Vista de la puerta principal de la Iglesia.
Vista de la espadaña. En primer término se aprecian las construcciones
típicas, dominadas por el uso del granito. Otro detalles son las
lajas pétreas utilizadas como balcones.
Una de las cosas,
que creo, de mayor interés, en cualquier punto de nuestra zona,
son los detalles: los grandes paisajes se muestran por si solos, pero son
los pequeños detalles lo que le confieren su mayor atractivo. Según
vayamos avanzando en nuestros recorridos, te seguiré mostrando estos
pequeños detalles.
Pereña, como
muchos de los pueblos limítrofes, siempre ha tenido una de sus principales
fuentes de ingresos en la viticultura. Es por eso que existan gran cantidad
de bodegas personales y que se vaya a construir un museo del vino, si bien
todavía está en proyecto. Lo que si podemos acercarnos a
visitar son Las Bodeguinas. Para ello, desde la plaza, nos dirigiremos
hacia la plazuela y, bajando por la calle de la farmacia, dejaremos atrás
el lugar donde se va a ubicar el mencionado museo, antigua bodega, llegaremos
hasta ellas.
Enclave del futuro museo del vino.
Detalle de una de las Bodeguinas.
De vuelta al pueblo
podemos seguir visitando algunas de las casas nobiliarias existentes, pero
no dejes de visitar la Casa del Pocito, pues por su originalidad
arquitectónica merece la pena contemplarse. En fin, que tienes todo
un pueblo para conocer y, vuelvo a insistir, donde debes buscar esos detalles
que diferencian unas cosas de otras, y que seguro que podrás encontrar
fácilmente: esa pequeña colaga (pregunta qué es, o
que te enseñen alguna), unas escaleras exteriores, ese juego de
sombras, la vegetación colonizando los huecos entre los muros de
granito, etc.
Volver a la página de inicio.