"Dominical de Huelva. Lunes, 22 de mayo de 2.000.
UNA PARAPENTISTA INVADE LA ZONA MILITAR DE MAZAGÓN.
En la tarde del Domingo una parapentista consiguió introducirse en la zona militar que rodea las instalaciones del Instituto Nacional de Técnicas Aeroespaciales (I.N.T.A.), ubicado en la zona costera de Mazagón, Huelva, eludiendo la vigilancia policial y huyendo posteriormente en un 4x4.
Al parecer, la intrusa se encontraba practicando el vuelo libre en la zona de costa comprendida entre Mazagón y Matalascañas, junto con otros compañeros de aventuras, cuando debido a la presencia de una ráfaga de viento que cambió súbitamente su dirección por la cercanía de un frente frío, o cálido, asociado a la baja relativa que se instaló en el sur de la Península y que se aproximaba desde el Atlántico, perdió el control del aparato y terminó estrellándose contra los médanos que limitan con la citada zona militar.
La intrépida deportista fué divisada por los servicios de vigilancia del I.N.T.A., los cuales rápidamente pusieron en marcha el dispositivo de emergencia contra intrusión, al grito de กก vamos, vamos !!, aunque según declaraciones hechas a éste diario, no pudieron darle alcance pues la individua atravesó rápidamente a pie por una zona infranqueable para los vehículos todo terreno militares y consiguió alcanzar la carretera situada a varios kilómetros de la playa, donde un 4x4 que la esperaba la recogío, emprendiendo la huída a toda velocidad, con un alto consumo en combustible, por cierto.
Según las autoridades militares, no descartan que la aparición de la joven se trate de un intento de sabotaje o espionaje, ya que iba ataviada con una extraña mochila, llevaba walkitalki y vestía un mono tipo astronauta.
También apuntan a la posibilidad de que se trate de una extranjera, pues presentaba una coloración facial rojiza anormal.
Para los lectores que lo desconozcan apuntar que el parapente es un paracaidas de tela que se utilza para tirarse desde una montaña o acantilado y que, tras ser arrastrado por el viento, permite al arriesgado paracaidista caer, con más o menos fortuna en un campo cercano.
En la foto, imagen de la intrusa obtenidas por las cámaras de vigilancia del INTA."