Posee una longitud de 95 cm, se alimenta de peces y algunos anfibios. Tiene
el cuello y cola muy largos. Pico afilado que actúa como arpón.
La parte superior de la cabeza y el cuello es marrón oscura y negra,
como la espalda, donde algunas plumas tienen el centro blanco, y el vientre.
Es el rey de los pájaros pescadores de las aguas dulces de Africa.
La verdadera arma de esta ave reside en el largo y flexible cuello, pues
las vertebras octava y novena están provistas de unas apófisis
en charnela en donde se insertan poderosos músculos que, al tensarse,
proyectan hacia adelante la parte anterior del cuello y el pico como un
auténtico arpón que ensarta o deja atontada a la presa elegida.
Cuando bucea lo hace lentamente, con las alas parccialmente abiertas, de
tal modo que su sombra, proyectada sobre el fondo del río, asuste
a los peces, circunstancia que aprovecha la anhinga para capturarlos. Las
plumas de este buceador están impregnadas de una sutil grasa que
las hace poco menos que impermeables, además hace que el rozamiento
con el agua sea mínimo. Habitan zonas tropicales y subtropicales,
tanto aguas dulces como salobres, la Anhinga Roja es la especie más
conocida y representativa de la fauna africana.
Llegada la época de cría, construye su nido a base de palitos
y ramillas entrecruzadas en la horquilla de una rama cerca del agua. A
veces se agrupan varias parejas sobre una misma rama formando colonias.
Los machos son los encargados de escoger el lugar donde van a hacer el
nido. Una vez constituída la pareja, el macho se encarga de procurar
a su consorte los materiales de construcción y ambos se ocupan de
la edificación y defensa del nido. La hembra pone dos o tres huevos
de color verde pálido y la pareja lleva a cabo equitativamente la
incubación. Las crías al nacer tienen el cuello desnudo,
pero el resto del cuerpo está cubieto de un plumón suave
y blanco, excepto en el dorso, donde presentan una vaga tonalidad parda
o rojiza; al cabo de 28 días les empiezan a salir las plumas, y
poco después iniciarán el vuelo para reunirse en pequeños
bandos que, como los cormoranes, se desplazan en común. |