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Unos
de los problemas más serios en los grupos de aficionados
lo es la dirección. Si miramos un poco atrás
en la historia de los grupos de aficionados a la astronomía
en la Ciudad de la Habana (que es la provincia que conozco),
se encuentran constantes que tarde o temprano afectan su estabilidad.
Sin
mencionar nombres, y reconociendo que no soy un experto en
la materia (sino que tan sólo cuento con una modesta
experiencia en el asunto) quisiera abordarlo en esta oportunidad.
Reconozco también que el tema es escabroso, y no puedo
evitar el sentirme incómodo al tocarlo (y otros se
sentirán incómodos al leerlo...). Pero creo
que algunas ideas al respecto pudieran ser esclarecedoras
e importantes para el desarrollo que esperamos tener en el
futuro.
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En primer lugar, ¿qué sería lo más
importante a tener en cuenta por un presidente?
Indudablemente,
el mantener una visión colectiva de su cargo es fundamental
para el buen desempeño de sus funciones. Ningún
presidente puede, por absolutamente ninguna razón,
anteponer sus intereses personales a los del grupo que representa.
Esta es la forma más típica de destruir la confianza
que se había depositado en él (y de destruir
el grupo). Por lo tanto, mucho ojo, pues existen incluso aquellos
que entran a la presidencia del grupo buscando únicamente
satisfacer intereses personales.
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En segundo lugar, lograr que la democracia esté asegurada
al tomar decisiones, y esto es algo que no todos (más
bien casi nadie) está en capacidad de hacer. Es responsabilidad
del grupo entonces asegurar que su opinión sea tomada
en cuenta. De lo contrario, nadie puede acusar al presidente
de no ser democrático. EL QUE NO ES DEMOCRÁTICO
ES EL GRUPO.
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En tercer lugar, saber delegar. Ninguno de los humanos es
Dios, así que ninguno de nosotros puede hacerlo todo.
Es importante que cada miembro del grupo se sienta útil,
aprenda a tomar decisiones y a responder por ellas. Enseñar
esto (y muchas otras cosas más) es responsabilidad
del presidente y de los que lo secundan.
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En cuarto lugar, el presidente no es dueño del grupo,
sino todo lo contrario, ES SIERVO DEL MISMO. Vive y trabaja
(lo que significa sacrificio) para que los que representa
tengan mejores condiciones, facilidades y sobre todo posibilidades
de superación.
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En quinto lugar, ningún presidente puede determinar
sobre el personal miembro del grupo. No puede dar altas por
su cuenta, y muchísimo menos, dar bajas porque lo estime
conveniente (o porque simplemente le dé la gana). Una
vez más, se impone la necesidad, y la obligación,
de la responsabilidad del grupo en el buen trabajo del presidente.
Es completamente imposible imaginarse o entender como un grupo
puede estar impasible ante actitudes de este tipo.
¿CAUSAS?...piense...:
Generalmente,
el individuo "botado" por una decisión unilateral
del presidente corresponde a:
a) Temor a perder el cargo por su incompetencia en comparación
con el que pretende botar.
b) Conocimiento por parte del candidato a ser "botado"
de algún aspecto con respecto a errores en su cargo,
a cuestiones profesionales (o incluso personales) que el presidente
tema sean conocidas y le afecten su posición en el
cargo.
...Y otros que dejo a su imaginación.
Podríamos
hacer este editorial tan largo como quisiéramos, sólo
mencionando problemas relacionados con esto. Pero esto es
algo que hay que analizar dentro de cada grupo particular.
Y repetimos una vez más, los grupos deben tener siempre
la preocupación de velar porque cosas absurdas o que
atenten contra su estabilidad no ocurran.
PODEMOS
CULPAR A UN PRESIDENTE SI SU CONDUCTA NO CORRESPONDE CON SU
CARGO, PERO MAS CULPABLE SERÍA EL GRUPO SI NO ES CAPAZ
(POR INMADUREZ, CONVENIENCIA U OTRAS RAZONES) DE SACARLO DE
SU CARGO EN CASO NECESARIO.
El
inmovilismo y el acomodamiento ( y el "eso no es asunto
mío" o el "allá él") pueden
desbaratar un grupo mucho más eficientemente que una
epidemia en una población cualquiera.
Así,
todo aquello que perjudique el prestigio de un grupo, y éste
no sea capaz de solucionar, no es más que una señal
para los que, ajenos al mismo, tienen la posibilidad de ver
el problema desde una óptica normal. El que esos problemas
ocurran y no se solucionen, es la mejor evidencia de que el
grupo NO FUNCIONA, TAL COMO DEBIERA.
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