MÉTODOS ÓPTICOS

 

   Se agrupan en este apartado las técnicas cuyo fundamento comporta la interrelación entre la energía electromagnética y la materia. En general se asigna también a estos métodos el nombre global de espectroscopia. Los efectos que provoca la materia sobre la radiación son de varios tipos. Así, se puede provocar la absorción de esta última, su emisión por parte de la materia en estados excitados, o bien algún cambio en su trayectoria o en sus planos de vibración. Todos estos fenómenos dan lugar a distintos tipos de espectroscopia. Es también frecuente dividir las técnicas ópticas de acuerdo con la región espectral que interacciona con la materia. Así, es frecuente denominar a la espectroscopia como de rayos X, ultravioleta lejano, ultravioleta cercano y visible, infrarrojo cercano y medio, infrarrojo lejano, microondas y radiofrecuencia. Cada zona espectral corresponde a un tipo de interacción que se verá separadamente.

 

La espectroscopia de absorción de visible y ultravioleta es la más empleada por su sencillez y el bajo coste de los aparatos más sencillos capaces de llevarla a cabo: los colorímetros. Esta técnica especialmente cuantitativa se fundamenta en la disminución de intensidad que sufre un rayo de luz monocromática al atravesar una disolución que contenga un constituyente que absorba parte de la radiación. Este método presenta gran cantidad de aplicaciones cuantitativas tanto orgánicas como inorgánicas. También se utiliza como indicadora del punto final de una titulación.

 

La espectroscopia de absorción infrarroja se emplea con profusión para fines cualitativos en química orgánica, pues permite el análisis sencillo de los grupos funcionales de una molécula. Ello es debido a que la radiación infrarroja interacciona con los estados de energía vibracional de los enlaces y éstos son característicos de los átomos que los forman.

 

La espectroscopia de absorción de microondas estudia los niveles rotacionales de las moléculas, pero éstos no dependen, en general, del tipo de los átomos que las forman, sino del conjunto. A pesar de ser una técnica reciente ha demostrado ser de gran utilidad para el estudio de estructuras, ya que permite determinar con precisión ángulos de enlace, distancias internucleares y conformaciones.

 

La espectroscopia de absorción atómica se emplea en la determinación cuantitativa de metales en disolución y se basa en la absorción de radiación generada en una lámpara, que contiene el propio metal sometido a estudio, cuando atraviesa una llama en la que se halla pulverizada la disolución problema que contiene dicho metal. Es una técnica muy empleada por su sencillez de manejo y por la cantidad de elementos que puede detectar.

 

La espectroscopia de absorción de rayos X  es también de tipo atómico, como la anterior, y por ello se emplea en la detección cualitativa y cuantitativa de elementos pesados, especialmente cuando éstos se hallan presentes en moléculas en las que los demás átomos son ligeros. La excitación en este caso tiene lugar por un desplazamiento de un electrón de los niveles menos energéticos de un átomo y su sustitución por otro perteneciente a un nivel de energía superior.

 

La fluorimetría es una técnica de emisión de radiación; ésta se produce después de la absorción de un fotón por parte del constituyente, seguida por la pérdida de la energía adquirida por un mecanismo de intercambio de calor (choques moleculares) y por emisión de un nuevo fotón. Las sustancias orgánicas de moléculas grandes y rígidas son las que presentan esta importante cualidad analítica cuantitativa. La fluorimetría utiliza en general la radiación ultravioleta como agente de excitación y la radiación emitida cae frecuentemente en la zona visible.

 

La fosforimetría, sólo se diferencia de ésta en que la molécula excitada queda después de los choques en un estado metaestable y no emite el fotón inmediatamente, sino lo que retiene un cierto tiempo. Se aplica a sustancias orgánicas con dobles enlaces conjugados y en general se debe hacer a bajas temperaturas.

 

La espectrografía de emisión se utiliza en la investigación cualitativa y cuantitativa de metales. La excitación de la muestra se logra por la descarga eléctrica de un arco sobe la misma.

 

La espectroscopia de llama  es otro método de emisión basado en la excitación a través de la energía de una llama. Por ser una técnica de bajo costo y apta para metales ligeros, se utiliza profusamente en analítica clínica. Sus resultados son cuantitativos.

 

La espectroscopia de emisión de rayos X  es de hecho una técnica fluorimétrica cuando la muestra se excita con el mismo tipo de radiación, aunque de longitud de onda menor (otro tipo de excitación sería la realizada con un cañón electrónico). Es un potente método de análisis elemental para átomos de masa atómica superior a 30 unidades.

                                                                                                        

La turbidimetría y la nefelometría son dos técnicas complementarias que se utilizan para el análisis cuantitativo de disoluciones coloidales, emulsiones, humos o nieblas. En general se utiliza radiación en la zona visible, que al atravesar la cubeta con el problema es dispersada por las pequeñas partículas de éste. En la turbidimetría se compara la intensidad del rayo de luz que emerge con la del que llega a la disolución. En cambio, en la nefelometría la medida de la intensidad de luz se hace con un ángulo de 90º con respecto a la radiación incidente.

 

La espectroscopia Raman se basa en un fenómeno específico de dispersión de luz que presenta alguna similitud con la fluorescencia (V. RAMAN, EFECTO). El desplazamiento de las emisiones Raman de una molécula con respecto a la longitud de onda incidente es una importante arma analítica complementaria en cuanto a aplicaciones a la espectroscopia de absorción infrarroja. El haz excitante debe ser de elevada energía y altamente monocromático, razón por la cual se utiliza el láser como fuente de energía en esta técnica analítica.

 

La espectroscopia de difracción de rayos X  utilizada para determinar la estructura cristalina de distintos sólidos es una herramienta cualitativa para el análisis, ya que cada cristal presenta características geométricas distintas de los demás. Su principio se fundamente en las figuras de interferencia en forma de zonas circulares típicas de la difracción.

 

La refractometría suministra un rápido  método de análisis que si bien resulta específico para fines cualitativos, puesto que la mayor parte de compuestos orgánicos tienen índices de refacción que oscilan entre 1’25 y 1’80, se han utilizado para fines cuantitativos en análisis de mezclas de dos componentes. El principio del método se basa en la medición de los ángulos de incidencia y refracción de un haz luminoso al pasar por la frontera de separación de los medios. Los refractómetros diferenciales detectan la variación de la composición de una muestra frente a un líquido de referencia.

 

La polarimetría se fundamenta en el hecho de que algunas materias orgánicas son susceptibles de provocar la rotación del plano de polarización de la luz que las atraviesa. La extensión de esta rotación depende de la naturaleza de la sustancia y de su concentración.

 

La espectroscopia de dispersión óptica rotatoria empleada en investigaciones estructurales consiste en el estudio de la dependencia de la actividad óptica de un compuesto variando la longitud de onda de la luz incidente.

 

La espectroscopia de dicroísmo circular, complementaria de las dos anteriores, establece las diferencias de absorción de la radiación que incide en una muestra con distintos ángulos de polarización.

 

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