Funcionamiento de las Ballenas

 

 

Como es sabido la caza de las ballenas, no solo fue una actividad de altura, y casi todos los pueblos costeros del Cantábrico la ejercieron, cuando estos cetáceos eran abundantes en nuestras costas.

Realizaban esta práctica con los limitados medios de que disponían, utilizando para ello las frágiles embarcaciones convencionales. Butchering Sperm Whale at an Icelandic Whaling Station
Algunos relatos nos permiten reconstruir la operación:
Divisada una ballena desde la atalaya, se transmitía la información por medio de una fogata para que las lanchas salieran en su busca, y tras arponearla, la remolcaban a tierra para despiezarla.
Del animal se aprovechaba casi todo. Sus barbas eran la materia prima utilizada para la elaboración de corsés y varillajes de abanicos. Una parte de la carne se salaba, y otra se consumía en fresco, estando considerada, junto con la lengua, un plato exquisito. La grasa se derretía y se guardaba en barriles con múltiples aplicaciones, pero sobre todo, para los candiles de aceite que alumbraban las casas. Incluso los huesos se utilizaban en la construción de edificaciones o mobiliario.
Remains of Sperm Whale at a Icelandic Whaling StationDe esta actividad, que fue relativamente frecuente en la Epoca Medieval y se prolongó hasta el siglo XVII, en que ya empezaron a ser escasos estos cetáceos, se expone en el Museo una extensa colección de huesos, espectaculares por sus dimensiones. Con ellos, varios tipos de arpones y dibujos alusivos a la caza y su aprovechamiento posterior. La mayor parte de los huesos fueron extraídos del fondo marino de la dársena de Luanco, a los que se incorporaron recientemente varias piezas procedentes de la zona de Cudillero

 

 

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