Zorro Kit

     El más pequeño de los cánidos norteamericanos es el zorro kit, de sólo treinte y cinco centímetros de largo y poco más de dos kilos de peso, inveterado cazador de liebres, conejos y roedores en las extensiones desérticas de los Estados Unidos y México, donde se ha diversificado en numerosas subespecies. En el oeste de Utah, donde se han realizado algunos estudios sobre la biología del zorro kit, la densidad de sus poblaciones puede llegar a cinco individuos por kilómetro cuadrado en los meses primaverales, cuando todas las parejas están criando sus cachorros, pero en octubre éstos abandonan la terrera en que nacieron y la media baja a un zorro por cada cinco kilómetros cuadrados. La pareja, sin embargo, no se separa al llegar el invierno y parece ser que se mantiene unida durante toda su vida, ocupando de forma más o menos permanente un mismo territorio. En cada una de las parcelas la pareja dispone de varias madrigueras, aunque no todas están en uso simultáneamente. Cada una de éstas, de las que puede haber hasta ocho por hectáreas, tiene varias bocas más altas que anchas y lo bastante amplias para permitir la entrada de sus ocupantes, pero demasiada estrechas para que por ellas pueda pasar un tejón o un coyote.
     El período de gestación es de siete a ocho semanas y el número de crías por parto es de cuatro a seis. Casi todos los nacimientos tienen lugar en marzo y a partir de entonces los padres han de intensificar sus actividades de caza para alimentar a los cahorros. En su nocturno recorrido en busca de comida , el zorro parece no seguir un rumbo determinado, con frecuentes zigzags, detenciones y cambios de dirección, unas veces al paso y otras al trote, e incluso en ocasiones sentándose durante unos momentos. Pero al actuar así cubre en realidad toda la zona, da vueltas en torno a cada mata, investiga todos los agujeros y no le pasa desapercibido ni uno de los posibles escondrijos de sus presas.
     El examen de los restos de comida recogidos desde finales de marzo a finales de mayo en una madriguera ocupada por dos adultos y cinco cachorros permitió identificar treinta y dos liebres, dos conejos, diez roedores y ocho aves. 
     A primeros de mayo las crías empiezan a salir de la madriguera. Por entonces aún están cubiertas de pelo suave y lanudo, pero pronto empiezan a mudarlo, primero la cabeza y luego el lomo, hasta que a mediados de junio ya tienen el mismo pelaje que los adultos.