"Claro de Luna" de Debussy

 

 

 

Esta güebb tiene música...

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La literatura y el puterío...

 

 

 

 

 

Homo sum: humani nihil a me alienum puto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lenguaje y ortografía (1ª Parte)

 

 

INTRODUCCIÓN AL LENGUAJE

LA SÍLABA EN LA PALABRA. EL ACENTO Y LA TILDE

PALABRAS PRIMITIVAS Y DERIVADAS. LEXEMAS Y MORFEMAS

ORTOLOGÍA. TRIÁNGULO DE ORCHELL

SÍLABAS Y PALABRAS. DIPTONGOS Y TRIPTONGOS

HOMÓFONOS, HOMÓGRAFOS Y PARÓNIMOS

INTRODUCCIÓN

Nos comunicamos por medio de signos. Los discos luminosos del semáforo -rojo, ámbar, verde- son signos. Las señales de la circulación en calles y carreteras, son también signos (indican: dirección prohibida, tuerza a la derecha, estacionamiento prohibido, etc.).

Pero el conjunto de signos más importante que empleamos es el lenguaje, constituido por piezas (fonemas, morfemas, palabras) para formar oraciones gramaticales.

Podemos utilizar los signos porque hay códigos que regulan su empleo: todos conocemos o debemos conocer, por ejemplo, el código de la circulación. El código que regula el empleo del lenguaje es la Gramática.

El lenguaje puede ser oral o escrito. El primero se emplea cuando las personas que se comunican están presentes (o unidas por una línea telefónica o por radio). El segundo, cuando el destinatario no está presente; y también cuando el mensaje se destina a permanecer tal como ha sido formulado (las leyes, por ejemplo), y en otras circunstancias.

El lenguaje "natural" del hombre es el oral o hablado. Lo aprendemos a muy temprana edad, cuando aún no vamos a la escuela. Empezamos a hablar imitando lo que oímos a las personas mayores.

El lenguaje escrito, en cambio, tenemos que aprenderlo; y, por desgracia, muchas personas que saben hablar, no saben leer ni escribir (son los analfabetos). En la escritura representamos cada sonido de la lengua oral con un signo escrito, denominado letra.

El fonema se realiza al hablar mediante el sonido, que corresponde a la lengua oral; la letra, a la lengua escrita. No son, pues, cosas iguales el sonido y la letra.

El conjunto de letras usadas en un idioma es el alfabeto o abecedario. El conjunto de fonemas usados en la lengua oral, se llama sistema fonológico.

Pero no debemos confundir la escritura con la lengua escrita. La primera es el mero hecho de representar los sonidos con letras. Una persona que sólo sabe hacer eso, conoce la escritura, pero no la lengua escrita.

La lengua escrita es una manera de expresarse, utilizando la escritura, pero cumpliendo ciertas condiciones que no son exactamente las mismas que las vigentes en la lengua oral. Al hablar, todos cometemos incorrecciones, gozamos de más libertad expresiva (por ejemplo, hablando no podemos cometer faltas de ortografía; es una suerte, ¿verdad?), dejamos incompletas muchas oraciones, utilizamos palabras que no estarían bien en un escrito...Y aunque lo que decimos no esté bien construido, los gestos y la situación nos ayudan a ser comprendidos. Pero estas ayudas nos faltan al escribir; es, por ello, más difícil la comunicación escrita. Inversamente, al escribir, necesitamos expresarnos con pulcritud, construyendo bien las oraciones y empleando, a veces, giros y expresiones que resultarían chocantes al hablar. No se puede escribir como se habla. Los escritos resultarían incorrectos y de difícil comprensión. Pero tampoco se puede hablar como si escribiéramos: pareceríamos pedantes, y nuestra expresión daría risa. En realidad, hablar y escribir son dos maneras distintas de expresión, y hay que dominar ambas.

LA SÍLABA EN LA PALABRA.

EL ACENTO

Todas las palabras se componen de una o más sílabas. Llamamos sílaba al sonido o conjunto de sonidos que pronunciamos en cada uno de los cortes naturales que hacemos al emitir las palabras:

in-ter-mi-ten-te    ob-ser-va-ción

Una de esas sílabas (ten, ción) se pronuncia con mayor intensidad o fuerza; se denomina sílaba tónica o acentuada, porque recibe el acento. Llamamos acento a la mayor intensidad con que pronunciamos una sílaba en una palabra (ten, ción). Las que no reciben acento, se llaman sílabas átonas o inacentuadas.

EL ACENTO Y LA TILDE

Cuando pronunciamos las sílabas de una palabra no damos pues a todas la misma fuerza o intensidad de voz. Esa fuerza, que empleamos o no, como ya he dicho, es el acento.

Acento prosódico es la mayor intensidad o fuerza con que pronunciamos determinada sílaba de una palabra. Según la Academia, es la "máxima entonación con que en cada palabra se pronuncia una sílaba determinada".

Las palabras, según la sílaba que llevan acentuada, se clasifican en:

Agudas, las que llevan el acento en la última sílaba (última en pronunciarse o en escribirse). Ejemplo: re-loj.

Graves o llanas, las que llevan el acento en la penúltima sílaba. Ejemplo: con-gre-so.

Esdrújulas, las que llevan el acento en la antepenúltima sílaba. Ejemplo: ráfaga.

Sobresdrújulas, las que llevan el acento en la sílaba anterior a la antepenúltima sílaba. Ejemplo: vi-gí-le-se-le.

Todas las palabras llevan acento. Pero sólo en algunas se marca ese acento al escribirlas. Se llama tilde o acento ortográfico la señal que se escribe sobre la vocal de la sílaba tónica, al escribir ciertas palabras: Dalí, ámbar, máximo.

Algunos gramáticos, en lugar de agudas, graves o esdrújulas denominan a estas palabras, respectivamente, con el nombre de oxítonas, paraxítonas y proparoxítonas.

Llevan tilde, las palabras:

agudas, acabadas en vocal, en -n o en -s: José, cañón, ciprés;

graves o llanas no acabadas en vocal, en -n o en -s: útil, césped, álbum;

esdrújulas y sobresdrújulas, sin excepción: metálico, rápido, apúntaselas.

PALABRAS PRIMITIVAS

Y DERIVADAS.

LEXEMAS Y MORFEMAS

Hay palabras "de una sola pieza": no pueden descomponerse en partes más pequeñas que tengan significación. Por ejemplo, pupitre; puede descomponerse en fonemas (p-u-p-i-t-r-e), pero éstos no tienen significación; ¿qué significa 'p'?, ¿y 'u'?: evidentemente, nada.

Muchísimas palabras de nuestro idioma son así; no pueden descomponerse en partes más pequeñas que tengan significación: sol, gris, elefante, prado, etc...

Otras palabras se han constituido juntando "piezas". Y cada una de esas piezas sí tiene significación. Podemos, en efecto, descomponer la palabra interminable en las siguientes piezas morfológicas:

in-termin-able

la primera, in- aporta la idea de "negación": no; aparece en muchas palabras, como in-moral, in-mortal, etc.;

la última, -able significa "que puede o debe ser": escal-able, "que puede ser escalado"; ador-able, "que debe ser adorado";

en medio, queda -termin-, con su significado de "acabar, rematar, poner fin".

Se observa que, de estas tres piezas, sólo -termin- posee una significación autónoma: puede recibir piezas que modifiquen su significación: termin-ar, termin-ación, de-termin-ación, etc. En cambio in- y -able no pueden ser modificadas: son ellas las que tienen que juntarse a otras piezas con significación autónoma, para formar palabras.

Las piezas que poseen significado autónomo se denominan lexemas. Pueden ser partes de una palabra: in-termin-able, in-mor-al, ador-able, termin-ar, termin-é, etc. Pero son también lexemas las palabras que no pueden descomponerse en piezas: sol, gris, agua, maíz, alegre, jersey. etc.

En cambio, llamamos morfemas a las piezas que se unen a los lexemas para formar palabras: in-, -able, -ar (terminar), -é (terminaré), -a (leona), -es (relojes), -ísimo (facilísimo), etc.

Las palabras que no pueden descomponerse en piezas significativas más pequeñas, son palabras simples: lámpara, sol, bota, ola. En estos ejemplos, la palabra simple y el lexema son una misma cosa. Pero las palabras simples pueden recibir morfemas de número (lámpara-s, sol-es), y, muchas veces de género (roj-o, roj-a). Se combinan muchas veces los dos: roj-os, roj-as. Cuando una palabra lleva sólo morfemas de género y de número, seguimos considerándola simple.

Palabras compuestas son las formadas por dos (o más) palabras simples. Contienen, pues, dos (o más) lexemas. Así, portalámparas, quitasol, limpiabotas, rompeolas, correveidile, etc.

Los principales morfemas (hay otros, como los de género y de número) son los prefijos, los sufijos y las desinencias.

Los prefijos se anteponen al lexema: anti-gás, in-grato. Los sufijos van detrás del lexema orient-al, mes-ita, violin-ista. Las desinencias van detrás de un lexema verbal; sólo tienen desinencias los verbos: romp-o, romp-es, romp-ía, romp-áis.

Como se ve, a veces, el lexema pierde su vocal final para recibir el sufijo: oriente + al = oriental; mesa + ita = mesita. En estos casos, los lexemas son orient- y mes-.

Para formar palabras, y enriquecer así el vocabulario, disponemos, pues, de estos procedimientos principales:

composición, mediante la unión de dos o más palabras simples; prefijación, anteponiendo un prefijo al lexema; sufijación, posponiendo un sufijo al lexema; flexión, posponiendo una desinencia al lexema verbal para conjugar un verbo.

Estos procedimientos pueden combinarse:

ropa (lexema) + vej (lexema) + ero (sufijo) = ropavejero (composición y sufijación);

in (prefijo) + toler (lexema) + able (sufijo) = intolerable (prefijación y sufijación);

re (prefijo) + corr (lexema verbal) + ió (desinencia) = recorrió (prefijación y flexión).

ORTOLOGÍA

Parte de la Gramática que enseña a pronunciar correctamente. También llamada Prosodia y Fonética.

En Ortología, las letras son los elementos más simples de la voz humana. Son letras los signos que dibujamos para expresar dichos sonidos. Ejemplo: a, b, c... El conjunto ordenado de todas las letras de un idioma se llama alfabeto, abecedario, o abecé. El alfabeto castellano consta de veinticuatro sonidos y de treinta signos que los representan. El conjunto ordenado de los treinta signos se denomina alfabeto ortográfico: A, B, C, Ch, D, E, F, G, H, I, J, K, L, M, N, Ñ, O, P, Q, R, S, T, U, V, W, X, Y, Z.

El conjunto ordenado de sonidos se denomina alfabeto ortológico.

Los sonidos castellanos son menos que sus signos escritos, porque hay sonidos como el de la jota, ka, i, u, ve, y ze, que se representan por más de un signo.

LOS FONEMAS Y LOS SONIDOS

En español no hay, por ejemplo, más que una p. Pero esta p suena de modo más intenso en Pamplona que en apto o en psicología. Hay un solo fonema p; pero, al pronunciarlo, se realiza con sonidos que no son estrictamente idénticos. Llamamos fonema a la imagen del sonido que todos tenemos en la mente; y sonido, a la realización material del fonema, cuando lo pronunciamos. El sonido es material: se oye, puede grabarse; el fonema es inmaterial: está en la mente de los hablantes.

Del estudio de los fonemas, se ocupa la Fonología. Del de los sonidos, se ocupa la Fonética.

Los fonemas pueden ser de dos clases: vocales y consonantes.

Los fonemas vocales se realizan o pronuncian sin que el aire que viene de los pulmones encuentre, para salir, obstáculo alguno en la boca. En cambio, al pronunciar los fonemas consonantes, el aire ha de atravesar en la boca un paso más o menos estrecho; a veces, está completamente cerrado, y ha de romperlo: p, b, t.

Hay que observar también que las vocales se pronuncian sin ayuda de ningún otro sonido: a, e, i, o, u.

En cambio, las consonantes tienen que pronunciarse con ayuda de una o dos vocales: b (be), c (ce), f (efe), m (eme), etc.

TRIÁNGULO DE ORCHELL

Señala el punto de la boca en donde se forma el sonido de las vocales:

Observaciones: Se denomina escala orgánica de las vocales a la mayor o menor abertura de la boca al pronunciarlas.

Se denomina escala de sonoridad a la que señala la fuerza de las vocales en su orden descendente: A, O, E, I, U.

Clasificación: Las vocales se clasifican en fuertes (a, o, e) y en débiles (i, u). También se les denomina abiertas y cerradas. Al pronunciar la vocal a, abrimos más la boca que al pronunciar la vocal i. Según la abertura de la boca, las vocales pueden ser: abierta: a; de abertura media: e, o; cerradas: i, u.

Observaciones: La U es muda cuando va precedida por la G o por la Q, y al tiempo le sigue la E o la I. Ejemplos: Guinda, Agueda.

Sólo se pronuncia la U cuando lleva los puntos denominados diéresis. Ejemplos: Pedigüeño, Argüir.

Tilde o acento: Las vocales, cuando van sueltas, no deben llevar acento ortográfico. Se exceptúa la O cuando podría ser confundida, por el uso previo de números, con el guarismo 0. Ejemplos: 7 ó 10; 3 ó 4.

Locuciones y modismos: Locución es palabra sinónima de frase; sin embargo, gramaticalmente, significa conjunto de dos o más palabras que no forman oración perfecta. Ejemplo: la senda de la gloria, etc. En resumen: Las frases hechas.

Son locuciones, también, los modos adverbiales. Ejemplos: como a sabiendas, a hurtadillas, etc. Y los modos prepositivos. Ejemplos: como a causa de, en favor de, etc.

Modismos: Son las formas de hablar propias y privativas de una lengua, que se apartan de las reglas generales de la Gramática. También se denomina idiotismo (del griego idios: lo propio).

Consonantes: Son las letras que no pueden pronunciarse claramente, a menos que vayan acompañadas de una vocal. Se llaman consonantes por que suenan con las vocales. Se representan, obviamente, con los signos que corresponden a las letras no vocales del alfabeto.

Letras compuestas: Son las que con dos signos representan un sonido único: Ch, ll, qu, rr. Son, a la vez, una sola letra, según las últimas normas.

Licuantes: Son las consonantes que, puestas delante de la L o de la R, se pronuncian con dichas letras en un mismo tiempo. Ejemplos: Blusa, droga, crimen, pliegue.

Son consonantes líquidas la L y la R que, siguiendo a las licuantes, se pronuncia con ellas en un solo tiempo. Se denomina diptongo de consonantes, a la unión de licuante y líquida en una sílaba. Ejemplo: Drama.

Clasificación: Según la Academia, las consonantes se clasifican en guturales (garganta): G, J, K, X; en paladiales (paladar): Y, R, RR; en linguales (lengua): L, LL; en dentales (dientes): D, T, S, Ch, Z; en labiales (labios): B, P, F, V, M; en nasales (nariz): N, Ñ.

Ortografía en consonantes: Después de la M se escribe siempre la B, y jamás la V. Ejemplo: Tambor.

Antes de la B y de la P, se escribe siempre M y jamás N. Ejemplo: Pompa.

SILABAS Y PALABRAS

ANALISIS ORTOLÓGICO DE LAS LETRAS

Análisis es, en general, la descomposición de un todo en sus partes o elementos, al objeto de una mayor facilidad para su estudio.

Para analizar ortológicamente una palabra, será preciso estudiar y clasificar sus sílabas y letras.

Modelo de análisis: Tomando como ejemplo la palabra TURBA. Se procede así:

T: consonante sencilla, licuante, dental. U: Vocal débil. R: Consonante líquida, sencilla, paladial. B: Consonante sencilla, licuante, labial. A: Vocal fuerte.

SÍLABA

Definición: Una o más letras que se pronuncian en un sólo golpe o esfuerzo de la voz. Ejemplo: Paz. Se define también como conjunto de sonidos que se pronuncian dentro de un mismo núcleo de esfuerzo muscular.

Clasificación: Las sílabas de una sola letra se denominan unilíteras o monolíteras. Las de más de una letra, polilíteras. Y más exactamente: Bilíteras: De dos. Trilíteras: De tres. Cuadrilíteras o tetralíteras: De cuatro. Pentalíteras: De cinco. Hexalíteras: De seis.

Sílabas incomplejas. Definición: Son las que no tienen más que vocal o vocales (a, o, u, etc.).

Sílabas complejas. Definición: Son las que constan de vocal y de consonante (ri, en, al, etc.).

Clasificación: Las sílabas complejas se clasifican en: Directas (que comienzan por consonante); Inversas (que comienzan por vocal); Mixtas o Directo-inversas (que comienzan y acaban en consonante).

División: Las sílabas complejas se dividen en abiertas (si acaban en vocal), y en cerradas (si acaban en consonante).

Ortografía: Al fin de sílaba se escribirá siempre B y jamás V. Ejemplo: ob-jeto, sub-yugar, etc.

DIPTONGOS Y TRIPTONGOS

Definición: Cuando en una palabra se encuentran dos o tres vocales que se pronuncian en la misma sílaba. Ejemplos: causa, deuda, etc.

Diptongo es el encuentro de dos vocales en una misma sílaba, pronunciadas en un solo tiempo. Ejemplo: au. Los diptongos se producen por el encuentro de una vocal fuerte con una débil, o viceversa.

Son crecientes los diptongos que empiezan por i o u: pia-no, cie-lo, vio-lín, cua-tro, Hues-ca, ar-duo; y decrecientes, los que terminan por i o por u: bai-le, pei-ne, boi-na, cau-sa, Eu-ro-pa, bou. Los diptongos iu (viu-do) y ui (rui-do) son homogéneos.

Triptongo es el encuentro de tres vocales que se pronuncian en un solo golpe de voz. Ejemplo: uey. En el triptongo hay siempre una vocal fuerte entre dos vocales débiles (ansiáis, limpiáis, santigüáis, santigüéis, miau, etc.).

Ortografía: Cuando se encuentran dos vocales que, pudiendo formar diptongo, no lo forman, debe acentuarse la vocal que se pronuncia con mayor fuerza. Ejemplo: dí-a. Si lo forman, la tilde se coloca sobre la vocal que no sea i, u: prometió, también, después, huésped, Diéguez, estiércol, muérdago, piénsalo, péinate. Si la tilde ha de recaer sobre un diptongo homogéneo, se coloca sobre la última de sus vocales: benjuí, cuídate.

De igual manera se procede en los encuentros de tres vocales que podrían formar triptongo y no lo forman. Ejemplo: tení-ais, pedí-ais, etc. Cuando sí lo forman ha de colocarse sobre la vocal intermedia: atestiguáis, insinuéis, perpetuéis.

Se denomina adiptongo a dos vocales contiguas de una palabra, que no forman diptongo. Ejemplo: ase-o, a-hínco, etc. Se denomina atriptongo a tres vocales contiguas que no forman triptongo. Ejemplo: cre-í-a, alde-huela, etc.

ANALISIS ORTOLÓGICO DE LAS SÍLABAS

Al analizar cada sílaba hay que señalar si es: monolítera o polilítera (bilítera, trilítera, cuadrilítera, etc.).

Incompleja o compleja (directa, inversa, mixta, abierta o cerrada).

PALABRAS

La palabra es una o más sílabas con que expresamos una idea. Ejemplo: pan, bosque, mula, calor.

Es palabra todo lo que puede representarse mediante letras, en sustitución de los dibujos o signos que podrían explicar la idea.

Clasificación: Atendiendo al número de sílabas de que constan, las palabras se clasifican en: monosílabas: si tienen una sola. Ejemplo: mi, das. Bisílabas o disílabas: si tienen dos. Ejemplo: pla-to, lla-ma. Trisílabas: si tienen tres. Ejemplo: ro-sa-rio. Cuadrisílabas o tetrasílabas: si tienen cuatro. Ejemplo: mi-sio-ne-ro. Pentasílabas: si tienen cinco. Ejemplo: Cons-tan-ti-no-pla. Polisílabas, en general: si tienen más de una. Ejemplo: o-cé-a-no.

Las palabras de seis, de siete, de ocho, de nueve, de diez, y etc., sílabas, se denominan con un nombre más preciso que el de polisílabas, hexasílabas (misericordioso), heptasílabas (inconstitucionales), octosílabas (misericordiosísimo), eneasílabas (desnaturalizarémoslo), decasílabas (misericordiosísimamente), y etc.

REGLAS DE SILABEO

Descomposición de palabras en sílabas: Todo grupo o diptongo de consonantes (encuentro de licuante y líquida) se considera, a efectos de silabeo, como una sola consonante.

Regla 1: Cuando una consonante se halla entre dos vocales, debe juntarse con la segunda vocal. Ejemplo: Ro-ma.

Regla 2: Cuando hay dos consonantes entre dos vocales, cada vocal se lleva una consonante. Ejemplo: som-bra.

Regla 3: Si son tres las consonantes entre dos vocales, las dos primeras irán con la primera vocal y la restante con la segunda. Ejemplo: mons-truo.

Regla 4: Las vocales que, encontrándose, no forman diptongo ni triptongo, se separan en sílabas distintas. Ejemplo: tí-o.

Regla 5: En las vocales compuestas, cada elemento componente se separa del otro con todas las letras que le pertenecen. Ejemplo: vos-otros.

Según la Academia, escribiendo, al fin de línea pueden dividirse separando sus componentes, aunque no coincida la división con el silabeo. Ejemplo: no-sotros, o nos-otros; de-samparo, o des-amparo; pe-nínsula, o pen-ínsula. La h no debe quedar, en tales casos, al fin de línea, sino pasar a la siguiente. Ejemplo: in-hábil, des-hora.

Estas reglas han de tenerse presentes cuando se trata de fraccionar una palabra que no cabe íntegra en el mismo renglón. Evitese entonces el dejar al fin o al principio del renglón siguiente una vocal sola aunque forme sílaba de por sí.

HOMÓFONOS, HOMÓGRAFOS

Y PARÓNIMOS

Son homófonas entre sí dos o más palabras que, significando cosas distintas, tienen idéntico sonido. Ejemplo: solar, nombre; solar, adjetivo, y solar, verbo; vengo de venir, y vengo, de vengar; ojoso, de ojo, y hojoso, de hoja, etc. De acuerdo con esta definición, para los latinoamericanos, y en función de su forma de pronunciar la c y la z, como si de la s se tratara, son homófonas palabras como caza, de cazar, y casa, nombre.

Igualmente, son homófonas, y en virtud de la misma pronunciación de la b y de la v, voces como bota, de botar, y vota, de votar.

Los vocablos homófonos que se escriben con las mismas letras se denominan homógrafos, que quiere decir de igual escritura. Ejemplo: haya, nombre, y haya, verbo.

Parónimos son los vocablos de pronunciación parecida, pero no igual. Ejemplo: deferencia y diferencia; cardenal y cardinal, etc.

Como se ve, hay parónimos por algún sonido directo (apto, acto) y por acento en diversa sílaba (venia, venía).

En donde se pronuncia debidamente la c, la z y la s, son parónimas voces como cebo y sebo; zumo y sumo, etc. Para los latinoamericanos, en cambio, que pronuncian las tres letras de igual manera, son homófonas pero no homógrafas.

Ortografía: Según la Academia, la palabra solo, como adverbio (es decir, por solamente), podrá llevar acento cuando con ello se evite una anfibología o doble sentido. Así, la oración Iré solo contigo tiene un sentido si solo es adverbio, y otro si es adjetivo. Por ello, conviene utilizar la tilde para que no haya lugar a confusión.

BANDERA ESPAÑOLAESCUDO ESPAÑOL BANDERA ESPAÑOLA

Sin la patria el hombre es un punto perdido en los acontecimientos fortuitos del tiempo y del espacio.

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