas escapará con vida, como quien se salva a duras pe-
nas de un incendio. Toda su obra habrá sido en vano, aunque
pretendió edificar para Cristo y, en realidad, ministró
en su santuario. No debe olvidarse un solo instante que esta
alegoría tiene por objeto servir más bien de advertencia y que
no debe entenderse como una profecía. Como la parábola de los
jornaleros en la viña (Mat. 19:27 a 20; 16) está
dirigida contra el espíritu mercenario manifestado por Pedro y
sirve así como aviso y censura, más bien que de profecía
de lo que realmente acontecerá en el Juicio; de la misma manera,
en este caso, Pablo previene a los que son colabo-
radores con Dios, que tengan cuidado de la manera cómo edifican,
no sea que a sí mismos ya otros envuelvan en
una ruina irreparable.
En esta forma buscamos la verdadera solución de esta alegoría,
distinguiendo cuidadosamente entre los materiales puestos en el
edificio y la obra de los edificadores y, al mismo tiempo,
notamos la mezcla esencial de las dos co-
sas. El edificador sqbio enseñará, guiará y disciplinará la
iglesia a su cargo de tal manera que se aseguren resultados
excelentes y permanentes. El obrero necio trabajará con material
malo sin cuidarse del Juicio que ha de poner a
prueba la obra de todos. Al edificar así, sea sabia o sea
neciamente, las personas introducidas a la iglesia y la labor
ministerial, mediante la cual son instruidos y discplinados,
tienen una relación muy íntima; de aquí la verdad
146 esencial en ambas exposiciones de la alegoría que tan
ampliamente se han sostenido. La vívida alegoría de la armadura
y del conflicto cristiano en Efesios 6:11-17, suministra su
propia interpretación y se hace especialmente notable en las
explicaciones particulares de las diversas partes de la armadura.
Se apropia la figura empleada en Isaías 59: 17 (CO1ll. también
Rom. 13:12; 1 Tesal. 5:8) y la elabora con gran acopio de
detalles. Aquí, como en Isaías, se representa a la justicia
como una cota, pero en 1 Tesal. 5:8 se describe en esa forma ala
fe y el amor. Aquí el yelmo es salvación, -un conocimiento
presente de la salvación en Cristo como una posesión actual-,
pero en 1 Tesal. 5:8, es la
esperanza de salvación. Cada alusión debe estudiarse
esmeradamente, a la luz de su propio contexto sin comparar-
las demasiado, ya que una misma figura puede usarse en distintas
ocasiones con propósitos diferentes.
La compleja alegoría de la puerta de las ovejas y del buen
pastor en Juan 10: 1-16 es, en lo esencial, sencilla,
y se interpreta por sí sola, pero como envuelve la doble
comparación de Cristo como la puerta y como el buen
pastor y tiene otras alusiones de diverso carácter, su
interpretación exige cuidado especial para evitar que las prin-
cipales figuras se hagan confusas y los puntos secundarios
demasiado prominentes. El pasaje debe dividirse en dos
partes y debe notarse que los primeros cinco versículos son una
pura alegoría, sin contener explicación en sí
misma. En el versículo 6 se observa que la alegoría (paroimia)
no fué entendida por aquéllos a quienes se dirigió en
vista de lo cual, Jesús procedió ( vs. 7 -16) no sólo a
explicarla sino también a extenderla, añadiéndola otras imá-
genes. Hace resaltar el hecho de que él mismo es "la puerta
de las ovejas", pero añade más adelante que es el buen
147 1r' lílíJ pastor, pronto a dar su vida por las ovejas, a
distinción del asalariado que abandona el rebaño y huye en la
hora de peligro. La alegoría tiene relción vital con la
historia del ciego arrojado de la sinagoga por los fariseos pero
graciosamente recibido por Jesús. Sin tener esto constantemente
en vista no podremos apreciar claramente la ocasión y el objeto
de todo el pasaje. Jesús, primeramente, se coloca a sí mismo en
contraste, como la puerta de las ovejas, con
aquellos que desempeñaban, más bien, la parte de ladrone. y
despojadores del rebaño. Luego, como los fariseos no le
entendieron, en parte explica'su significado y pasa a ponerse en
contraste, como el buen pastor, con los que no tienen verdadero
cuidado del rebaño que se les encomienda, sino qu~, al ver al
lobo que viene, lo abandonan y huyen. En el verso 17, abandona la
figura y habla de su disposición para dar su vida y de su poder
para recuperarla. Así, todo el pasaje debe estudiarse a la luz
de aquella oposición farisaica a Cristo, que se demostró
egoísta y pronta a recurrir a la violencia cuando se le hacía
frente.
Estos judíos farisaicos que pretendían guardar las puertas de
la sinagoga y habían resuelto expulsar de ella a quien
confesara a Jesús como el Cristo (Cap. 9:22) no eran mejores que
ladrones y despojadores del rebaño de Dios.
Contra ellos se dirigió la alegoría. Manteniendo a la vista
esta ocasión y objeto de la alegoría, el próximo paso es
inquirir el significado de sus principales alusiones. "El
corral de las ovejas" es la Iglesia del pueblo de Dios,
representada aquí por sus ovejas. Cristo mismo es la puerta,
como él lo afirma enfáticamente ( vs. 7 -9) y todo verdadero
pastor, maestro y guía del pueblo de Dios debe reconocerlo a él
como el único camino y medio de ingreso al corral. Tanto el
pastor como las ovejas 148 deben, entrar por tal puerta. "El
que entra por la puerta. pastor de las ovejas es" ( v. 2,
sin artículo antes de "pastor", más de acuerdo al
original), no un ladrón, un despojador ni un extraño ( v. 5)
.Es bien conocido de todos los que algo tienen que ver con estas
cosas y su voz es familiar a las ovejas, en tanto que la del
extraño las alarma y ahuyenta. Tales, realmente, fueron las
acciones y palabras de aquellos oficiales judíos para con el
hombre que había recibido la vista. El percibió en sus palabras
y maneras lo que era extraño a la verdad de Dios (9:30-33).
Hasta aquí todo parece claro, pero no debemos creernos en
terreno muy seguro al buscar significados especiales en algunas
de las palabras incidentales.
El lenguaje del Señor al definir su alegoría y extender sus
imágenes (vs. 7-16) es, en algunos puntos, enigmático. No quiso
hacer las cosas demasiado claras para los que, como los fariseos,
pretendían ver y saber mucho (comp. cap. 9:39-41) y emplea las
palabras fuertes que parecen ser adrede obscuras: "Todos los
que antes de mí vinieron, ladrones son y robadores" ( v. 8)
.Incitara la investigación y el interés en cuanto a lo que
pudiera significar el venir antes de él, un proceder tan malo
que lo compara con el robo de un. ladrón y la rapacidad de un
salteador. Es muy natural entender el venir antes de mí, en el
v. 8, como correspondiente con el subir por otra parte, del v. 1,
y significando penetrar en el corral por al,g'Una parte que no es
la puerta, pero está dirigido, evidememente, a los que, como
estos fariseos, por su acción y su actitud, tenían la
pretensión de ser señores de la teocracia y usaban de violencia
y de engaño para realizar su deseo. Por eso parecería cosa muy
apropiada el dar a las palabras antes de mí ( pro emon, v. 8) un
si~ificado general alp;o amplio y no comprimirlas, como hacen
muchos, en la 149 idea única de precedencia en el tiempo. La
preposición
pro se usa a menudo acerca de lugares, como delante de las
puertas; delante de la entrada; delante de la ciudad
(Act. 5:23; 12:6-14; 14: 13) y puede aquí combinarse con la
referencia temporal de eldon, "vinieron", la otra idea
de situación frente a la puerta. Estos fariseos vinieron como
maestros y guías del pueblo y con una conducta tal
¡ como la de arrojar al que había nacido cie~o se colocaron ,
frente a la verdadera puerta, -delante de ella-, cerrando
el reino de los cielos a los hombres, no entrando ellos a él ni
permitiendo que otros entraran por esa puerta ( comp.
Mat. 23: 13) .Todo esto puede haber querido decir el Señor con
su enigmático antes de mí vinieron. Vinieron como SI
el Mesías hubiese venido; no quedó sitio para él. No es
menester que limitemos nuestros pensamientos a los que
eran falsos Mesías en el sentido más estricto de la expresión,
puesto que la mayoría de éstos no apareció hasta des-
pués de nuestro Señor. Todo jerarca anterior a Cristo era
pseudo-mesiánico en la proporción en que era anti-cris-
tiano; y el codiciar dominio sobre la conciencia de los hombres
es cosa pseudo-cristiana. Nótese, además, que los
ladrones y robadores que trepan la pared aparecen en este
versículo con la asunción de un poder superior. Ya no apa-
recen en su desnudo egoísmo; tienen pretensiones a importancia
positiva yeso no meramente como pastores sino
como la puerta misma. Así los jerarc~s acababan de preterlder
ejercer dominio sobre el hombre nacido ciego.
El proceso de alegorización mediante el cual, San Pablo, en
Gál. 4:21-31, hace a Agar y Sara ilustrar dos
pactos es un ejemplo neotestamentario excepcional de desarrollar
un significado místico de hechos de la historia del
Antiguo Testamento. En otro lugar (Rom. 7:1'6) San Pablo ilustra
la liberación de la Ley de que goza el cristiano,
150 L- y la unión con Cristo, por medio de la ley del
matrimonio, según la cual la mujer, muerto el marido, está
libre de
(Katergetai) la ley que la ataba a él solo y está en libertad
para unirse con otro hombre. En 2 Cor. 3: 13"-16, contrasta
la abierta confianza (parresia) de la predicación del Evangelio
con el velo con que Moisés, adrede, se cubría el
rostro para ocultar por el momento el carácter transitorio de la
ministración del Antiguo Testamento, la que, enton-
ces, parecía tan gloriosa pero, no obstante, estaba destinada a
desaparecer al igual que el reflejo de la gloria de
Dios que cubría el rostro del caudillo. También en el mismo
pasaje hace del velo un símbolo de la incapacidad
del corazón de Israel para recibir al Señor Jesucristo. El
pasaje del Mar Rojo, y la roca en el Desierto, de la que
manó el agua, están reconocidos como tipos de cosas
espirituales ( 1 Cor. 10: 1-4 comp. 1 Pedro 3:21) .Pero todas es-
tas ilustraciones del Antiguo Testamento difieren esencialmente
de la alegoría de los dos pactos. El apóstol
mismo, por la manera y estilo en que lo introduce, siente
evidentemente, que su argumento es excepcional y pecu-
liar, y estando dirigido especialmente a aquellos que se jactaban
de su adhesión a la Ley, tiene la naturaleza de
un argumentum ad hominem. Dice Meyer: " A la terminación de
la parte teórica de su Epístola Pablo añade una
disquisición aritinomiana sumamente singular, -un erudito
argumento rabínico-alegórico derivado de la Ley mis-
ma-' calculada para aniquilar la influencia de los pseudo
apóstoles con sus propias armas y para desarraigarlos de
la propia base en qué se apoyaban". Observamos que el
apóstol, ante todo, establece los hechos históricos tales como
se hallan en el libro del Génesis, a saber, que Abraham tuvo dos
hijos, uno de la sierva y otro de la libre; el hijo de la sierva
nació k ata saska, se151 gún la carne, es decir, de acuerdo con
el curso de la naturaleza, pero el hijo de la libre nació por la
promesa y, como la Biblia lo demuestra, (Gén. 17:19; 18:10-14)
por interposición milagrosa. Además, introduce la tradición
rabínica fundada en Gén. 21:9 de que Ismael persiguió (edioke,
v. 29) a Isaac, quizá teniendo en mente, también, algunas
agresiones subsecuentes de los ismaelitas contra Israel; y luego
añade las palabras de Sara, tales como se hallan en Gén. 21:
10, adaptándolas algo libremente a su propósito. Todo esto pone
de manifiesto que Pablo reconoce la verdad histórico-gramatical
de la narración del Antiguo Testamento, pero, dice él, todos
estos hechos histÓricos son susceptibles de ser alegorizados:
atiná estin alegoroúmena. cuales cosas son aleg6ricas, o, como
bien lo
expresa Ellicott. "Todas las cuales cosas, contempladas en
su luz más general, son alegóricas". Procede a alegorizar
los hechos a que se ha referido haciendo a las dos mujeres
representar los dos pactos, el sinaítico ( judío) y el cristia-
no, y mostrando en detalle de qué manera una cosa responde a, o
se clasifica con (sustoiche) la otra y también
en qué se oponen los dos pactos. Que San Pablo en este pasaje
trata algunos hechos históricos del A. Testamento como
susceptibles de usarse alegóricamente, es un hecho indiscutible,
y es difícil dudar de que estuviese familiarizado con los
métodos alegóricos de exponer las Escrituras que eran
corrientes en su época.
Tampoco parace haber razón suficiente para negar que su propia
educación rabínica tuviese alguna influencia sobre él y
prestase sus tintes a sus métodos de argumentación e
ilustración. Además, es evidente que su empleo alegórico de
Agar y Sara, usa un método excepcional y raro de tratar con sus
opositores judíos y, en cuanto 152 el pasaje tenga de argumento
es, esencialmente, un argumentum ad hominen ( es decir, que
deriva su fuerza de la posición ocupada por la persona a quien
se dirige) .Pero no es, meramente, un argumento de esa clase tal
que no tuviera valor o fuerza para con otra clase de personas. Se
supone que tiene un interés y valor que ilustran ciertas
relaciones de la Ley y el Evangelio. Pero su posición, conexión
y empleo en esta epístola a los gálatas es suficiente garantía
para tales métodos alegóricos en general. Schmo!ler observa:
"Seguramente Pablo alegoriza aquí, puesto que él mismo lo
dice. Pero el mismo hecho que él diga esto hace deseparecer la
gravedad de la dificultad hermenéutica. Su intento, entonces, es
dar una alegoría, no una exposición; no procede como exegeta y
no intenta decir ( a la manera de los exegetas alegorizantes) que
sólo
lo que ahora dice es el verdadero sentido de la narración".
En esto especialmente consiste la gran diferencia entre el
ejemplo de Pablo y el de casi todos los alegoristas. Con-
cede y supone la veracidad histórica de la narración del A.
Testamento pero hace un uso alegórico de ella con un
objeto especial y excepcional. De aquí que podamos decir , en
general, que como San Pablo reconoce que ciertos otros caracteres
y acontecimientos del A. Testamento tienen un significado típico
(véase Rom. 9:14; 1. Cor. 10:5), así concede análogo
significado a los puntos especificados en la historia de Agar y
de Sara, pero él jamás, ni por un instante, pierde de vista la
base histórica o permite que su alegoría la substituya. y dela
misma manera general puede sernos permitido a nosotros alegorizar
porciones de las Escrituras, siempre que los hechos sean
susceptibles de significado típico y nunca se les desconozca ni
substituya por el proceso alegórico. Puede ser lícito usar en
esa forma caracte153 res y acontecimientos bíblicos con objetos
homiléticos y propósitos de "instruir en justicia ",
pero es m(;nester reconocer explícitamente, según el ejemplo de
Pablo, el carácter especial y excepcional-de ese trato de las
Escrituras. La posición solitaria del caso del apóstol es
suficiente advertencia de que tales exposiciones sólo deben
emplearse con la mayor circunspección. Contra la interpretación
alegórica de los Cantares poliemos alegar tres consideraciones.
Primera: el notable desacuerdo de sus defensores y la constante
tendencia de sus exposiciones de llegar a extremos irracionales.
Estos hechos apoyan la inferencia de que existe algún error
fatal en ese método de procedimiehto. Segunda: Por regla
general, los alegoristas niegan que el cantar tenga una base
literal. Las personas y objetos deseritos son meras figuras del
Señor y de su pueblo y de las múltiples relaciones existentes
entre ellos. Esta posición arroja toda la exposición al dominio
de la fantasía y explica cómo, de hecho, cada intérprefe es
ley para sí mismo. No teniendo base en la realidad, la
interpretación puramente alegórica no ha podido fijar ningún
punto de vista histórico ni adoptar ningunos principios comunes.
Tercera: El Cantar no contiene insinuación alguna de ser una
alegoría. Ciertamente que no contiene, como las otras alegorías
de las Escrituras, su exposición dentro de sí mismo. En
esto, como lo hemos mostrado más arriba, la alegoría difiere de
la parábola, y para ser consecuentes en alegorizar el Cantar de
los Cantares debiéramos, o bien adoptar el método de Pablo con
la historia de Sara y Hagar y, admitiendo una base histórica
literal, decir: todo esto puede alegorizarse; o si no,
debiéramos llamar al Cantar una parábola y, como en el caso de
la del hijo pródigo, afirmar que sus imágenes son fieles a la
naturaleza ya 154 la realidad y capaces de explicación literal
pero que es más del caso presentarla como la relación mística
que existe entre Dios y su pueblo.
El Cantar es el fruto de una imaginación exuberante tocada con
la característica voluptuosa de la mente Oriental. Allí el amor
es ardiente y apasionado, por más proque sea. Abunda en
coloridos e imágenes que parecen extravagantes a las ideas más
frías de la gente de Occidente, pero, tomado en conjunto puede,
con propiedad, presentar en tipo, la erfección y belleza de
"una iglesia gloriosa", sin mancha ni arruga ni cosa
semejante" (Ef. 5:27).
Por Alfredo F. Espindola. Por cualquier consulta o sugerencia pueden dirigirse a alfredo@ciudad.org o aquiobera@ciudad.org
SIGUIENTE en esta está: Los Proverbio y la Poesía Gnómica, Interpretación de Símbolos y Típos.
Que Dios les Bendiga