ADMINISTRACION CLASICA

En el despuntar del siglo XX, dos ingenieros desarrollaron los primeros trabajos
pioneros respecto a la administración. Uno era americano, Frederick Winslow
Taylor, y desarrolló la llamada escuela de administración científica, preocupada
por aumentar la eficiencia de la industria a través, inicialmente, de la
racionalización del trabajo operario. El otro era europeo, Henri Fayol, y
desarrolló la llamada teoría clásica preocupada por aumentar la eficiencia de su
empresa a través de su organización y de la aplicación de principios generales
de la administración con bases científicas. A pesar de que ellos no se hayan
comunicado entre sí y hayan partidos de puntos de vista diferentes y aun
opuestos, lo cierto es que sus ideas constituyen las bases del llamado enfoque
clásico tradicional de la administración, cuyos postulados dominaron
aproximadamente las cuatro primeras décadas de este siglo el panorama
administrativo de las organizaciones.
Así de un modo general, el enfoque clásico de la administración puede
desdoblarse en dos orientaciones bastante diferentes y hasta cierto punto
opuestas entre sí, pero que se complementan con relativa coherencia:
-
De un lado, la escuela de la administración
científica, desarrollada en los Estados Unidos, a partir de los trabajos de
Taylor. Esa escuela era formada principalmente por ingenieros, como Frederick
Winslow (1856-1915), Henry Lawrence Gantt (1.861-1931), Frank Bunker Gilbreth
(1868-1924), Harrington Emerson (1853-1931) y otros Henry Ford (1863-1947),
suele ser incluido entre ellos, por haber aplicado sus principios. La
preocupación básica era aumentar la productividad de la empresa mediante el
aumento de la eficiencia en el nivel operacional, esto es, en el nivel de los
operarios. De allí el énfasis en el análisis y en la división del trabajo
operario, toda vez que las tareas del cargo y el ocupante constituyen la
unidad fundamental de la organización. En este sentido, el enfoque de la
administración científica es un enfoque de abajo hacia arriba (del operario
hacia el supervisor y gerente) y de las partes (operarios y sus cargos) para
el todo (organización empresarial). Predominaba la atención en el trabajo, en
los movimientos necesarios para la ejecución de una tarea, en el tiempo-patrón
determinado para su ejecución: ese cuidado analítico y detallado permitía la
especialización del operario y la reagrupación de los movimientos,
operaciones, tareas, cargos, etc., que constituyen la llamada "organización
racional del trabajo" (ORT). Fue además de esto, una corriente de ideas
desarrollada por ingenieros, que buscaban elaborar una verdadera ingeniería
industrial dentro de una concepción eminentemente pragmática. El énfasis en
las tareas es la principal característica de la administración científica.
-
De otro lado, la corriente de los anatomistas
y fisiologistas de la organización, desarrollada en Francia, con los trabajos
pioneros de Fayol. Esa escuela estaba formada principalmente por ejecutivos de
las empresas de la época. Entre ellos Henri Fayol (1841-1925), James D. Mooney,
Lyndall F. Urwick (n.1891), Luther Gulick y otros. Esta es la corriente
llamada Teoría Clásica. La preocupación básica era aumentar la eficiencia de
la empresa a través de la forma y disposición de los órganos componentes de la
organización (departamentos) y de sus interrelaciones estructurales. De allí
el énfasis en la anatomía (estructura) y en la fisiología (funcionamiento) de
la organización. En este sentido, el enfoque de la corriente anatómica y
fisiologista es un enfoque inverso al de la administración científica: de
arriba hacia abajo (de la dirección hacia la ejecución) del todo
(organización) hacia sus partes componentes (departamentos). Predominaba la
atención en la estructura organizacional, con los elementos de la
administración, con los principios generales de la administración, con la
departamentalización. Ese cuidado con la síntesis y con la visión global
permitía una manera mejor de subdividir la empresa bajo la centralización de
un jefe principal. Fue una corriente eminentemente teórica y
"administrativamente orientada". El énfasis en la estructura es su principal
característica.
Orígenes del Enfoque Clásico.
Los orígenes del enfoque clásico de la administración remontan las consecuencias
generadas por la revolución industrial. Podrían resumirse en dos hechos
genéricos:
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El crecimiento acelerado y desorganizado de
las empresas, que ocasionó una complejidad creciente en su administración
exigió un enfoque científico purificado que sustituyese el empirismo y la
improvisación hasta entonces dominante. Con la empresa de dimensiones más
amplias surgen las condiciones iniciales de planeamiento a largo plazo de la
producción, reduciendo la inestabilidad y la improvisación.
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La necesidad de aumentar la eficiencia y la
competencia de las organizaciones en el sentido de obtener el mejor
rendimiento posible de sus recursos y hacer frente a la competencia que se
incrementaba entre las empresas. Surge el sentido de la división del trabajo
entre quienes piensan y quienes ejecutan. Los primeros fijan patrones de
producción, describen los cargos, fijan funciones, estudian métodos de
administración y normas de trabajo, creando las condiciones económicas y
técnicas para el surgimiento del Taylorismo en los Estados Unidos y del
Fayolismo en Europa.
El panorama industrial en el inicio de este siglo tenía todas las
características y elementos para poder inspirar una ciencia de la
administración: una variedad inmensa de empresas, con tamaños altamente
diferenciados, problemas de bajo rendimiento de la maquinaria utilizada,
desperdicio, insatisfacción generalizada entre los operarios, competencia
intensa pero con tendencias poco definidas, elevado volumen de pérdidas cuando
las decisiones eran mal tomadas, etc. Inicialmente los autores clásicos
pretendieron desarrollar una ciencia de la administración cuyos principios en
sustitución a las leyes científicas, pudiesen ser aplicados para resolver los
problemas de la organización.
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