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    Plaza de Tianamen
    La Ciudad Prohibida
    Templo del Cielo
    Palacio de verano
    Templo de los Lamas
    La Gran Muralla
    Tumbas Ming
    Los Hutong
    Calles de Bares
    Calle de los Diantres
    Otas visitas
     
     

     

     

     

    Los hutong

    Los hutong son una especie de callejones viejos y exclusivos de Beijing. Esta ciudad tiene varios miles de hutong que rodean la Ciudad Prohibida y fueron construidos en su mayoría entre los siglos XIII y XIX durante las dinastías Yuan, Ming y Qing. En la ciudad de Beijing, que toma como centro los palacios imperiales, todas las calles están arregladas en sentido sur-norte y este-oeste.

    Los hutong regulares están concentrados en ambos flancos, este y oeste, de los palacios imperiales, cercanos a éstos, bien ordenados y paralelos de sur a norte. En otros tiempos, la mayoría de los que residían estos callejones eran aristócratas y parientes de la familia imperial. Los hutong sencillos quedan, en su gran mayoría, más lejos de los palacios imperiales y están al sur y el norte de los mismos. Antaño, la mayoría de los residentes allí eran plebeyos y comerciantes.

    En los hutong casi todos los edificios principales son casas con patios cuadrados. Se trata de grupos arquitectónicos cerrados, cuadrados y bordeados cada cual de cuatro viviendas simétricas, una en cada uno los lados este, oeste, sur y norte. De acuerdo con el status social bajo y alto de los habitantes, las casas con patios cuadrados se dividen en sencillas y complicadas. Aquellas donde vivían los altos funcionarios y los comerciantes ricos están finamente construidas y tienen un patio principal y varios patios delanteros y traseros, provistos de corredores con pilares y vigas tallados y pintados. Las casas con patios cuadrados donde habitaban los plebeyos son pequeñas, de estructura simple y anchura angosta, y sus muros aparecen bajos. Los hutong son, en realidad, vías de paso entre muchas casas con patios cuadrados, entre grandes y pequeñas, y contiguas unas a otras. Para facilitar el acceso de la luz solar, muchas casas con patios cuadrados refinadas se asientan de sur a norte, de suerte que la mayoría de sus hutong siguen la dirección de este a oeste. Para la conveniencia de comunicación, entre los hutong grandes hay otros muchos pequeños que van de sur a norte. Por tanto, la ciudad de Beijing se asemeja, en su conjunto, a una casa con patios cuadrados amplificada. Simétrica en lo básico de este a oeste y de sur a norte y estrictamente distribuida, la ciudad es majestuosa, y también se presenta bien ordenada porque anteriormente estaba circundada de muros altos en forma rectangular.

    Hoy día, los hutong son como trastos viejos desechados y han quedado pálidos a los ojos de muchos beijineses y los visitantes llegados de fuera. No obstante, siguen ocupando cerca de un tercio de la superficie de la ciudad y dan hogar a aproximadamente la mitad de la población municipal. Por eso, los hutong han sido y seguirán siendo lugares donde viven muchos beijineses. Si fueran conectados, igualarían a una "Gran Muralla" en la que se tradujeran la vieja y la nueva Beijing, sus repeticiones y desplazamientos físicos y sus cambios históricos.

    El turismo por los hutong de Beijing es distinto de las visitas que se hacen al antiguo Palacio Imperial, el Palacio de Verano, las Tres Tumbas de la Dinastía Ming y el Templo del Cielo, que son sitios de interés tradicionales y donde vivieron o fueron enterrados. Para ese tipo de turismo, el visitante sube a un triciclo pedaleado por un hombre, llega a un hutong y se apea para entrar en alguna casa de vecinos corrientes, lo que le permite conocer la vieja Beijing, el pasado y el presente de la vida de la gente que allí vive, y sus tradiciones.

    Si el turista viene a Beijing en verano, o sea, entre mayo y septiembre, le recomendamos en especial pasear por algún hutong antes de que se ponga el sol. Por ejemplo, a estas horas las actividades del pueblo junto a las orillas del Lago Shishahai son muy atractivas y animadas, y también son muy activos y diversos los ajetreos de los vecinos que viven en los callejones.

    Calles de bares
    En China Beijing es la ciudad que tiene más bares, cuyo número alcanza a alrededor de 400. Generalmente, estos bares están finamente decorados y ofrecen servicios perfectos. Su modo de gestión es variado, mientras cada tienda tiene características propias. Por las diferencias de su estilo de música y decoración se determinan las opciones de gusto para los clientes.

    Entre los sitios de Beijing donde hay bares, vale más ir a tres. Uno está en Sanlitun y es de mayor fama. El segundo está fuera de la puerta sur de la Universidad de Beijing. Aunque aquí no hay tantos bares como en Sanlitun, la calle sabe un tanto a elegante, envuelta en una atmósfera académica. Otrora los bares estaban llenos de estudiantes, pero ahora la mayoría de los clientes son gerentes de las empresas localizadas en el mismo barrio llamado Zhongguancun. Y el tercer sitio de bares queda al lado sur del Hotel Xiyuan. La calle de bares en Sanlitun es la que más gusta a los jóvenes amantes de la cerveza. Al caer la noche, los negocios están tan atestados que uno difícilmente puede encontrar asiento. En un tiempo se creía que sólo en Sanlitun estaba la noche de Beijing debido a sus enjambres de coches estacionados y a sus escenas de degeneración como la tirada de dinero cual si fuese la arena de la playa. Hoy día, aquí quizá no se huela a la cultura y el estilo de vida de Beijing, pero lo cual de ningún modo impide que Sanlitun sea un patrón vivo y dorado de los bares de esta ciudad. En Sanlitun, bajo el firmamento nocturno, cada átomo de aire irradia una tentación tan irresistible que, sin darse cuenta, uno acude a la calle, salpicada de luces de suelo titilantes, y empuja una puerta tras otra.

    Calle de los diantres

    Para las delicias nocturnas, Beijing tiene un lugar de fama, que es la Calle Dongzhimennei Dajie. Sin embargo, esta calle, ahora atestada de restaurantes modestos a lo largo de sus 1,500 metros, se conocía antaño tan sólo por su pobreza. En años recientes, ha cobrado bonanza gracias a su servicio de comida en las 24 horas. No bien cierra la noche, en ambas aceras se iluminan más de 500 linternas rojas grandes y otros miles pequeñas, arrojando sombras vacilantes aquí y allá. De ahí que los beijineses llamen a este sitio no se sabe desde cuándo "calle de los diantres

               Calle Wangfujing                    

    Palacio de Verano

    Palacio de Verano

    Parque Beihai