Archaeopterix
En Agosto de 1861, los trabajadores de una cantera alemana descubrieron un fósil notable, la impresión de una única pluma en una roca clara y fina de 150 millones de años de edad. La pluma fósil causó gran excitación entre los científicos porque era el resto fósil de ave más antiguon que se conocía. Pero un mes más tarde, los científicos encontraron algo aún más emocionante: un esqueleto emplumado, al que sólo le faltaba el cráneo. En 1877 hallaron un esqueleto completo. En total se han descubierto cinco esqueletos, varios de ellos rodeados por huellas de plumas. Pero la forma de estos esqueletos es de dinosaurio, no de ave. Esta mezcla fósil de rasgos de dinosaurio y de ave fue llamado Archaeopteryx. No se sabe si era un volador activo, simplemente un planeador o corría por el suelo capturando insectos con sus alas extendidas. Las plumas de sus alas tienen una forma asimétrica como la de las aves voladoras actuales. Pero carecía del esternón en forma de quilla de las aves. Los poderosos músculos voladores requieren de una quilla para sujetarse, por tanto parece probable que el archaeopteryx  fuera, como máximo, un volador débil. Medía unos 45 cm.