cannazine
           Angel Petisme (Calatayud, 1960) es uno de los grandes poetas españoles de este fin de siglo. Músico y escritor, poeta y cantante, este aragonés afincado hace ya años en Madrid (el horizonte monegrino es limitado por el vuelo rasante de las fuerzas aéreas americanas de paso hacia Oriente Medio) publicó a finales de 1997 un disco-libro, Cierzo, que expresaba magníficamente el desconcierto del individuo ante las nuevas situaciones, las nuevas tecnologías, la civilización global, la búsqueda de un agarre espiritual a una tierra que se quiere pero duele...
            Angel, como buen lector de Baudelaire que es, sabe que el creador no debe estar al vaivén de las modas. Por eso es corredor de fondo. A su aire. No se le ha oído entre el marasmo de nuevos cantautores que ha invadido el mercado español. Pero no importa. Conoce el precio de la honestidad y, por ahora, parece dispuesto a pagarlo. Y sus poemas siempre encontrarán cómplices de noche con los que recorrer nuevos trayectos hacia el corazón.
Isván Ribó
Se incluyen el texto de la canción que da título al disco-libro y otros cinco poemas.
 
 Portada del disco-libro Cierzo, de Angel Petisme

CIERZO

"No levantes tanto el vuelo..." - Jota de la Palomica
 

Hay en Saturno un viejo solar
que algunos llaman también Mañoland.
Vive allí un pueblo abrupto y letal,
un dios enfermo se bebió su mar.

Son duros por fuera y tiernos por dentro,
el alma de piedra, el corazón de cristal,
"Y el Ebro guarda silencio al pasar por el Pilar",
al pasar por el Pilar...

El cierzo va, el cierzo va,
secando el corazón de ese lugar,
que es mi lugar.

Hay en Saturno un viejo solar,
levantas la vista, no ves libertad.
Arde la nieve, ya semos nazión:
agua de borrajas, frutas de Aragón.

Son tan tozudos, tan pocos, tan locos,
son tan baturros, tan nobles, tan sordos,
"bien se ve que estás mañica
de un mañico enamorada",
de un mañico enamorada...

Y el cierzo va, el cierzo va
secando el corazón de ese lugar
que es mi lugar.
El cierzo va, el cierzo va,
secando el corazón de ese lugar
que es mi penar...

Somos los hijos del cierzo,
con sus tambores de cierzo,
pinturas negras del cierzo,
dime si es falso o es cierzo.
Somos juguetes del cierzo,
un mañicomio de cierzo,
la luz mudéjar del cierzo,
dime si es falso o es cierzo.
Somos un sueño de cierzo,
en las pupilas el cierzo,
en los bolsillos el cierzo,
dime si es falso o es cierzo.
Somos la ofrenda del cierzo,
las capitanas del cierzo,
por esos cielos de cierzo,
dime si es falso o es cierzo.

El cierzo va, el cierzo  va...

MECÁNICA CUÁNTICA

Paul Dirac, que ocupó la cátedra de Matemáticas
de Cambridge, predijo que el electrón
deberia tener una pareja: el antielectrón o positrón.
Sabemos, según escribe Hawking en su Historia del Tiempo,
que cada partícula tiene su antipartícula
con la que puede aniquilarse,
y que podrían existir antimundos enteros
y antipersonas hechas de antipartículas.
En la vida me he topado con muchos antiyoes y
muchas antipersonas.
Auténticos asesinos múltiples,
he llegado a invitarlos a mi casa
hasta ver que las agujas del reloj corrian en sentido contrario.
Me han halagado hasta el striptease de armadura,
me han hecho la cama con sonrisas narcóticas
hasta arrastrarme por sus corredores
hacia la Gran Pirámide, para ejecutarme y vender la exclusiva.
Con otros me he entregado
a un desorden de almíbar;
sonámbulo hasta la náusea
he bebido salivas y comido sus heces
hasta quedarme ciego y epiléptico,
hasta el paroxismo que sucede al ansia.
Naturalmente, portadores de fuerzas opuestas,
hemos chocado como trenes dormidos,
nos hemos desperdiciado en chatarra espacial
desintegrado en fotones de mortecina luz...
Sin embargo -y es tranquilizador-
parece haber más partículas que antipartículas
en este universo en expansión,
según escribe Hawking en su Historia del Tiempo.
 
 Portada Constelaciones al abrir la nevera

ROMPER LA HORA

 
"Los tambores, fenómeno asombroso, arrollador, cósmico, que roza el inconsciente
colectivo, hacen temblar el suelo bajo nuestros pies. Basta poner la mano en  la
pared de una casa para sentirla vibrar.
La naturaleza sigue el ritmo de los tambores que se prolonga durante toda la
noche. Si alguien se duerme arrullado por el fragor de los redobles se despierta
sobresaltado cuando éstos se alegan abandonándolo."
Luis Buñuel • Mi último suspiro.
 
Hemos dejado atrás la estepa de Belchite
y un cartel a la derecha: Fuendetodos.
Hijar, La Puebla, Samper, Albalate,
Urrea de Gaén, Andorra, Alcorisa, Alcañiz...
Y estamos en Calanda, enViernes Santo,
para oír ese ritmo secreto,
ese seísmo de latidos y cielos rasgados
donde el misterio tiembla
y la piel de los bombos rezuma
sangre oscura de Dios.

Me paso todo el día grabando esta tormenta,
poseído, borracho de redobles y tinieblas moradas.
Vemos los ojos fieros,
el rostro rudo y desesperado de Buñuel,
en muchos viejos que pasan a nuestro lado.
Traspasados, comprendemos al hombre
que pudo pegarse quince años sin rodar,
- metiendo en los cajones sus proyectos, aceptando trabajos para sobrevivir -,
y que decía que el ruido más hermoso era la lluvia,
pero cuando se ponía el sonotone ya no sonaba igual.

Y también entendemos ese surrealismo
espanto y mala leche, ese humor negro,
tremendismo y expresionismo lírico que somos,
que tira con fuerza de nosotros
de las raíces profundas de la tierra.
Hablando de la lluvia, me viene a la memoria
un proverbio japonés: En las montañas nos olvidamos de contar los días.
Y aquí en Calanda, con la primera campanada de las doce,
se han hecho trizas los relojes del hombre,
y el Universo, ese tapiz de arena de colores
- como en el rito budista del mandala - se ha disuelto.
Bien puede decirse que ésta es nuestra manera
- rústica y campesina - de alcanzar,
no la Iluminación, sino el Escalofrío.

La tarde pardea en el Bajo Aragón,
y marzo da sus últimas bocanadas por los llanos;
aturdidos aún, y en silencio, tomamos la nacional.
El cierzo mueve el coche, rompe y se cuela por las ventanillas...

Y esos tambores que dejamos atrás,
esa música salvaje y ancestral,
vuelve a atronarnos con más intensidad.
Brrrmm, brrrmm, brrrrumm...
- Es el cierzo interior -, dice Fernando.
Lo he escuchado en tu casa de Lavapiés,
en La HabanaVieja, en el Bronx,
y subiendo por las cañerías de un hotel de Moscú.
Vayamos donde vayamos, el mismo viento, los mismos tambores,
nunca nos abandonan desde la Edad de Bronce...
 
 

RADIOGRAFÍA

La radiografia ha delatado mi debilidad.

Doctor, no es bueno que el hombre esté solo,
y todas las noches, en sueños me extirpo una costilla
para crear, a mi imagen y semejanza, a esa dulce mujer,
compañera de juegos, hueso de mis huesos y carne de mi carne,
que me tienda una mano al árbol de la vida,
y comiendo de él, vivamos para siempre,
desnudos y sin tener que trabajar, en el Edén...

En vano. Porque en sueños, doctor, modelo mal el barro.
 
 

EPITAFIOS

"Busco el oro del tiempo",
como reza el epitafio de Breton,
y no la calderilla de la fama.
"Perseguía a sus propios demonios":
se lee en griego en la losa de piedra
donde se contonea el Rey Lagarto*,
al lado de Oscar Wilde, Edith Piaf y Chopin.

Aquí, en Torrero,
tropiezas con todos los famosos:
Ayer ví a Brian Jones con Janis Joplin,
(me firmaron autógrafos),
y a Hendrix con Sid Vicious en el burger.
Con Kurt Cobain compuse una canción...

"Perdonad que no me levante",
se excusa Groucho con su fina ironía.
"He amado mucho a las estrellas
para temerle ahora a la noche",
me dice un astrónomo vecino.

"Vivió lo suyo",  se insinúa una rubia
parecida a Jane Mansfield.
"No se acordaron de mí en vida,
olvídenme en la muerte", grita John Holden,
otro pintor que no vendía cuadros...

Hay leyendas grabadas en el mármol,
tan cachondas, tan sedientas de vida,
que dan ganas de morirse para saber qué es éso.

Por lo demás, en estas cosas de la eternidad,
- más que un buen epitafio para universitarios
en viaje fin de curso o para fans,
que siempre da una imagen chic y culta -,
lo más importante,
tal como hacen los gallegos de aldea,
es pillar buenas vistas: junto al mar, frente al valle.. .
Que te cambien el agua y los claveles
con frecuencia, y no cada uno de noviembre,
que vengan a verte chicas con minifalda
y te pongan los huesos de punta,
que te cuenten un chiste que te haga removerte,
o si ha salido de la cárcel ya Roldán,
si asfaltaron las calles, ¡ que ya era hora !,
si el paro sigue igual, si el príncipe Felipe
se nos casa...
Que te hagan el muermo más llevadero...

Ya lo sabemos: sólo se mueren de verdad
aquellos que aburren a las ovejas,
que nadie les recuerda ni suspira por ellos.

P.D.: Para los interesados en el tema
este cadáver les invita a leer la Antología Griega,
compilada en el siglo I antes de C.,
y esa preciosidad de Edgar Lee Masters,
en Barral Editores, 1974, titulada:
Antología de Spoon River. Muchas gracias.
 

*Jim Morrison
 
 Fotografía Angel Petisme

DIOSAS DE LA BIOMECÁNICA

Diosas de la biomecánica: No haré nada
que me impida la entrada en vuestro cielo.
Amigas Feministas: Ser hombre cada día es más dificil.
Piratas fenicias: Acabaréis con cálculos renales.
Flores de opio: ¡ No hay cama pa tanta gente !
Lumis de la Ballesta:Vuestros perfumes no se van de mi piel.

Guerreras del Arco Iris: ¡ Tanto defendimos las ballenas que se extinguieron los hombres !
Geishas, concubinas, curanderas: Gracias por el bálsamo de tigre.
Chicas de la Cruz Roja: Me crucificasteis para nada.
Yeguas de furores uterinos:Ya no estoy para esos trotes.
Hermanas San Sulpicio y Sor Citroen: Guiadme por los caminos de Santa Catalina, la monja que bebía y conducía
Terroristas barbudas: En vuestro zulo me hice pajillero.

Justicieras noctámbulas: ¿ Qué os queda por castrarme ?
Morganas cocineras del amor: ¡ Arsénico, por compasión !
Témpanos de los glaciares: Al menos enfriasteis mi whisky.
Santas mujeres, acudid al sepulcro
cuando ya nadie llore por mí.

Diosas de la biomecánica, no haré nada
que me impida la salida del cielo.

 
 
Textos extraídos del disco-libro Cierzo, de Angel Petisme, ed. El Europeo, 1997.
Portada de Ignacio Fortún.
Otras obras del mismo autor:
Discos: La habitación salvaje, discos Zarel, 1990.
                Turistas en el paraíso, discos Fonomusic, 1992
                El Singapur, Fonomusic, 1995
                Bailando en campos minados, Fonomusic, 1996
Libros: Cosmética y terror, ed. Olifante, 1984
                El océano de las escrituras, ed. Libertarias, 1989.
                La habitación salvaje, ed. Prensas Universitarias, 1990.
                Amor y cartografía, Lola editorial, 1993.
                Constelaciones al abrir la nevera, ed. Hiperión, 1996. 
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