LOS PRIMEROS ANTECEDENTES
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En
el año 1827, Holanda y Chile entablaron relaciones oficiales a nivel consular. El
primer nombramiento como representante consular holandés en Chile, en Valparaíso,
correspondió al señor J.F. Dourster. Posteriormente fueron investidos como cónsules
honorarios P.E. Barnes en Coquimbo (1857), E. Boonen en Santiago (1873), F.O.R.
Roepke en Valdivia (1889), A.G. Dupuis en 1892 en Tacna (actualmente
perteneciente a Perú, pero, entre 1883 y 1929 territorio chileno), el ingeniero
Jacob Kraus en Talcahuano (1896), P. De Bruyne en Punta Arenas (1899), B.
Barends en Antofagasta (1911), H.G. Jenkins en Arica (1939), Elie Teodoro H.
Wickel en Temuco (1962) y en el mismo año J. Bosselaar, en Puerto Montt. El
intercambio de representantes diplomáticos entre Chile y Holanda comenzó en
1905 con la destinación a los Países Bajos del primer enviado especial y
ministro plenipotenciario chileno. Recién en 1917 la representación holandesa
en Santiago fue encumbrada al mismo nivel. A fines del siglo XIX, muchos holandeses partieron al extranjero en busca de mejores expectativas de vida. Aunque en menor medida que otros países, Chile fue también uno de los destinos elegidos. Si bien muchos compatriotas se embarcaron hacia Chile sin mediar organización alguna, no fue el caso de la colonización en la zona próxima a Gorbea. La
primera emigración desde Holanda hacia Chile se produjo en 1895. Según la
entonces denominada “Inspección Jeneral de Colonización e Imigración” chilena una
docena de familias se estableció entre 1895 y 1897 en Chiloé, particularmente
en Mechaico, Huillinco y Chacao (2). Otro
ingeniero, en el año 2000, G.H. van Mourik Broekman elaboró un diseño para el
puerto de San Antonio, el puerto más importante de Chile en cuanto a productos
embarcados. Este proyecto corrió mejor suerte que el anterior, participando en
su construcción entre otras, la Compañía de Cemento Holandesa (Hollandsche
Beton Maatschappij). El
Cónsul Honorario en Temuco, actualmente Germán Nicklas Wickel, celebra todos
los años el Día de la Reina, con parte de la comunidad de descendientes,
ocasión en la cual siempre se hace un brindis en honor de la Reina de Holanda.
El Embajador de Holanda ha asistido también a la celebración, en la que,
por ejemplo, en el año 2000, hubo unos cincuenta descendientes de emigrantes
holandeses. En
el Museo Regional de la Araucanía, en Temuco, hay un panel con fotos de
emigrantes holandeses, de hace 100 años. |