Ecologistas en Acción, con motivo de la 7ª
reunión de las partes del
Convenio de Ramsar, que se celebra del 10 al 18 de
mayo en San José
(Costa Rica), denuncia la lamentable situación
en que se encuentran en
el Estado español la mayoría de las
zonas húmedas. El vertido
sistemático de todo tipo de residuos, su desecación
con fines agrícolas
y urbanísticos, la contaminación con
plomo debido a la práctica de la
caza, y la inexistencia del Inventario Nacional de
Humedales están
llevando a las zonas húmedas y a muchas especies
de fauna y flora al
borde de su desaparición.
La 7ª Reunión de la Conferencia de las
Partes Contratantes del Convenio
de Ramsar, que España firmó en marzo
de 1982, viene celebrándose desde
el lunes pasado y hasta el 18 de mayo en San José
de Costa Rica, con el
objetivo de obtener un uso sostenible de los humedales.
El convenio de
Ramsar destaca especialmente por la creación
de la Lista de Humedales de
Importancia Internacional, en la que actualmente están
incluidos 970
zonas húmedas que engloban una superficie de
70 millones de hectáreas.
España aporta a dicha lista 38 espacios húmedos
que suponen una
superficie de 158.216 hectáreas.
Sin embargo, Ecologistas en Acción considera
que dicha aportación es muy
escasa, ya que actualmente existe medio centenar de
humedales que
cuentan como mínimo con los mismos valores
naturales que las zonas ya
incluidas. Pero lo más grave es la situación
en que se encuentran muchos
de los humedales españoles incluidos en dicho
listado, como nos
demuestran algunos ejemplos: las dos únicas
zonas húmedas incluidas en
el listado Ramsar de Cataluña, el Delta del
Ebro y Aiguamolls de
L’Emporda, actualmente se encuentran gravemente
contaminadas por plomo
debido a los perdigones utilizados en la caza, pese
a lo cual la
Generalitat de Catalunya ha decidido impedir que se
aplique en ellas la
prohibición del uso de perdigones de plomo;
el Mar Menor, la única zona
húmeda incluida de la región de Murcia
se encuentra en estado crítico
debido al imparable proceso urbanístico sufrido
en las últimas décadas;
los humedales manchegos, que desde el Parque Nacional
de tablas de
Daimiel hasta los humedales menos conocidos se ven
amenazados por la
sobreexplotación de los acuíferos y
la mala calidad de las aguas; la
Marjal de Pego-Oliva, en Valencia, en inminente proceso
de desaparición
por la presión urbanística y agraria,
y así la mayoría de las zonas,
teóricamente, protegidas por el Convenio de
Ramsar.
Para Ecologistas en Acción la situación
en que se encuentran los
humedales del Estado español es lamentable.
Estas zonas de gran
importacia ecológica vienen sufriendo una constante
regresión, hasta el
punto que en los últimos 50 años han
desaparecido la mitad de las zonas
húmedas conocidas. Entre las múltiples
causas que están provocando la
desaparición de las zonas húmedas destacan
los rellenos y desecaciones
producidas por la actividad agrícola, que en
muchos casos año tras año
van invadiendo hasta su desecación los humedales,
la extracción de aguas
fluviales y subterráneas, los vertidos de aguas
residuales y de residuos
en general, incluyendo el vertido de pesticidas y
herbicidas.
Ecologistas en Acción considera imprescincible
que el Gobierno español
aborde con todas sus consecuencias la conservación
de las zonas húmedas
españolas, lo cual no se está haciendo
actualmente.