« Bájame un momento, papi, que tengo que ir a hablar por
teléfono. »
« Pero quién me habrá puesto esta maceta en la
cabeza ?
Uy, y este bache?! »
« Osti, que bañerita más grande ! »
« No te va servir de nada taparte las orejitas. Érase
una vez… »
« Se me ha caído el cigarrillo en el vestido, pero no
pienso perder la compostura por eso. »
« Yo es que tengo una vena gaditana que no se puè aguantà!
El del medio de los chichos, lolailo-lailo…»
Ahora os voy a presentar a mis queridas hijitas: unas chicas muy serias.
Ja, ja, ja
Ji, ji, ji
Je, je, je
Continuará…