Barrio Húmedo
 
El Barrio Húmedo forma parte del León histórico y monumental, circunvalado por las murallas romanas y las cercas medievales, con sus calles estrechas, sus viejos sillares, su historia y sus leyendas. En el Barrio Húmedo se puede encontrar de todo. Tapear por este barrio es uno de los muchos atractivos que tiene León. Las raciones de tapas variadas son exquisitas en el Barrio Húmedo, lugar de encuentro a la hora de los vinos, por la mañana y por la tarde, y también por la noche, para salir de copas, con un ambiente que dura hasta las 4 h de la madrugada. Jóvenes y no tan jóvenes pueden disfrutar de la plaza mayor y sus alrededores.
El Barrio Húmedo está situado en el centro de la ciudad antigua y está limitado por la calle Ancha , Caño Badillo, las Cercas y la calle de la Rúa. Sin embargo, el corazón del Barrio Húmedo es la plaza de San Martín y sus calles adyacentes, como son Escalerilla, Plegarias, Ramiro III, Matasiete, Mulhacín, Misericordia, Juan de Las Carbajalas, Zapaterías, Carnicerías, Azabachería y Platerías.
Esta parte de la ciudad siempre está animada, pero es fundamentalmente por la tarde-noche cuando cobra su verdadero esplendor.
Todo tipo de tapas, pero especialmente las sopas de ajo leonesas, el chorizo de León, la morcilla de León y los vinos de León ofrecen un exquisito placer a los visitantes.
En el Barrio Húmedo tampoco faltan multitud de restaurantes donde abundan los platos típicos de León, como las truchas, el cocido, el lacón con grelos, los botilos, etc.
El Húmedo es un barrio popular, antiguo, pero a la vez vivo y encantador. El Húmedo tiene sabor medieval. Los nombres de sus calles recuerdan los oficios artesanos que le dieron vida en el pasado, pero los comercios tradicionales están desapareciendo y dando paso a los restaurantes, mesones, bares y tascas de todos los tipos y gustos.
No es el exceso de agua, antes al contrario, es la abundancia de típicos lugares donde degustar los vinos de la tierra acompañados por un imaginativo repertorio de suculentas tapas lo que ha bautizado con nombre tan peculiar a este encantador recinto leonés.
Es el corazón del casco antiguo medieval, y se extiende en torno a la plaza de San Martín, popularmente conocida como Plaza de las Tiendas. Callejas y plazuelas, rincones, arcadas y soportales crean un ambiente tan ajeno al tumulto de la gran ciudad, que el visitante reencuentra el insólito placer del paseo sosegado, junto con la animación de los mercados, el comercio y el tapeo. Sus angostas calles recuerdan en el nombre su origen gremial: Zapaterías, Platerías, Azabachería…
Recomendable la parada en los bares y mesones del lugar, donde los chatos en vasos de grueso cristal y las generosas tapas son preludio idóneo para el almuerzo o la cena en cualquiera de los múltiples restaurantes que hacen del Barrio Húmedo un enclave gastronómico de primer orden .
Al oscurecer, la vida no se detiene. Es el turno de la gente joven, que disfruta de este lugar tan singular, remozando con su bullicio las rancias piedras, testimonios de la historia de León.