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Este
instrumento es propiedad de Carlos Heredero, y llegó
a sus manos con cierto uso. A pesar de haber necesitado ciertas
adaptaciones y mantenimientos, aún continúa
siendo muy práctico y es usado en todo tipo de observaciones.
Ha sido trasladado a otras provincias del país, resultando
un instrumento muy confiable y sencillo de poner a trabajar.
Aunque se estima que debe tener más de 8 años
de uso, nunca ha sido aluminizado o plateado nuevamente, permanece
con el procedente de la fábrica.
Este
es representante de toda la gama de telescopios producidos
y vendidos a bajo costo. En este caso, costó unos 400
dólares en el extranjero, precio que probablemente
es algo exagerado para sus características. Esta es
una de las consecuencias de mandar a otra persona (que no
conoce de astronomía) a que te compren un telescopio:
generalmente las estafan.
No
obstante, se ha usado en observaciones visuales, en fotografías
con cámara digital y de película, y se han probado
varios tipos de webcam en él.
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Uno
de los montajes con cámara fotográfica
reflex, de película.
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Como
alguno de los defectos que pudiéramos mencionar de
este tipo de instrumentos, podemos mencionar en primer lugar
el trípode: es demasiado ligero para asegurar la toma
de fotografías de larga duración. En pos de
asegurar su facilidad de transportación, se pierde
la estabilidad y la seguridad necesarias para la observación
astronómica. Cualquier viento, por pequeño que
sea, provoca movimientos en la imagen, a lo que también
contribuye el largo del tubo del telescopio.
Otras
de las cosas que he detectado (y que cualquiera con un poco
de experiencia puede notar fácilmente) son los oculares.
Son de baja calidad, sobre todo los de mayor aumento. Al ser
de tipo H, particularmente el de 4 milímetros tiene
una gran aberración.
También
trae un Barlow, pero es de una sola lente, lo que agrega aberración
a la imagen que se trata de obtener con ese montaje.
El
seguimiento no es bueno, además de ser manual. He tratado
de mejorarlo, introduciendo algunas arandelas de un plástico
adecuado, pero nunca se logra obtener lo que tanto deseamos.
Además, el tornillo sinfin del seguimiento, para fijarlo,
trae unos tornillos de aluminio, los cuales terminaron perdiendo
la rosca y tuve que sustituírlos.
Otra
cosa, y que se puede considerar fundamental, es el espejo
secundario, que perdió ya gran cantidad de su capacidad
reflectante, y lo tuve que sustituir por un prisma de vidrio,
con la consiguinete pérdida de superficie de rflexión,
pues este último no es de sección circular.
No
obstante todos estos problemas, a pesar de ellos he podido
"sacarle el jugo" a mi telescopio, y ha participado
junto a mí en muchas batallas astronómicas.
Si
tú tienes un instrumento de similares características,
puedes escribirme para intercambiar experiencias...
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