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Sincretismo andaluz: un arte (1)

Preparativos y compras. Y compras de última hora que son las peores.

Lucha por un puesto en el parking del supermercado, altercado.

Dentro, comida preparada, pavos hechos de todas las formas posibles, lechón

¡polvorones!, turrón, mazapán y pan de Cádiz en la confitería de los

paisanos catalanes (aquí, como somos pocos, seguimos siendo todos paisanos,

sin mirarnos el adn autónomo). Arroces y complementos (¿por qué si en el

cortinglé le llaman complementos a una variedad de ropa y artefactos, lo

que acompaña la comida principal no lo va a ser?).

Tráfico sin fin, atolladeros, cuellos de botella. Todos los mendigos de la

ciudad haciendo cola en los semáforos. Todos los ciegos -esos a los que

Gabriela siempre obliga a cruzar la calle aunque no quieran, mientras yo

espero en el coche interrumpiendo lo menos posible el tránsito y recibiendo

la lluvia de insultos a pie firme sobre el freno- mirándonos desde sus ojos

sin vida.

Calores. Aire acondicionado insuficiente que seguramente necesitará recarga

y que casi no se usaba desde el verano pasado. Cláxones desesperantes,

gritos por las ventanillas, cambios de carril por ganar unos metros que se

pierden inmediatamente. Tiendas llenas, cajeras morenas con gorrito de

papanoel, que aún así sonríen y dicen feliz navidad señor, feliz navidad

señora, cuando le quedan aún seis horas antes de cerrar y correr en un

autobús hacia su casa con la cena en la bolsa de colores con coronas de

adviento y hojas verdes de árboles del Canadá festonadas de guirnaldas

brillantes. Solo faltan los copos de nieve.

 

No hay buen chorizo ni aquí ni allá, pero sí jamón serrano y un salchichón

francés que da perfectamente la talla. Y quesos manchegos y de tres leches

para los que les guste menos fuerte.

Ya se sabe, picaremos de todo eso y turrón y mazapán y polvorones de los

nuestros, hechos en casa -que los jóvenes dicen que los "de verdad" son los

que ellos hacen y que el maní les va mejor que las almendras- y frutas

escarchadas y nueces y chocolatillos rellenos y ... cuando llegue la hora

de sentarnos a la mesa nadie querrá cenar. Pero nos sentaremos y las niñas

traerán un pavo cada vez más extraño, convertido en tajadas blancas con un

relleno delicioso -muselina de espinaca con su toque de jamón serrano

molido- y un cerdo más reconocible, con salsas de distintos sabores, donde

la manzana, la menta y hasta el más mundano camote (nuestro boniato) se

habrán convertido en manjares de calorías ilimitadas para ponerle calor y

color sin límite a la cena familiar.

 

Era la Nochebuena de anoche.

Las grasas entreveradas, los postres dulces hasta el empalago, la

abundancia de oferta tentadora y la glotonería me hicieron recurrir a las

cuatro de la mañana al frasco de mylanta buscando, en un buen buche, calmar

ardentías y acedías de esas que queman la garganta y lo despiertan a uno

sin saber qué fuego interno le corta a uno, además del sueño, la respiración.

A media mañana y tras un café negro bebido, con un libro sobre las piernas,

dormito mientras suenan villancicos de aquellos que los jóvenes llaman " de

los nuestros"

"...Belén campanas de Belén que los ángeles tocan..."

 

- «¡Pero si Nazaret no existía en los tiempos de Jesús porque no hay

registros romanos -tan precisos para el resto de las poblaciones- que lo

mencionen! »

Me sobresalta la irrupción de esa voz cuyo dueño no alcanzo a distinguir en

la oscuridad

 

- «¿Decía usted?»

 

- «Jesús nació en Belén , donde esta semana se odiaban y se mataban gentes

de la misma especie por un lugar sagrado...En esta semana también, se

odiaban británicos e irlandeses y cristianos y protestantes. Tenía razón

aquel irlandés nacido de padres ingleses que decía en el siglo XVIII, que

nos sobra religión -o religiones- para odiarnos pero no para amarnos ...»

 

- «Y Antonio Gala, un escritor andaluz, dice que todas las religiones son

respetables mientras sosieguen el ánimo del hombre, lo impulsen con los

valores más humanos hacia sus semejantes, e impidan que los unos se

impongan a los otros . Me hablaba usted de Belén...»

 

- «Pues mire usted...El lugar preciso donde sucedió el nacimiento de Jesús,

lo descubrió Helena, la emperatriz madre de Constantino, iluminada mujer

que marcó aquél lugar -al igual que aquél otro desde el que Cristo ascendió

a los cielos- y dicen que correspondía adonde había habido un bosque

consagrado a Adonis. Y ella misma -o la gente que envió con instrucciones

precisas- por coincidencia milagrosa, encontró la cruz auténtica y la placa

de Poncio Pilato con el INRI . Y por cierto la tumba de Cristo, justamente

bajo el templo de Júpiter, y también el lugar donde estaba María el día de

la Anunciación. ¡Ah! Y el lugar exacto donde Moisés habló con la zarza

ardiente encima del Monte Oreb, en el desierto del Sinaí . Todo esto en

tiempo récord...más de trescientos años después de sucedido el nacimiento

de Jesús.»

No alcanzo ni a balbucear cuando sigue...

 

- «Resulta que buena parte de lo que sabemos fue construido por el

emperador Constantino, adorador del Sol Invictus hasta su muerte que

convocó y dirigió -oiga que casi lo mangoneó ¡vamos!- el Concilio de Nicea

en el 325 de nuestra era que estableció un punto de vista único y oficial

en lo concerniente al culto cristiano. ¿No sabe usted que el nacimiento del

Sol se conmemoraba el Roma el 25 de diciembre? Aquello ya era el solsticio

de invierno que se celebraba desde tiempos inmemoriales...»

 

- «Pero Jesús...interrumpí... ». No me dejó seguir.

 

- «Jesús se parece mucho a Mitra... Resulta que Mitra nació el 25 de

diciembre. Pero eso no es ninguna gracia porque la mayor parte de los

cultos agrícolas hacen nacer a sus dioses, profetas o Mesías el día del

solsticio de invierno, cuando el sol se supone que ha perdido fuerza -el

día más corto del año- y le toca empezar a renacer.

Mitra nace en una cueva (y probablemente de la roca) sin participación

paterna en su concepción. Asisten a su nacimiento pastores con sus rebaños.

Murió y resucitó tres días después de muerto. El culto de Mitra -

observancia siria con origen en el antiguo culto persa del Zoroastro -

incluía el bautismo, la eucaristía, la resurrección de un dios salvador que

murió y resucitó para mediar entre el hombre y el Padre Dios, el juicio

final, el cielo y el infierno. Y que los benevolentes poderes de Dios se

expresarían con los que sufren garantizándoles justicia eterna y la

salvación de sus almas en el mundo futuro.»

 

- «Me deja usted de una pieza...contesté.» Mi voz delataba que había

logrado interesarme con su historia.

 

- «En el culto de Mitra se usaban velas, campanas, incienso...y se

santificaba el domingo. El ascetismo, la continencia, la abstinencia, la

renuncia y el dominio sobre uno mismo eran virtudes loables y el diluvio se

consideraba el origen de la historia.

Sus fieles empezaron congregándose en templos subterráneos en reuniones

secretas, usaban el bautismo como ceremonia de iniciación y la eucaristía

con pan y vino . Se dice que Mitra que murió, resucitó y ascendió a los

cielos después de cenar con sus compañeros, regresará al final de los

tiempos, y juzgará a los hombres, de modo que los justos subirán con él al

cielo y los que no hayan obrado bien, serán arrojados al reino de las

tinieblas. ¿Lo aburro?»

 

- «Ni una mijita. Siga, por favor, siga... »

 

- «El Sumo Sacerdote de esta religión usaba una mitra, un báculo y una capa

roja, y un anillo que lo identificaba como cabeza de la secta. Y se le

llamaba padre a los sacerdotes y los fieles, se llamaban hermanos, entre ellos.

El mitriaísmo nació en la India, unos 1.600 años a.C, de allí pasó a Persia

y allí fue donde los ejércitos romanos lo conocieron, volviéndose

importante como religión hacia el siglo I a.C. Cuando el cristianismo

empezó a tener auge en Roma, ambas religiones entraron en franca competencia.

Puede ser, que como en tantas otras, el cristianismo, en Roma, tomó para sí

algunas de las manifestaciones religiosas que ya eran importantes entre la

gente. Las más evidentes son colocar fiestas importantes en los solsticios

y otras celebraciones agrícolas tradicionales.

Cuando se le preguntaba a los doctores de la Iglesia por este personaje,

decían que era el mismísimo diablo que viajando al pasado se reencarnó

1.600 años antes del nacimiento de Cristo, montando un escenario muy

parecido al que sería después el de los cristianos, para confundir a los hombres.

Por cierto que en el año 354 de nuestra era, el obispo Liberio de Roma,

ordenó que el 25 de diciembre se celebrara como el día del nacimiento de

Cristo. Tenía un claro propósito: ese día ya lo observaba la Roma pagana;

era el 25 de diciembre, la antigua "fiesta del solsticio de invierno", la

fiesta a Saturno o "saturnalia", que data de la tradición babilónica y que

recordaba esencialmente a Mitra, en el día de su nacimiento . Jesús,

según algunos autores, nació el 29 de Julio del año 7 a.C. Eso, de acuerdo

con criterios que toman en cuenta el Evangelio según San Mateo, el viaje de

los magos de Oriente siguiendo una estrella, que es, por cierto fácil de

identificar, y que en realidad coincide con la unión de los mayores

planetas del Sistema solar, Júpiter y Saturno, de forma que su luz era

doble y no podían distinguirse el uno del otro . »

 

- «Mire usted de las cosas que se entera uno a esta edad...comenté

sonriendo.» Aunque no entendía para qué me contaba todo aquello, no podía

disimular que la información que me estaba dando -verdadera o falsa- me

tenía perplejo y vivamente interesado.

 

- «Hay incluso versiones más revolucionarias aún que niegan de plano la

existencia misma de Jesús y afirman que ello lo evidencia que se escogiese

como fecha de su nacimiento , la misma fecha en que se celebraban desde

tiempos inmemoriales tradiciones agrícolas que conmemoraban el nacimiento

de sus Dioses coincidiendo con lo que siempre se consideró el solsticio de

invierno. Además de haber hecho suyos muchos de los ritos y de viejísimas

religiones agrícolas .

 

- «Pero... ¿y la estrella?»

 

- «No se ponen de acuerdo los científicos, los astrónomos, los astroarqueólogos...

Lo cierto es que hombre siempre se ha hecho la misma pregunta ¿y todo esto

qué es? Y ha buscado la respuesta en aquello que le parecía sobrenatural.

La observación nocturna del cielo y la repetición de fenómenos le daba al

habitante de las cavernas, ciertos patrones que además se correspondían muy

bien con ciertos fenómenos climáticos. No es extraño que los asociase con

mensajes divinos y que los movimientos de los astros se registrasen y se

transfiriesen como cultura a las siguientes generaciones, si tenemos en

cuenta que ellos anunciaban las estaciones y que la agricultura fue por

miles de años, el medio fundamental de obtener su sustento. Tampoco es

extraño que se le pidiese "al cielo" que ciertos fenómenos, que aseguraban

las cosechas llegasen abundantes, y no es extraño que de aquello derivasen

aún mitos rituales sagrados y celebraciones que en algunos casos llegan

hasta nosotros como esas fiestas que aún coinciden con los solsticios»

 

- «Como Navidad y San Juan.... pero me ha dejado usted colgado de la

estrella de Belén. Decía usted que habían otras versiones respecto a la

posición de las estrellas».

 

- «Además de las distintas posiciones que ocupaban los astros a lo largo

del año, el hombre estuvo siempre muy pendiente de qué posiciones ocupaban

ciertos astros al amanecer y al anochecer. La versión es parecida a la que

le di hace poco. Tiene que ver con el criterio que se haya usado para la

interpretación del Evangelio de Mateo como un hecho cronológico que tuvo

lugar en un momento dado de la historia. El análisis de otros elementos

históricos y el de la posición de los astros en distintas fechas, así como

la interpretación de lo que significa cada una de las constelaciones lleva

a diferentes deducciones. Algunos no encuentran las palabras del Evangelio

conciliables con un fenómeno astronómico. »

 

- «Me da la impresión de que usted evade el tema de la fecha...¿de qué

constelaciones se trata?»

 

- «La estrella espiga de la constelación de Virgo, cuyo orto crepuscular

tenía lugar en época arcaica el 24 de diciembre, y anunciaba la fiesta de

la recolección. Pero es muy complicado si uno no tiene nociones de

astronomía. Esa misma versión lo que estaría diciendo en realidad es que

Jesús es tan solo un mito astronómico, mientras que otras asumen, sin

ningún problema, la existencia de Jesús pero encuentran errores

considerables en el edificio montado a partir del Nuevo Testamento. Quizás

porque como dice El Kybalion "Los labios de la sabiduría permanecen

cerrados, excepto para el oído capaz de comprender" »

 

- «Muchas versiones para un misterio que mucha gente -yo entre ella-

quisiera conocer mejor. Porque la civilización occidental...» Una vez más

me interrumpió

 

- «Eso nos llevaría de nuevo a Sumeria que se toma, con razón, por cuna de

la civilización occidental y donde se desarrollaron la escritura, la

educación como una disciplina, la pirámide, la columna y también la

rueda... El "diluvio universal" quedó registrado en tabletas de arcilla y

tuvieron una aritmética basada en diez unidades (los dedos de la mano) y

dividieron el círculo en sesenta unidades. De allí derivan nuestro propio

sistema decimal y los grados minutos y segundos en que dividimos al círculo .

Los llamados ubadianos por los arqueólogos vivían ya 4500 años a.C. en

ciudades del sur de Mesopotamia cerca de donde el Tigris y el Eufrates

desembocan en el Golfo Pérsico. Los ubadianos drenaban ciénagas, tenían

amurallada las ciudades, cultivaban el trigo y la cebada y regaban la

tierra por medio de acequias que traían de los ríos. Criaban ganado y aves

de corral y fabricaban algunos tipos de alfarería, además de tejidos, y

transformación el cuero y de los metales. También negociaban con otras

sociedades »

 

- «Pare el carro, amigo. Que me tiene usted mareado llevándome de un sitio

a otro como si estuviésemos en una película de naves espaciales de esas

del Spielberg.»

La cantidad de información empezaba a resultar ya casi inmanejable y además

cada vez entendía menos adonde quería llegar el forastero.

 

- «Es más, hay autores que sostienen que Mitra fue originalmente una Diosa

"Diosa del Amor, Principio de la Fertilidad, Madre Naturaleza, Diosa del

Agua Generadora, Diosa Solar de la Luz y del Fuego, adorada por babilonios,

persas y por capadocios..." lo que no sería extraño porque casi todos los

cultos tienen un origen común. Hay, invariablemente, ceremonias sagradas de

carácter agrícola donde siempre hay una Diosa-Madre virgen (virgen por ser

lo que podríamos llamar hermafrodita y no necesitar varón para

reproducirse) y un fruto de su vientre que tiene que morir para volver a

germinar. Un hijo paredro o divinidad inferior que morirá y será enterrado

para germinar con el llanto -la lluvia- de esa propia madre en un ciclo sin fin.»

 

- «Una virgen llorando... lluvia... entierro... resurrección. Me está usted

hablando de la Semana Santa de mi pueblo. Vamos que me he imaginado una

procesión con una Dolorosa afligida, con unas lagrimitas en la cara, un

pañuelo de encaje en la mano... una saeta...

¡Hombre!, puedo creerme que lo del "fruto de tu vientre" no fuese una

metáfora...pero ya me está usted llevando muy toreao. Que se ve que tiene

usted mucha mano izquierda, vamos...»

 

- «Pues mire usted...Hay una clarísima indicación de ello en la tradición

de las palabras de Jesús en la última cena -que son, estará usted de

acuerdo conmigo, las principales de la celebración de la misa- en las que

llama pan a su cuerpo y vino a su sangre, antes de morir y resucitar. Y

después invita a sus discípulos a comerlo y a repetir esta celebración en

conmemoración suya. Trigo y vid sembrados, cosechados para alimentar a los

hombres y vueltos a sembrar en un ciclo repetitivo y casi siempre rodeado

de incertidumbre. Habrá usted notado que con frecuencia en las misas de

postín llevan los fieles al altar un racimo de uvas y un haz de espigas en

el ofertorio...

Por otro lado, a esa Dolorosa de la que me hablaba usted, se le puede

agregar María Magdalena -¿recuerda aquello llorar como una Magdalena?- y a

las mujeres que estuvieron en el Calvario según la tradición... »

Hay también quien ve una clara sugerencia en las palabras de Pablo de

Tarso, en la primera epístola a los Corintios, cuando dice "Ahora bien, si

se predica a Cristo como resucitado de entre los muertos, ¿cómo es que

algunos de vosotros andan diciendo, que no hay resurrección de muertos? " y

agrega, al rechazar que se vuelve a la vida con el mismo cuerpo: "Pero, ¿de

qué manera resucitarán los muertos? me dirá alguno: o ¿con qué cuerpo

vendrán? ¡Necio! Lo que tú siembras no recibe vida, si primero no muere. Y

al sembrar, no siembras el cuerpo de la planta que ha de nacer después,

sino el grano desnudo, por ejemplo de trigo, o de alguna otra especie. Sin

embargo, Dios le da cuerpo según quiere: y a cada una de las semillas el

cuerpo que es propio de ella " Sembrar, grano desnudo, trigo... resurrección...»

 

- «Pero usted me estaba hablando de ritos paganos....»

 

- «¡Pero claro que sí! ¿Usted no dice actualmente " por estos pagos" para

referirse a " por estas tierras?"»

 

- «Sí.»

 

- «Pues lo dice muy bien. Porque en latín pagus es campo y paganus,

campesino. Que la iglesia católica denominase así a las fiestas celebradas

en honor de diosas o dioses de "otras religiones" no hace más que confirmar

que se trata de festividades campesinas.

Hay antecedentes de festividades campesinas en la zona donde se

desarrollaron las religiones que tienen en su tronco a Abraham. A fin de

cuentas Abraham era de Ur, Sumeria, de dónde salió hacia Egipto.»

 

- «¡Ea! ya me dio usted la vuelta completa. Volvemos a Sumeria .»

 

- «El origen de la civilización occidental...ya se lo dije. En las

religiones más antiguas, casi siempre era la madre -la Diosa madre - la que

prevalecía, y Sumeria, la tierra del patriarca Abraham del Antiguo

Testamento, la tuvo. Hay que entender que se trataba de religiones

campesinas nacidas en un entorno agrícola, con los problemas y vicisitudes

del campo. Cuando los problemas era de supervivencia...de verdadera

supervivencia y si las cosechas no eran como debían ser, moría mucha gente.

Y el resto pasaba hambre. No era difícil que aquellos campesinos, como los

de ahora, creyesen en la madre naturaleza y la divinizasen...»

 

- «Pero si en los primeros tiempos el hombre creyó en la existencia

diosas... de seres superiores de género femenino ¿Todas las religiones han

tenido inicialmente a diosas en sus principios?»

 

- «Efectivamente. Y aquello repercutía en la vida de los pueblos. El

matriarcado, como organización social, era lo que imperaba. La mujer era

absolutamente libre y promiscua, alimentaba a su descendencia y la

adiestraba básicamente en labores agrícolas, caza y pesca y ejercía el

culto de una Diosa-Madre con sacerdotisas que celebraban los ritos.»

 

- «¿Y el hombre?»

 

- «El hombre no era consciente de su paternidad . La promiscuidad de la

mujer y el periodo de nueve meses que transcurría entre la cohabitación y

el nacimiento no le permitían tener conciencia de haber participado en

engendrar a un hijo. Vivía subordinado a la autoridad de una cabeza de

tribu que ejercía el poder político, económico y religioso...»

 

-«¿Subordinado, resignado y pusilánime? Cuesta trabajo imaginarlo...»

 

- «No lo fue por mucho tiempo. Apenas unos miles de años. Unos veinte mil

más o menos. No se conocen las razones precisas -hágase usted cargo de que

no eran muchos los libros que se escribieron en la historia arcaica- que

hicieron que el poder fuese pasando, en todos sus aspectos, de la mujer al

hombre.. Parece ser que el cambio lo generan sobre todo algunas tribus

nómadas indoeuropeas que llegan a Europa a pillar, a saquear a poblaciones

que tenían una agricultura rica y cierto nivel de transformación de

productos básicos. Hay murallas en las ciudades que se remontan al sexto o

al quinto milenio antes de nuestra era. Esa es una prueba evidente de que

empezaron a necesitar protección contra los invasores .»

 

- «O sea que se inventa la guerra y con ella los guerreros que a su vez

forman castas que no tienen muchos problemas para tomar el poder por la fuerza...»

 

- «Eso, y también el hecho de que el hombre toma conciencia de su

paternidad y ve en la mujer un estupendo recurso para procrear hijos y

tomarlos para si. La mujer empieza a ser relegada hacia un papel casi

exclusivamente de procreación. En la edad de Bronce ya el hombre está

consagrado casi exclusivamente a labores de defensa y protección de sus

tribus. Y la mujer a labores agrícolas y de procreación.

 

- «Mal asunto para las mujeres. El que tiene la fuerza...»

 

- « Pues sí. Con ello empieza la destrucción de una cultura que se había

desarrollado desde el Paleolítico al Neolítico. Y con ello evoluciona

también la religión: como la mujer, la Diosa-Madre es destronada y

remplazada por divinidades masculinas. Se crean mitos masculinos, se

divulga la ideología patriarcal y se transforma la sociedad anterior. A

partir del patriarcado, las Divinidades masculinas son las que juegan los

papeles dominantes. La Diosa-Madre es degradada a Diosa secundaria y las

figuras femeninas quedan subordinadas al papel de hijas, esposas, amantes

o hermanas de las Deidades masculinas.»

 

- «Sin embargo, si nos vamos al Antiguo y el Nuevo Testamento, la mujer

está totalmente sometida a la autoridad del varón y las Diosas no existen...»

 

- «A excepción de la familia de religiones monoteístas: el Judaísmo, el

Cristianismo y el Islamismo que se propagaron como religiones reveladas,

el resto de las culturas del mundo en diversas épocas han presentado su

sistema de divinidades como una pareja donde Dios padre y Diosa madre son

inseparables y complementarios en igualdad de atributos...Pero incluso

estas religiones monoteístas tienen sus orígenes en sociedades matriarcales

en las que se desarrollaron, originalmente, cultos a la Diosa-Madre que

devinieron en cultos patriarcales. Lo que sucede es que progresivamente se

descalifica y se degrada el papel de la Diosa-Madre y con él, el de la

mujer. Por ejemplo, en la Biblia se menciona frecuentemente a Ashtoret una

derivación intencional del nombre Astarté, y de la palabra judía boshet que

significa vergüenza. El plural del nombre de la diosa (Ashoret), Ashtharot

se convierte en un genérico en la lengua hebrea para significar "diosas" y

"paganismo" »

 

- «Es que los hombres, puestos a manipular...»

 

- «Se desacredita a las juezas y a las sacerdotisas que se convierten en

monstruos maléficos y repugnantes, cuando no estúpidos . Para cuando

llegamos al Nuevo Testamento, buena parte de la obra está culminada: la

Diosa-Madre ha desaparecido o tiene una labor totalmente secundaria y los

mitos empiezan a reflejar a la protagonista femenina desempeñándose con una

actitud sumisa, obediente, exaltándose estos valores así como la monogamia

y la fidelidad. La mujer adopta su papel subordinado, es amante y es madre.

Y poco más . Si pretende tomar posiciones reservadas a los hombres, es

perseguida. No está, después de todo, tan lejana la cacería de brujas.»

 

- «Me habla usted de tiempos remotos y de civilizaciones poco conectadas

con la mía. Todo eso queda lejos...»

 

- «Las luchas para tener derecho al voto son bastante cercanas, pero si

quiere usted que me centre en modelos más cercanos a usted, podemos

acercarnos a una bahía almeriense, malagueña o, mejor aún, gaditana y ver

desde allí llegar, un barco fenicio que trae una estatuilla de la Diosa

Astarté...»

 

- «¿Astarté?»

 

- «Astarté era la Diosa fenicia que proviene directamente de la Luz: su

nombre deriva de Aster, estrella de la mañana entre los fenicios, donde

estuvo su principal centro de culto. Entre los sumerios era conocida como

Inana. Casi con seguridad era una versión de la diosa asiro-babilónica

Ishtar "Diosa de la mañana y del atardecer", a la vez que Diosa del amor y

de la sexualidad.

Aunque se la considera virgen, en la mitología aparece asociada a muchos

amantes, destacando Tammuz, dios de la cosecha, cuya muerte llora. Ishtar

se conduce como una madre tierna con los que ama. Como Inana, tiene, al

lado de su aspecto erótico, el de la guerra: Diosa de la Guerra y del Amor

y también de carácter astral, ya que personifica a varios astros: a Venus,

al sol, la luna, y a las estrellas reunidas en constelaciones. De ahí

deriva la palabra estelar: todo el firmamento lleno de estrellas,

proveniente de su nombre...

Ishtar estaba asociada al planeta Venus como estrella de la mañana, y en

las fronteras de Babilonia se la representa mediante una estrella de ocho puntas.»

 

- «¡Una estrella de ocho puntas!

 

- «Si. Astarté, como Ishtar, era la Diosa de la Luna y del planeta Venus

(el lucero de la mañana), era llamada por los profetas judíos "Reina de los

Cielos" (Meleket-has-Samaïm), y esposa del Sol, o el "Rey de los Cielos"

(Baal-Samaïm), es decir, la verdadera soberana del mundo, la Diosa-Naturaleza

En todo el Mediterráneo se erigieron templos en honor de Astarté y en ellos

se representa a la Diosa de diversas formas: en Cerdeña la encontramos con

la forma de una mujer, con la cabeza cubierta a la usanza egipcia, con una

túnica larga, sosteniendo con las dos manos el disco lunar; en Chipre se

han hallado muchas figuras de la Diosa en la que está representada de pie,

completamente desnuda y con las manos encima del vientre, o sosteniéndose

los senos, y también en la actitud de cubrirse senos y pubis con las manos .»

 

- «¿Pero eso qué tiene que ver con aquello en lo que yo creo o no creo y

con mi propia tierra?»

 

- «Si va usted al Museo Arqueológico de Sevilla , podrá ver una estatuilla

de bronce de entre el 600 y el 650 A C (casi idéntica a una de 1400 A.C. de

El Líbano) , que muestra una figura femenina sentada y desnuda que apoya

los pies en un escabel donde en caracteres fenicios dice que se trata de

Astarté. Y que fue objeto de culto en El Carambolo , de donde parece

provenir. Pero no es ese el único lugar que se ha encontrado una estatuilla

de esa Diosa. Hay varias también en el Museo de Cádiz y se dice que tuvo

un templo en las marismas de Huelva...»

 

- «¿En la marisma güerbana?»

 

- «Déjeme usted decirle que hasta finales de la Antigüedad la paloma fue el

símbolo tanto de la Astarté asiática como la Afrodita griega... »

 

- «Una paloma blanca...¿una... Blanca Paloma ?»

 

- «Ya le dije además que era la Diosa de la luna...¿por qué sonríe usted? »

 

- «Solo pensaba en si yo le fuese a contar a César Cadaval el de los

Morancos, que le escribió a la luna " Aquélla noche" ... que estaba

escribiendo puro sincretismo...»

 

- «¿Por qué?»

 

- «Es que dice..."...Aquella noche / la luna que guapa estaba / cómo

esperaba impaciente / que Triana despertara / aquella noche / se reflejaba

en el río / con su traje de flamenca / yo sé que la luna dijo / que llegue

ya la mañana / que yo me voy con Triana / caminito del Rocío...

Y se vino la luna / con Triana a hacer el camino / se acercaba por la noche

/ hasta el Simpecao divino / y al ver llegar la mañana / llorando la luna

dijo / ¿Por qué no nací en Triana / ni me bauticé en Santa Ana / con el

nombre de Rocío..?." »

 

- «Rocío de la mañana... estrella de la mañana...Los hombres le han llamado

a sus diosas siempre de maneras muy bonitas. El sincretismo, en Andalucía

es un arte. Ya ve usted lo hermosa que puede ser una historia cantada,

escrita por un andaluz.»

 

- «A mí siempre me ha conmovido mucho una plegaria que por cierto, este

año, en el campo, oímos cantar al coro de la hermandad, mientras se

celebraba una misa y salía la luna entre los pinares...Después supimos que

Joaquín, uno de los del cordón de plata, uno de los directivos de la

hermandad, con quien habíamos estado hablando del tema en la casa de la

hermandad en la aldea, le había pedido al coro cantarla para nosotros...»

 

- «¿Y qué dice esa plegaria?»

 

- Qué misterioso silencio / que embruja la madrugada / y qué bonitos los

cantes / que unen la noche y el alba. / Y ese cielo estrellado / de luceros

encendidos / como cuida la carreta / de mi Simpecao divino / Que la noche

/está encantada / por los duendes que rodean / a mi hermandad de Triana / Y

mis ojos están despiertos / pero soñando con ella / cuando miro al Simpecao

/ iluminado por las velas .... Que la noche esta encantada...

«El cielo estrellado cuidando la carreta, duendes... sincretismo puro, mire usted.»

 

- «Sabrá usted que cantar es rezar dos veces ¿no?»

 

- «Venga usted al camino del Rocío, hágalo andando y verá cómo se reza por

sevillanas, y por fandangos... que esos le deben gustar más a la Señora de

Almonte...»

 

- «Ha dicho usted Señora...»

 

- «Sí. Siempre me ha parecido que no había mejor manera de llamarla.»

 

- «Pues es una buena manera de llamarle para no usar todos los nombres que

tiene en la tierra...»

 

- «Sólo me falta que me hable usted ahora de las Diosas universales...»

 

- «Es que hay muchas. Quizás conozca usted a la azteca Centeotl /

Tzinteotl, la maya quiché Ixmucane, la ecuatoriana Manabi, en Brasil a la

Diosa Madre del Maíz o la Diosa Yemanyá o de la Diosa Changó o de la Diosa

Maraca de las religiones candamblé o del vudú o maracatú , la iroquesa

Ataentsic, la Mama Zara Argentina, la Pachamama quechua, la Kabo Mandalat

de Nueva Caledonia, la hawaiana Hi'íaka, la china Kuan Yin, la japonesa

Amaterasu, Kali de la India, Ma de Anatolia, la escandinava Freya, la

báltica Laima, la hitita Hannahanna, la sumeria Inanna, la Nyame de Gana,

la céltica Sheela-Na-Gig, la cananea Astarté, la etrusca Kerri / Keris, la

babilonia Ishtar, las griegas Rea y Gaia, la frigia Cibeles, la Artemisa de

Éfeso, la egipcia Isis... »

 

- «¡Dios mío!»

 

- «¿Dios?»

 

- «O... Diosa mía o lo que sea... ¿me quiere usted volver loco?»

 

- «¡Hombre! ahora que llegábamos a dos que le son, seguramente, más

conocidas...porque dicen que la Diosa-Madre tiene tres mil nombres conocidos.»

 

- «¿Más conocidas?»

 

- «La Demeter de Eleusis, la Ceres romana... La Ceres del rapto de Proserpina...»

Debí sonreír, porque mi interlocutor, casi por primera vez desde que empezó

nuestra conversación, tomó aire y sonrió a su vez antes de seguir diciendo:

 

- «El rapto de Persefone por Plutón, que enamorado de ella, se la llevó con

él a las entrañas de la tierra -o a los infiernos- en las que reinaba y el

dolor que Demeter, su madre, había sufrido por ello, provocando, al mismo

tiempo, al ser la Diosa de la agricultura, que se perdieran las cosechas y

como consecuencia de ello una gran hambruna. Y de cómo, desesperada, le

pidió a Júpiter que se la devolviese, decidiendo éste que Persefone pasase

seis meses en la tierra -durante los cuales se produciría la primavera y el

verano- y seis en el reino de las tinieblas, lo que produciría el invierno.»

 

- «La griega Démeter se vuelve Ceres en Roma y Persefone, se vuelve

Proserpina - interrumpí yo- Esa es una historia muy bonita. Recuerdo un

libro de mitología griega y romana con las tapas de cuero y el título en

letras doradas, que me regalaron cuando yo tenía unos doce o catorce años.

Aún lo conservo. Me fascinaba el Olimpo sus Dioses y sus Diosas. Hércules,

cuyas columnas estaban a los dos lados del estrecho y cuyas grutas conocía

yo casi palmo a palmo. Fue por esa época que vi la película "Fantasía" por

primera vez. Mientras que mis héroes mitológicos eran vigorosos personajes

de carne y hueso, Walt Disney, le puso de adorno a la sexta sinfonía de

Beethoven, unos faunos y unas ninfas en dibujos animados que competían en

trivialidad, con un centauro, cupiditos, un Baco totalmente borracho, un

Vulcano lanzándole rayos. Me parece que al final, aparecía Apolo cruzando

los Campos Elíseos en un carro tirado por tres caballos, mientras caía la

noche. Aquella representación ñoña del Olimpo, me desagradó mucho. No tenía

nada que ver con la manera como yo había imaginado el rapto de Proserpina,

la ira de Ceres, su desesperación por encontrarla, el invierno resultante,

la gloria del resurgir de los campos en la primavera...»

 

- «...Que dio lugar a los misterios eleusinos -terció mi contertulio- en la

época de las ciudades-estado. Eleusis a unos treinta kilómetros de Atenas,

celebraba unas celebraciones estrictamente femeninas, que a la vez de

rememorar las vicisitudes de Demeter y de Persefone, se convertían en

auténticas ceremonias de iniciación para las jóvenes elegidas.

Los misterios eleusinos obligaban bajo pena de muerte a mantener el secreto

de lo que en ellos sucedía. Esquilo, oriundo de la comarca, fue víctima de

ello, pues se creyó que había develado parte de las ceremonias en una de

sus obras teatrales, y pudo haber sido condenado a muerte. Es por eso que

no se conocen muchos detalles, sin embargo, se sabe lo suficiente para

reconstruir, por lo menos en parte aquellos ritos.»

 

- « Si, he oído hablar de las Grandes Eleusinas y de las Pequeñas

Eleusinas. Me despertaron una enorme curiosidad. Porque también hay un

Rocio y un Rocío chico.»

 

- «Ya veo. Está usted buscando huellas en el pasado.»

 

- «No. Huellas no. Pero si usted mismo no ha parado de explicarme -y yo de

hacer el esfuerzo de entender- que han llegado hasta nuestros días

tradiciones cuyos orígenes se remontan a decenas de miles de años, no me va

a echar ahora en cara que yo me pregunte si ciertos ritos, bastante más

recientes, no se seguirán llevando a cabo en nuestros días... Pero siga,

siga usted.»

 

- «Además de las Grandes Eleusinas, existían las Pequeñas Eleusinas que se

celebraban el mes Anthesterión o de las flores hacia febrero o marzo. No

se le escapará a usted que hablamos de fiestas del otoño y fiestas de la

primavera....»

 

- «Pero yo he oído hablar de unas Pequeñas Eleusinas exclusivamente masculinas...»

 

- «Hay, efectivamente una tradición que cuenta que Heracles, que quería ser

iniciado también pero que se encontraba con la prohibición estricta de

ingreso de los hombres al Eleusinión -el templo donde se llevaban a cabo

los ritos femeninos- instauró unas celebraciones en las que se cambiaba a

Demeter por Dionisios y a la gran sacerdotisa por el hierofante o maestro

de nociones recónditas, que presidía la celebración de los misterios sagrados.

Pero cuando Eleusis es anexionada a Atenas, se abre a la fuerza el Eleusión

a los varones ...»

 

- «El matriarcado debilitado, cede espacio al patriarcado...» me sorprendía

un poco la manera como yo mismo, iba hilando conceptos...

 

- «Y además se funden las dos ceremonias conservándose algunas de las

tradiciones de los pequeños misterios pero manteniendo su carácter de gran

iniciación para los efebos.

En ellas, los efebos marchaban a Eleusis a recoger los objetos sagrados que

se encontraban en el templo de Demeter. Después, en procesión hasta Atenas,

los dejaban al pie de la Acrópolis. Al día siguiente, después de las

purificaciones volvían los efebos a Eleusis portando los objetos sagrados y

llevando en procesión a Demeter (o a Dionisios), entre cantos y fiestas. Se

dice que incluso, además de no haber ingerido ciertos alimentos y bebidas

prohibidos - particularmente las bebidas embriagantes - iniciaban el viaje

de Atenas a Eleusis por la vía sacra y debían atravesar el peligroso cruce

de la última barrera de agua antes de llegar a la ciudad de sus anfitriones

eleusinos

 

- «¡Eso! Cruzaban el Quema... su propio Quema. O quizás el Ajolí» exclamé.

 

- « ¿Cómo?»

 

- «No se preocupe. Son cosa mías. Siga usted.»

 

- En el templo propiamente dicho se representaban los misterios teniendo

acceso a ellos solo los iniciados, y tenían su punto culminante cuando de

manera inesperada y en mitad de la noche, cercana ya la hora del alba,

surgía en esplendor, de dentro del templo una estatua de la Diosa

-Perséfone- alumbrada por una vivísima luz que llevaba el porta-antorchas.

 

- «El salto de la reja en la madrugá del lunes. Siga. No me haga caso..»

 

- «Esto daba lugar a una gran fiesta en unos jardines aledaños al templo

dedicados a la música, el baile y el placer...»

 

- «No me sorprende que nadie durmiera esa noche -ni las anteriores- en la

aldea...de Eleusis, claro. Bailando por eleusinas cuatro mujeres, y tocando

palmas los efebos, un finito refrescado, unas tapitas de prosciuto y de

queso griego, alegría, gente buena...y vámonos que nos vamos. ¡Que no

decaiga! No les debía faltar de ná... tampoco.»

 

- «Eso...a lo mejor después de la ceremonia de iniciación. Porque por lo

que se sabe, en el templo, parece ser que en algún momento los efebos,

-llamados mystes- y en tiempos de ritos exclusivamente femeninos, las

iniciadas, ingerían una bebida, el "kykeón" o alimento de las diosas que

podía provenir del cornezuelo (probablemente de centeno ) con propiedades

alucinógenas que los colocaban en trance según contaban Apuleyo y

Plutarco . Beber el kykeón causaba el viaje trascendente, el viaje

iniciático, el rito de tránsito.. Los epoptaí -que es como se llamaba a los

ya iniciados: "los que han visto la verdad"- traspasaban la barrera de la

propia vida para conocer la esencia de la otra, para descubrir la verdad

que se abría tras la luz, y regresaban para teñir el resto de sus vidas con

el color de este conocimiento .

Estos ritos fueron continuados por los romanos hasta casi fines del siglo IV...

El Telesterión, el templo usado en estos ritos, por las huellas encontradas

parece ser un templo muy parecido por cierto a la Mezquita de Córdoba. Una

especie de bosque de columnas... »

 

- «...Pues no se sabe muy bien cual era el uso primitivo del templo que

estaba donde ahora está la Mezquita. Un templo que se usó incluso antes de

convertirse, hacia el siglo VI, en un conjunto monástico, consagrado a San

Vicente, que después, los musulmanes victoriosos compartieron con los

cristianos desde el 743...Uno empieza a imaginar cosas... »

 

- «Pues se dice que pudo ser un templo un templo judío o uno romano

dedicado al sol antes de ser cristiano o moro donde ahora está la Mezquita.

Así que ya que a usted le gusta dejar la imaginación volar ....»

 

- «¡Pues eso, que bien pudieron los romanos, que continuaron los ritos con

Ceres y Proserpina, haber establecido esos ritos en la Bética! Y que de

esos ritos ya béticos, vengan la romerías de hoy»

 

- «Ciertamente... hubiese sido lo más normal. Claro que me parece que está

usted dándole rienda suelta a la imaginación y se le puede desbocar... De

Astarté llegando a Cádiz en un barco fenicio, se ha ido usted al Carambolo

y a Sevilla, y me ha llevado a Huelva y ahora - ¿quién hablaba de

Spielberg? - me lleva usted a la Córdoba de los califas...¿Y a Granada después? »

 

-«¡Córdoba era romana -claramente romana- antes que mora! El puente viejo

romano, formó parte de la Vía Augusta. La Corduba latina, fue fundada por

Claudio Marcelo unos 160 años antes de Cristo y donde se excava se

encuentran templos romanos, por debajo de los visigóticos y de los

musulmanes. Además -¡claro que sí!- podríamos hablar también del origen

mítico de Granada... de lo que llaman la Alhambra hermética , de los

códigos de utopía de la Alhambra, de la figura solar del sultán »

Su gesto cambió. Parecía un poco desconcertado. No sé si le sorprendían más

mis nociones de mitología griega y romana, o lo que sabía de la historia de

Córdoba y de algunas teorías herméticas granadinas... Agregué sin darle

tiempo a recuperar su seguridad:

 

- «Pero es que cuando uno lee sobre los ritos eleusinos no le queda más

remedio que imaginárselo interpretados por unos béticos . El viaje de

Atenas a Eleusis, ida y vuelta, se parece mucho -diría yo- al camino

del Rocío. El rapto de Perséfone al salto de la reja, la salida de la

Virgen de la ermita, en la madrugada del lunes de Pentecostés, a la salida

de Demeter del templo...»

 

- «Pues hay una versión en la que se afirma que las eleusinas eran

representaciones terrestres, con carros o carretas alegóricas,

representando de manera metafórica estrellas y constelaciones que

actualmente llevan aún nombres asociado al carro: Bootes / Conductor de

Carros, Carro Mayor, Carro Menor y Auriga . Y también las obras de arte

prehistóricas .»

Parecía feliz de verme abrir los ojos con asombro otra vez. No pude evitar decirle:

 

- «Más versiones... esta es la historia de nunca acabar.»

 

- «Dicen también que Shakespeare se inspiró en los ritos eleusinos cuando

escribió el "Cuento de Invierno" y "El sueño de una noche de Verano" . Y

que las tres gracias que aparecen en muchas pinturas. como "La primavera"

de Botticcelli, representan la suave trascendencia del sol de Júpiter y de

Venus sobre la tierra. »

 

- «A mí, desde luego me inspira más pensar en las carretas del Rocío como

una continuación sincrética de aquellos ritos de hace, quizá, tres mil

años. No sé nada de astronomía. Vivo además en una ciudad en la que la

mayor parte del año, el cielo está cubierto por un espeso manto gris que un

escritor llamaba "un cielo panza 'e burro". Sé, que en las noches del

camino, me gusta acostarme boca arriba, "con las estrellas por techo" como

dice el fandango y mirar el cielo limpio y cuajado de estrellas. Volverme

a asombrar, una y otra vez, con la grandiosidad del universo. Sé que alguna

vez supe cual de ellas era Marte. Y que veo al lucero de la mañana porque

se queda solo al amanecer, y casi siempre yo ya estoy despierto. Y que la

luna entre los pinos, redonda y amarilla -el pandero la llamaba Lorca- me

parece una vieja amiga que viene a vigilar si dormimos tranquilos...o

-blanca y encandilando con un agresivo resplandor- a alumbrarnos de tal

manera que creería uno que nos viene a sonsacar. Mucha gente que está

dormida, cuando les llega esa luz que casi encandila, se despierta pensando

que le están alumbrando la cara con una linterna. Otros, la mayoría, se

tapan la cara con el antebrazo o le vuelven la espalda. He visto, uno por

uno a mis hermanos del camino hacerlo cuando con parsimonia de reina

curiosa, la luna se pasea por la cara de cada uno. Yo, la espero siempre

despierto. Y sí sé que es luna llena, pero nunca sé cuando es cuarto

menguante o cuarto creciente. Me atrae la cara regordeta de la luna con la

seducción de una mujer indescifrable y sin embargo cercana...»

 

- «Cuando siento una necesidad de religión, salgo de noche para pintar las

estrellas decía Van Gogh.¿Le reza usted a la luna como Antonio Gala?»

 

- «¡Ni mucho menos! Antonio Gala ha resultado, para mí, un guía invalorable

en casi todo lo que tiene que ver con Andalucía, pero aunque conozco su

costumbre y sé que en alguna de sus obras de teatro ha dejado la oración

que le reza -y siempre a la luna creciente- y que aprendió la oración de

los indios caracas , ni siquiera me ha llamado la atención buscarla entre

sus libros. Sin embargo me intriga que en su finca andaluza mantenga un

centenar de vírgenes sencillas, de barro pintado, de aquellas que las

abuelas tuvieron siempre cerca (yo mismo guardo una Purísima que estuvo,

hasta su última noche, en la mesita de noche de mi madre, junto a una lata

viejísima -de aquellas de chocolates ingleses, con la tapa redonda y que

contenía polvos de talco y una mota de franela muy suave dentro. La

polvera la llamábamos). La tapa, por cierto tenía una especie de paisaje

nocturno con unos árboles y una luna llena... »

 

- «Un altar... ¿una especie de retablo es lo que tiene Gala?»

 

- «Un iconostasio lo llama él . Y dice que las vírgenes se dan codazos y

empujones. Y que eventualmente echan a alguna intrusa de donde él la ha

puesto y termina en el suelo hecha añicos. Es que es muy exagerado. Andaluz

... claro.»

 

- «Antonio Gala ha escrito mucho sobre el Rocío...»

 

- «Antonio Gala ha escrito mucho sobre muchas cosas... y muy bien. Y

efectivamente sobre el Rocío también. Gala ha dicho cosas imprescindibles

en el análisis de la semana santa "... no en balde se está bajo las lunas

claras de la primavera, cuando las jóvenes diosas de todas las religiones

retornan al mundo, desde los infiernos, triunfantes y deslumbradoras. No en

balde las más jaleadas dolorosas se llaman Esperanza...". Y algo

absolutamente fundamental cuando se habla del Rocío: "...El Rocío -como

todo lo humano, y el hombre también- es una embriagante mezcla de sagrado y

sacrílego, de carnalidad y espiritualidad, de la penitencia del camino y el

desmadre de la llegada. El viaje -igual que cualquier viaje, el de la droga

incluido- es una forma de ascesis. Y el Rocío -así el paraíso para Blake-

no es un lugar geográfico, sino un estado de percepción. Quien no la logre,

da igual que esté allí físicamente: regresará sin haber bebido: triste cosa..." »

 

- «¿Ha sido esa frase una "guía invalorable" como lo llama usted

refiriéndose a la obra de Gala?»

 

- «No. Yo esa frase la leí, una noche, desvelado, justamente en la aldea de

Rocío. Duermo poco y me despierto temprano, así que aquella noche, para no

molestar a mis compañeros de cuarto -otros cinco hombres en tres

literas en un cuarto diminuto- leía yo a Gala con una linternita tomada

entre los dientes... Pero para entonces hacía yo mi segundo camino y ya

llevaba seis o siete años investigando, a la distancia, lo extrañamente

mágico del Rocío. Yo empecé por descubrir que había "algo" debajo de unas

letras que me parecían casi heréticas en las sevillanas rocieras.»

 

- «¿Heréticas?»

 

- «Sí. En la manera de dirigirse a la Virgen. En la mal escondida

sensualidad de los términos usados. En la frescura campesina de quienes se

declaraban perdidamente enamorados de ella...»

 

- «Frescura... ¿pagana?»

 

- «Pues sí. Por campesina, claro está. Y un poco porque aunque la Iglesia

se mueve casi de puntillas en estos ritos, es cierto que es ella quien los

centraliza. Lo que desde luego es normal para la época y el lugar. Lo que

sí es raro, es que aparte de ciertos rezos tradicionales como el del

rosario, lo importante de la liturgia es el canto. O más bien el cante,

puesto que es andaluz. Expresado en todas sus formas aunque la sevillana

"rociera" sea la más frecuente.

El año pasado, fuimos a la ermita el lunes por la tarde, a despedirnos,

tranquilos, de la Señora...»

Sincretismo 2

NOTAS 1

NOTAS 2