Esta güebb tiene música..."Claro de Luna" de Debussy

Pío BAROJA

Pío BAROJA

Nació en San Sebastián (ESPAÑA ESPAÑA) en 1872.

Estudió Medicina, que apenas ejerció.

En Madrid regentó una panadería de su familia, tuvo experiencias en la bolsa, pero pronto se entregó de lleno a la literatura.

Al tiempo que iniciaba sus colaboraciones periodísticas, se vinculaba a jóvenes escritores de fin de siglo (con Azorín, Maeztu, Unamuno y otros se le suele integrar en la llamada generación del 98) y escribía sus primeras narraciones: Vidas sombrías (1900).

Consumado lector de las más heterogéneas obras filosóficas (Schopenhauer, Nietzsche), científicas (C. Bernard, Darwin), literarias (Dickens, Balzac, Stendhal, Defoe, Stevenson) e históricas; viajó por España y Europa, en busca de temas y ambientes para sus novelas; solitario, anticlerical y escéptico (en religión y política), tierno ante el paisaje pero emocionalmente seco ante lo humano, humorista y crítico: todos esos factores, configuradores de su carácter, están presentes en sus novelas.

Concibió la novela como género libre y proteico, sin las reglas y el empaque objetivos que la definían en el siglo XIX.

Escribió sus novelas más importantes antes de 1915.

En 1935 ingresó en la Real Academia Española.

Por lo demás, y salvo diversos viajes, llevó una vida cada vez más sedentaria, escribiendo sin descanso.

Murió en Madrid, en 1956.

Fue Baroja un inconformista radical. De su anarquismo juvenil le quedó siempre una postura iconoclasta, como ya he dicho, hostil a la sociedad. No creyó ni en Dios, ni en la vida, ni en el hombre. ("Creo que el hombre es un animal dañino, envidioso, cruel...", dijo.) Y sin embargo, hay también en él una inmensa ternura por los seres desvalidos o marginados. Esto y la sinceridad -no engañar ni engañarse- son las bases de su ética personal.

Como hombre del 98, amó a España y le preocuparon sus problemas, pero no se hizo ilusiones (pasadas sus esperanzas juveniles).

"Yo escribo mis libros sin plan." En efecto, las novelas de Baroja son de construcción muy libre, en donde se van yuxtaponiendo episodios, anécdotas, digresiones, y en donde aparecen y desaparecen los más variados personajes.

Quería reflejar la vida en toda su espontaneidad. La invención y la observación se combinan perfectamente en su obra. La acción suele ser muy variada. Y la pintura de personajes y de ambientes es de extraordinario relieve. Todo en Baroja da "la sensación de lo visto, de lo vivido". Pero de sus páginas, a la vez, se desprende su desencantada concepción de la vida.

Los personajes barojianos son frecuentemente seres al margen de la sociedad o enfrentados con ella; a veces, criaturas marcadas por la desorientación existencial o la frustración; a veces, hombres de acción que quieren escapar de la grisura cotidiana. Pero siempre figuras vivísimas, trazadas con mano maestra.

Baroja lleva a tal extremo la tendencia antirretórica de los noventayochistas, que se le acusó de descuidado. Pero su prosa es espontánea y vivísima, con absoluto predominio de la frase corta y el párrafo breve.

El relato fluye rápido, ameno. Las descripciones suelen ser tan escuetas como vivas. Y el diálogo, en que Baroja es un maestro, destaca por su autenticidad conversacional. Pero también es capaz de bellas evocaciones líricas que, en ocasiones, interrumpen la narración.

Su producción abarca más de sesenta novelas, aparte otros libros (memorias, ensayos...). Una buena parte de su narrativa se agrupa en trilogías, cuyos títulos indican la idea común de las novelas que las componen. He aquí algunas:

La lucha por la vida, formada por La busca (1904), Mala hierba (1904) y Aurora roja (1905).

Tierra vasca: La casa de Aizgorri (1900), El mayorazgo de Labraz (1903) y Zalacaín el aventurero (1909).

La raza: La dama errante (1909), La ciudad de la niebla (1909) y El árbol de la ciencia (1911).

Otros títulos inolvidables: Camino de perfección (1902), Aventuras, inventos y mixtificaciones de Silvestre Paradox (1901), Las inquietudes de Shanti Andía (1911)...

Recordar, aparte, las veintidós novelas que componen la serie titulada Memorias de un hombre de acción (1913-1935), cuyo protagonista es Aviraneta, dinámico personaje del siglo XX.

Pío Baroja es el novelista por antonomasia de la literatura española contemporánea, por sus dotes de narrador y su aliento creador.

La fuerza de su testimonio social y la sobriedad de su estilo se convirtieron en modelo de muchos novelistas de posguerra.

BANDERA ESPAÑOLAESCUDO ESPAÑOL BANDERA ESPAÑOLA

Sin la patria el hombre es un punto perdido en los acontecimientos fortuitos del tiempo y del espacio.

Recomienda esta página a tus amigos y/o enemigosRecomienda esta página a tus amigos y/o enemigosRecomienda esta página a tus amigos y/o enemigos