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Desde
mi infancia siempre fui un admirador de aquellos que miraban
al infinito. Veía detrás de cada astrónomo
un hombre de gran visión, capaz de entender cosas tan
lejanas y gigantescas que no caben en la imaginación
humana. A la vez, y como punto de partida del interés
por esta ciencia, tenía una razón mas importante
y conocida por todos los que me rodeaban; era una pregunta
que me hice a los ocho años, durante la lectura de
un libro de geografía: ¿Existirá vida
en otros planetas?.
Ya en tercer grado mi profesora de aquellos momentos escribió
en mis notas: ""Espero puedas llegar a ser cosmonauta,
como tu quieres". Pero ya en doce grado, después
de esperar con anhelo la asignatura de astronomía (que
se impartía durante solo un semestre) me decepcioné
tremendamente, pues me di cuenta que, sin querer, sabía
mas del cielo que mi profesor. Fui, como tantos otros de mi
aula, una nota mediocre en mi ciencia favorita.
Después de todo aquello, y de incursionar hasta en
un grupo de teatro callejero, "descubrí"
la ubicación del IGA (Instituto de Geofísica
y Astronomía) y me comencé a relacionar con
sus trabajadores. Y un poco más tarde, me incorporé
al grupo de aficionados a la astronomía COSMOS, donde
estuve aproximadamente tres años participando de sus
actividades. A pesar de todo el trabajo realizado durante
esta etapa, aún queda en mí el vacío
de aquello que pude haber hecho.
Ahora, con la experiencia acumulada por mí, quiero
atreverme a analizar y tratar de hallar las causas e intentar
sugerir algunas ideas que pudieran ayudar al movimiento de
aficionados en nuestro país.
¿QUÉ
ES UN AFICIONADO?
Muchas
personas, desde pequeños, manifiestan un marcado interés
hacia determinada actividad. Sea esta científica, artística
o de cualquier otra rama del saber humano, es una línea
potencial para el desarrollo de la inteligencia y la mentalidad
del niño. Si se sabe cultivar e incentivar este interés,
no serán necesarias los métodos obligatorios
para enseñarlo, puesto que él mismo se encargará,
con su curiosidad, de buscar las vías para aprender
sobre el tema que le interesa. Incluso en la adolescencia,
etapa difícil para los jóvenes, siempre encontrará
tiempo para estudiar y profundizar en ello. Muchas veces el
joven se ve obligado a explorar otras ramas del saber humano
para llegar más profundo, desarrollando en él
la capacidad investigativa, tan necesaria en la sociedad actual.
Aquí entran a jugar un papel fundamental las bibliotecas
y los centros dedicados a los jóvenes en alguna actividad
particular, tales como los palacios de pioneros. Es allí
donde encuentra la información que reclama su mente
ávida de conocimientos, y donde puede ejercitar prácticas
que lo educarán para el futuro. El sostenimiento y
desarrollo de la vocación infantil o juvenil significa
potenciar un científico, un artista, o al menos un
hombre que sabrá diferenciar entre una vida simple
y otra creativa. Ayudar a alcanzar una meta a un ser humano
con estas condiciones nos sorprenderá con sus resultados.
En mi modesta opinión, el movimiento de aficionados
es fundamental para este trabajo, pues es allí que
el niño o joven encuentra a otros de su misma edad
con similares intereses, a mayores con muchos conocimientos
sobre lo que le interesa, y también a posibles ídolos
que le servirán de ejemplo en su desarrollo y comportamiento.
Un aficionado es, en suma, el investigador del futuro, el
hombre que al desarrollarse es posible que marche en los primeros
lugares de la sociedad humana, o al menos, un divulgador activo
y voluntario de los avances del saber humano y abanderado
de las ideas revolucionarias en cualquier campo de nuestro
saber. Es el hombre que necesitarán las instituciones
del futuro, y el que educará a las nuevas generaciones
con placer. Tal vez sea el que revolucione la mentalidad humana,
y esto será precisamente porque toda su vida ha estado
preparándose para ello.
¿QUÉ
NECESITA UN AFICIONADO?
Ante
todo, una voluntad fuerte. Esa que le haga seguir aunque otros
piensen que pierde el tiempo, que le haga creer en lo que
puede hacer. Una afición no es sólo un hobby,
es una forma de reafirmación de que servimos para algo,
de decirles a los que nos rodean que podemos ser más
creativos si hacemos algo que nos gusta.
Sería deseable (y también casi imprescindible)
un apoyo de los profesionales del ramo. La necesidad de un
local y de ciertas condiciones materiales mínimas no
siempre pueden ser cubiertas por los no profesionales, y estas
condiciones, de no tenerse, pudieran llevar al interesado
a un abandono de su afición.
En mi camino como radioaficionado (mi primera afición),
y luego por las de espeleólogo (algo breve), astrónomo,
e incluso la de los OVNIs, he encontrado muchos tipos de obstáculos.
Los problemas materiales son difíciles, pero los subjetivos
lo son mucho más. Una decisión contraria a nuestro
interés (como puede ser una negativa de cualquier burócrata
a apoyarnos, aunque sea socialmente) no debe frenarnos en
nuestro objetivo.
Ejemplos hay de sobra, y no estaría nada mal citar
algunos, para despertar algunas mentes dormidas que hay por
ahí.
LOS
PROBLEMAS PERSONALES
Aquí
voy a ser radical, basado en mi experiencia. Al igual que
con el trabajo, no mezcle sus problemas personales con su
afición. Casualmente, la afición es para (entre
otras cosas) distraer su mente en algo que le guste.
Otra cosa lo son los problemas personales entre los aficionados,
particularmente si ya existe un grupo de miembros afines.
Vuelvo a reiterar el consejo anterior como única vacuna
contra el mal, aunque a veces no sea fácil sustraerse
a estos.
La solución a este tipo de problemas no siempre es
fácil. Lo ideal es que no surgieran, pero esto es casi
imposible en alguna de las etapas de desarrollo. En mi opinión,
creo que hay varios tipos de problemas personales que afectan
a un grupo de aficionados. De acuerdo a su complejidad así
será su solución.
Hay que destacar que el principal responsable por la estabilidad
del grupo es su dirigente. Si este falla, o no tiene la suficiente
madurez para colocar por encima de sí mismo los problemas
personales, entonces el grupo simplemente se desbarata.
El grupo debe estar muy vigilante en cuanto a elegir la persona
más adecuada para este tipo de cargos. Una elección
no es un acto en el que se va a levantar la mano para terminar
rápido. Se trata de investir a alguien que será
nuestro guía, y que debe reunir características
excepcionales. Aquello de "debe ser juanito porque tiene
telescopio" o "sigamos con juanita porque es la
que esta dispuesta" suelen ser actitudes muy dañinas,
que a la larga terminan en inestabilidad del grupo.
También la dirección del grupo debe ser rotativa,
en bien de la democracia necesaria para su avance. Aquellos
que llevan años en lo mismo terminan anquilosándose,
y creándose un "mito a la personalidad".
Pero lo peor de todo pudiera ser si es precisamente el responsable
del grupo quien tiene problemas a la hora de tomar y aplicar
decisiones. Si el grupo no sabe elegir a su dirigente, entonces,
simple y automáticamente, el grupo no sirve.
SEGUIR
UN OBJETIVO
De
acuerdo a una máxima que he escuchado algunas veces,
"cada cual que hale por su lado". En esta se encierra
un mensaje para todo aquel que piense llevar un proyecto adelante.
Esto es lo que pudiéramos llamar las "locomotoras".
Son aquellos que saben llevar a un grupo hacia un objetivo
determinado. Claro, suponiendo que sea una persona de mente
clara y con objetivos bien definidos.
JOVENES
CLUB DE COMPUTACION
Desde
la creación de los mismos, es indudable el papel que
han jugado en el desarrollo de nuestra juventud. Pero conjuntamente
con sus actividades, a los aficionados a la astronomía
les cuesta trabajo hallar software astronómicos en
estos centros. A la vez, estos centros son sitios ideales
para hallar jovenes con vocacióm astronómica,
pues resulta casi obligatorio en la actualidad tener conocimientos
de computación avanzados para trabajar esta ciencia.
¿QUÉ
DEBEN HACER LOS AFICIONADOS QUE NO HAN PODIDO DESARROLLARSE
COMO QUISIERAN?
Es
muy simple: luchar para crear las condiciones que necesitan
los que están creciendo. Si no hacemos esto los que
estamos realmente interesados, ¿cómo se puede
esperar que avance una inclinación científica,
en la que no todo es vocación?. Los que vienen detrás,
marchan siempre sobre las bases (buenas o malas) que han dejado
sus predecesores.
Así pues, aunque usted tenga una edad avanzada, siempre
estará a tiempo de incorporarse a esta carrera, en
la que siempre ha primado su interés inhato. No piense
en el tiempo que ha perdido, sino en el que hará que
no pierdan aquellos que como usted, tienen una vocación
en la flor de sus vidas.
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