Lince Mediterráneo

   El lince es una maravillosa síntesis de los atributos que necesita un predador de tamaño medio para prosperar en el matorral mediterráneo, cazando en solitario una gama de presas que van desde el ratón al ciervo. El corto y apretado pelaje permite al lince moverse sin dificultad entre las resinosas jaras y el punzante monte; las manchas negras que tachonan su capa le prestan un mimetismo que le hace desaparecer prácticamente en el caprichosos juego de luces y sombras de la maleza; cola muy corta, por no ser necesaria para estabilizar la carrera o el salto desde un árbol; las acolchadas y robustas patas, accionadas por una potente musculatura, proyectan al lince sin producir ningún ruido perceptible entre las más secas ramillas y las piedras más inestables, están armadas de uñas largas y afiladas que permanecen pefectamente ocultas en sus vainas para proyectarse como garfios afiladísimos cuando unos músculos especiales tiran de ellas en el momento del combate. 
     La longitud de los machos adultos varía entre los ochenta y los ciento diez centímetros; desde la punta del hocico a la de la cola, que mide entre doce y trece centímetros; el peso oscila entre los doce y los veinte kilos, las hembras son proporcionalmente más pequeñas y el peso de las adultas muy rara vez supera los catorce kilos.
     La presa más común del lince es el conejo, durante la caza actúa según una estrategia que se puede descomponer en tres fases: fase de observación, durante la cual el carnívoro permanece sentado en el borde de un claro para tener un punto lo más elevado posible desde donde vigilar; fase de rececho, en la que el lince repta entre la vegetación con el vientre pegado al suelo, para colocarse lo más cerca posible de la presa; fase de ataque, donde con un corto salto, rapidísimo, el lince cae sobre la pieza elegida y la garra con sus zarpas para clavarle enseguida sus colmillos en el cuello. 
     La camada consta de una a cuatro crías, generalmente dos. El período de gestación es de 65 a 72 días y su longevidad es de 10 a 15 años.