El pasado 1 de mayo tuvo
lugar la Million Marijuana March (MMM), una manifestación
a lo largo y ancho del planeta en la que se pretendía reunir a un
millón de personas para protestar contra la prohibición del
cannabis. Su propuesta era:
- ACABAR CON TODAS LAS DETENCIONES RELACIONADAS CON EL CANNABIS: Sólo en los Estados Unidos son arrestadas unas 600.000 personas al año. En Nueva York, un ciudadano puede ser retenido durante días. Durante este tiempo, permanecerá expuesto a la tuberculosis, que adquiere sus cotas máximas de incidencia en el sistema penitenciario de la ciudad. Y, en el caso más terrorífico, se expone a gente enferma, como seropositivos con el sistema inmunitario debilitado que emplean la marihuana para aliviar sus dolencias.
- ACABAR CON LAS MENTIRAS: El Gobierno se gasta billones en publicidad. Y sus mensajes se basan en mentiras y acciones interesadas de diversos grupos de poder. Hay programas como el americano DARE que, además de haberse mostrado totalmente ineficaces, incitan a los niños a denunciar a sus padres, propiciando la destrucción de su hogar. "¡Denuncia a tus padres por su propio bien!". Los niños son incitados a llevar a cabo actos cuyas consecuencias son incapaces de comprender ni mucho menos evaluar.
- EL PUEBLO AMERICANO VOTÓ EN CINCO ESTADOS aprobando el uso médico de la marihuana (California, Colorado, Oregón, Washington y Arizona, más el distrito de Columbia). Pero el Gobierno Federal se niega a aceptar la decisión del pueblo soberano y la evidencia científica, y pretende imponer la ley federal.
- LIBERAR LA MEDICINA: se han demostrado las múltiples propiedades médicas de la marihuana. Es de gran valor para el alivio de la náusea en las personas que hayan recibido quimioterapia para el cáncer o para enfermos de SIDA. Ha demostrado su valor específico para luchar contra la ceguera producida por el glaucoma. Se propone para el tratamiento de dolores, espasmos musculares de la esclerosis múltiple y diversos problemas psiquiátricos. Antes de su prohibición en 1937, la marihuana se empleaba abundantemente en medicina.
- ALIVIAR A LOS ENFERMOS: Pensamos que debemos ayudar a aliviar los sufrimientos de la gente que está al borde de la muerte. Es hora de detener el uso de nuestros enfermos y ancianos como mercancía política. Se pueden contar hasta unas 120 aplicaciones médicas de la marihuana, algunas de las cuales, citadas ya en la literatura médica anterior a 1937, son las siguientes: ansiedad, pánico, alcoholismo, dependencia a opiáceos, a sedantes y a la cocaína, sobredosis de alcohol, enfermedad de Huntington, epilepsia, migrañas, tic doloureux, neuropatías, hipertensión, artritis reumática, artritis post-traumática, artropatía degenerativa, anorexia, toses, hipo y náuseas.
- ACABAR CON EL ESTADO-PRISIÓN: La mayoría de los presos de la actualidad han sido encarcelados por drogas o crímenes relacionados con las drogas, y, en Estados Unidos, la gran mayoría son afro-americanos. Un gran número de ellos están en la cárcel por consumo de marihuana, una de las plantas medicinales más saludables que existen en la naturaleza. La transformación del sistema penitenciario en una industria privada, generadora de beneficios, enquistará al sistema, que renunciará a la lucha por la integración del individuo en la sociedad.
(traducción más o menos libre del texto inglés
de la ZeroZero's Guide to Cannabis Protests)
Las manifestaciones se sucedieron en diferentes puntos del Imperio Occidental.
En Auckland (Nueva Zelanda), llegaron a pasar por el lugar de
la concentración unas 2.000 personas. A uno de ellos se le ocurrió
ofrecer un peta a un madero, y fue arrestado. "Se ha pasado un pelín",
o algo así, dijo el pasma en cuestión. Además de discursos,
hubo actuaciones musicales y DJ's variados.
En Seattle, se llegaron a reunir unos 20.000, que fueron ampliamente
vitoreados por cláxones y ciudadanía en general. En Alburquerque,
parece que sólo se juntaron unos 150, pero que fueron aclamados
hasta por ambulancias y bomberos. En Austin, se juntaron unos 500;
en Amarillo, fueron unos 100, y en Tucson, también
se reunieron, pero no sabemos cuántos (cosas...): todo ello sucedía
en el Estado de Texas. En Minneapolis (Minnesota), unos 1.000;
en Cleveland (Ohio), otros tantos, igual que en Chicago(Illinois).
Hubo más reuniones en Burlington y Tampa (Florida).
En Nueva York, se juntaron unos 25.000. En el feudo de Rudy
G, su infame alcalde, cuya normativa de orden público deja pequeñita
a la Ley Corcuera, parece que las fuerzas antiprohibicionistas intentaron
aguar la fiesta. Unos cuantos ¿secretas?, vestidos con camisetas
con hojas de marihuana y similares, desorientaban (más) a los despistados,
mientras otros corrían la voz de que se iban a repartir porros gratis.
Al final, salvo los típicos problemas de sonido, todo concluyó
felizmente.
En San Francisco, fueron unos 4.000 los que llegaron a reunirse.
Entre ellos, aparte de figuras de la lucha y la investigación cannábica,
como el dr. Dale Gieringer o Chris Conrad, destacó
la presencia de una supermodelo Penthouse, Jazmine Raff,
ciberartista erótica (o eso dice).
En Montreal (Canadá) se juntaron unos 3.500, y
allí los maderos no respondieron a la provocación
como en Auckland. El individuo en cuestión siguió
libre y feliz.
En el continente europeo, hubo gran diversión en Praga,
donde incluso montaron dos escenarios, uno de ellos para las bandas que
tocaron en directo. A lo largo de unas 6 horas, se aproximaron a la fiesta
unas 3.000 personas. En Oslo, acudieron unas 2.000. En Londres,
se concentraron 5.000 personas. En Tel Aviv (Israel), el Partido
de la Hoja Verde montó una fiesta a la que acudieron un millar
de ciudadanos.
Mientras, en España, la Coordinadora Estatal preparaba
una visita al Defensor del Pueblo, cuyos resultados han sido poco
esperanzadores... Confiamos que, el 6 de mayo del 2.000, los cannábicos
españoles nos sumaremos a esta jornada mundial de protesta...
Alf Delaf