Enrique Soto
| Oxetivu: Foncebadón Son yá cuatru las agresiones materiales que la mítica cruz del Foncebadón vien sufriendo dende 1.998. El mayu de madera ye tayáu por dalgún desaprensivu ensin sabese mui bien lo que pretende, anque la xente de la redolada tien dalguna qu'outra idega. Lo que resulta más sosprendente ye la forma na que la prensa llionesa trata la noticia. Faen continuas entrevistas al presidente de la Casa de Galicia en Ponferrada, que nun sabemos qué diaños pinta na cuestión se nun ye que va poucos años arramplorun con unos terrenos del conceyu pa facese una ermita xunta la cruz na que cellebran cada 25 de xulicu cúmu se cargorun la romería que las xentes d'El Bierzu y Maragatos tenían cumu tradicional, el sentíu del llugar y hasta'l sou nome popular, tracamundiándolu pol de Cruz de Ferro. Diz la lleenda que nesti llugar las bruxas llionesas tenían el sou aquellarre. Cumu se ve, agora s'aconceyan outru tipu de meigayos. L'artículu que trescribimos darréu foi espublizáu pol Faro Astorgano cumu retalu a una intervención d'un investigador llionés tres la denuncia que l'asociación La Caleya fixera sobre la falsificación del nome de la cruz. |
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La Cruz de Fierru nel altu de Foncebadón, na tierra de Maragatos, ye´l símbolu cimeiru del Camín de Santiago nel sou percorríu por tierras de Llión. Anque´l sou orixe ta enchenu de lleendas al paecer nun se trata más que del último resclavu d´un conxuntu de cruces que marcaban las llendes del tarrén que pertenecía a l´Agospedería de Foncebadón |
Señor Ferruelo, mi escrito (El Faro, 06-10-98) intentaba ser elogioso con usted. Siento que se haya ofendido. Creo que no le di motivos para ello. Me dirigiré a usted de nuevo con el mismo respeto. Entre nosotros, que no nos conocemos, no hay nada personal, ni siquiera estas réplicas y contrarréplicas lo son. ¿Entonces qué son?. Pues son la ocasión para presentar ante el público lector unas consideraciones que estimo de gran interés para todos los sensibilizados respecto a nuestro patrimonio cultural. Me dice usted que hay más documentos en los que se puede leer "ferro". Estoy seguro de que sí. Y también hay otros en los que se puede leer "fierro", "hierro" e incluso otras cosas. Los documentos hay que utilizarlos tomando las debidas precauciones. Sabiendo, por ejemplo, que a veces lo que se escribe no refleja lo que se habla. Sabiendo que en la escritura, mucho más que en el habla, actúa una tendencia a corregirnos hacia lo que consideramos "culto". En la alta Edad Media se hablaba en romance pero se intentaba escribir en latín, eso era lo culto. Después lo culto fue el gallego porque era el romance que más se parecía al latín. Por circunstancias históricas, el asturleonés fue el lenguaje culto y oficial sólo durante apenas 200 años. Luego y hasta hoy: el castellano. Otras veces lo que se considera culto, y por tanto se toma como modelo, es lo que escribe el autor del libro más gordo. Y, para mucha gente sencilla, lo culto es, simplemente, lo que está escrito. Un ejemplo actual: estamos viendo escrito últimamente, con mucha frecuencia, la palabra borrallo. Es fruto de la inercia castellanizante. Nadie lo dice, ni lo ha oído decir. Lo que realmente se dice, y es lo correcto en astur-leonés, es borrayo o, mejor aún, borrayu. Respecto a la toponimia, lo científicamente aceptado como correcto es el respeto a la denominación local en el idioma local. Lo característico del astur-leonés para el caso que nos ocupa es la diptongación de la vocal tónica cuando en latín era /o/ o /e/ breves, mientras que en gallego no diptonga. Por ejemplo: Bierzo, Turienzo, Fierro, Ferruelo, etc... Pero en palabras derivadas, aún teniendo la misma raíz, la vocal tónica suele estar en distinta sílaba; el acento tónico se desplaza a otra sílaba y por eso la vocal que antes diptongaba ahora que es átona ya no diptonga. Como en berciano. En cuanto a la apreciación directa que Matías Rodríguez tuviera de cómo se denominaba aquel paraje, le ruego que observe conmigo lo siguiente: Al principio del libro (pág. 14) transcribe entrecomillada una cita del P. Flórez en la que aparece en gallego; y Matías Rodriguez aclara, en nota a pie de página, que se refiere a la Cruz de Hierro que se halla más allá de lo alto de Foncebadón, en el Camino Francés o de los Peregrinos. Como Cruz de Hierro la nombra también en el Índice de Materias. Más adelante, cuando expone lo del privilegio del rey Alfonso VI (pág. 167), vuelve a nombrarla, esta vez en gallego, como se la había visto escrita al P. Flórez y, como es consciente de que es una expresión prestada, la pone en cursiva. En la pág. 608 vuelve a aparecer en gallego, y esta vez ya sin comillas ni cursiva. Poco a poco fue asumiendo una expresión nueva para él. Así es que dudo mucho de que conociera cómo la nombraba la gente del pueblo, a no ser que para él no tuviera la menor importancia. Como contrapunto a la influencia que ha ejercido en la denominación de la cruz el gallego, de ascendencia y sentimiento, Martín Sarmiento, ofrezco el testimonio de otro natural de Villafranca: Gil y Carrasco. Nuestro romántico escritor leonés dice: "Yo de mi patria abandoné los montes / por esa soledad que llaman mundo...". Tuvo que ir a Valladolid a estudiar Leyes; pero en vacaciones volvía a su patria y aprovechaba para viajar y conocer El Bierzo, León, Asturias e incluso Cantabria. Una serie de crónicas de estos viajes por León los publicó en 1843 en el diario El Sol de Madrid, rematando con estas palabras: "Hemos concluido un desaliñado bosquejo de un país de casi todos desconocido a pesar de sus bellezas...". Pues bien, Gil y Carrasco dice "...desde la Cruz de Fierro, punto culminante de aquellas alturas, se disfruta de una vista agradable y de un horizonte muy extenso" (Pág. 133, nº10 de Breviarios de la Calle del Pez. Diputación de León). Pero insisto: los testimonios de Madoz, de Gil y Carrasco y otros no tienen ningún valor en sí mismos para decidir la toponimia sino en cuanto reflejan la denominación local en el idioma local. Si apuesto tan seguro por Cruz de Fierro es porque tengo testimonios recogidos en Pobladura, Molinaferrera, Rabanal, Santa Colomba, Murias, Paradasolana, Astorga, Castrillo,...; y continúo recogiéndolos. |
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