ANDRES BERNUI ARRIARAN

RESEÑA BIOGRAFICA


Nace en la ciudad de Ayacucho, capital del departamento del mismo nombre, en el Perú, el día 11 de julio de 1908. Fue el segundo hijo del matrimonio conformado por don Andrés Bernui Jimenez, natural de Ancash, y de doña Hortensia Arriarán Ruiz, natural de Ayacucho, ambas localidades de la serranía del Perú . Fue católicamente bautizado con los nombres de Pio Angel Andrés Bartolomé, conforme al santoral y en honor al nombre de su padre y abuelo, respectivamente. Sus padres tuvieron, además, cuatro hijos: Fidel, Elena, Pedro y Salvador Bernuí Arriarán.

La primera infancia de Andrés y sus hermanos transcurre en constantes desplazamientos entre las distantes localidades de Ancash y Huamanga, en afanosos viajes a lomo de bestia a través de los intrincados caminos de las quebradas y montañas de los Andes peruanos. Él y sus hermanos Fidel y Elena, nacen en Ayacucho, mientras que Pedro y Salvador, en Ancash.

Su padre fallece prematuramente a los 33 años producto de las entonces incurables "fiebres", que hoy se conocen como tifoidea, quedando su madre viuda a la edad de 20 años, viéndose obligada a regresar con sus hijos a su ciudad natal, Ayacucho, donde sus parientes constituían una las más antiguas y notables familias de tal localidad, desde la época del Virreinato Español.

Ya en Ayacucho, él y su hermano mayor Fidel, de 8 y 9 años respectivamente, son puestos bajo la tutoría de su tío materno, el ilustre Obispo de Huamanga y Senador de la República, Monseñor Fidel Olivas Escudero, personalidad notabilísima del departamento y del país, quien les imparte una estricta enseñanza escolar y religiosa, estudiando ambos hermanos su educación primaria en la misma aula, vistiendo hábito de monaguillo, creándose entre ambos una fraternidad perdurable.

Su joven madre, Hortensia, contrae nuevas nupcias con el distinguido abogado limeño, Dr. José Zavala Veláquez, quien, a su vez, era viudo y padre de dos hijos: José y Benjamín Zavala Fernandini.

La familia se traslada a radicar a Lima, siguiendo el penoso trayecto de Ayacucho a Pisco a caballo, y de Pisco al puerto del Callao por mar en un navío caletero, al no haber camino directo a Lima. A su llegada encuentra la Capital aún hermosa, pequeña y elegante, con calles empedradas, faroles a gas, pregoneros, escribanos con levitas y carretas en la Plaza de Armas.

En Lima, la nueva familia radica en el Cercado (centro de la ciudad) en una amplia casa ubicada en el elegante "Pasaje Encarnación", a dos cuadras de distancia de la Plaza San Martín y del afamado y bello Jirón de la Unión. Su madre, en este nuevo matrimonio, procrea cuatro hijos más: Belén, Pedro José, Caridad y Luciano Zavala Arriarán.

Andrés y Fidel siguen sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de "Nuestra Señora de Guadalupe", alma mater de preclaros hombres del Perú. Al culminar el colegio, los rumbos de los hermanos divergen, Fidel ingresa a la "Escuela Militar de Chorrillos", para seguir el camino de las armas, y Andrés ingresa al la Facultad de Derecho de la "Universidad Mayor de San Marcos", universidad decana de América, para seguir el camino de las leyes.

Sus estudios de derecho los prosigue satisfactoriamente, gozando de la ilustrada cátedra de tratadistas de la talla Raúl Porras Barrenechea , Víctor Andrés Belaunde y Manuel Vicencio Villarán, teniendo como condiscípulos y amigos a Raúl Ferrero Rebagliati, Ernesto Alayza Grundi, Carlos Carrillo Smith , entre otros; empero, sus estudios se ven interrumpidos cuando la Universidad de San Marcos entra en receso por tres años debido a problemas políticos. A instancias de Raúl Ferrero, gestiona su traslado a la novel Universidad Católica, pero, al reabrirse la Universidad de San Marcos, regresa a ella para culminar sus estudios.

De personalidad y vida independiente, estudia y trabaja simultáneamente para autosostenerse, llegando a ocupar , pese a su mocedad, el alto y bien remunerado puesto de Jefe Administrativo del Agua Potable. Finalmente obtiene el grado de Bachiller en Derecho, sustentado la tesis intitulada "Los Delitos Por Omisión Espiritual", optando el grado de abogado por unanimidad, con mención sobresaliente.

Andrés Bernui Arriarán

Inicia inmediatamente su prolongada e ininterrumpida carrera profesional como abogado independiente, caracterizándose por su aguda capacidad para el diagnóstico jurídico, la puntualidad y claridad en la exposición de sus argumentos y una tranquila persistencia en la consecución de sus objetivos. Ello, aunado a su carácter afable, amistoso, su sensibilidad humana, su forma artesanal de ejercer el derecho, así como y el respeto a los argumentos discrepantes, hace que gane siempre el respeto y deferencia de sus clientes, contrapartes y amigos en general.

Contrae matrimonio con doña Augusta Victoria Rieckhof Vega, natural de Iquitos, departamento de Loreto, hija del emigrante alemán de Hamburgo, Robert Rieckhof Herhann, y de doña Teresa Vega Valera, perteneciente a una antigua familia de la Ciudad de Moyobamba del departamento de San Martín. De esta unión nacen sus cuatro hijos: Víctor Andrés (1947), María Augusta (1949), Martha Elena (1950) y José Roberto (1953).

Se asimila a la Fuerza Area del Perú, con el grado de Coronel, ejerciendo el cargo de Auditor del Consejo de Guerra Permanente, y luego es designado como Auditor General del Consejo Supremo de Justicia Militar. No obstante a ello, nunca abandona su vocación por el ejercicio independiente de la abogacía, y, simultáneamente, prosigue con sus quehaceres jurídicos en su modesto y característico Estudio sito Jirón Mapiri, frente a la entonces distinguida Plaza Guadalupe, costado del Palacio de Justicia.

En 1959 fallece su esposa Augusta Victoria, a la edad de 35 años, quedando viudo con cuatro menores hijos. Contrae nuevo matrimonio con la viuda doña Mignon Goncalves Montoya, igualmente natural de Iquitos, hija de emigrante portugués y madre loretana, quién a su vez también tenía cuatro hijos: Norma, Luisa, Mignon y Juan Carlos. En este nuevo matrimonio procrea un nuevo hijo, José Antonio (1961).

En 1968, a la edad de 60 años, se retira de la Fuerza Aérea, dedicándose a tiempo completo al ejercicio de su profesión de abogado, interviniendo en múltiples asesorías a personas naturales y empresas. Ejerce también el cargo de Director de la Beneficencia Pública de Lima, del Ramo de Lotería de Lima y Callao y de laboratorios Lusa, entre otros.

Sus años postreros los transcurre rodeados de su esposa, hijos, hijos políticos, entenados, nietos y demás parientes y amigos. Conservó siempre su carácter sereno y bondadoso, pródigo en consejos y anécdotas, de intachable ética y honradez, sensibilidad humanística y modernidad en sus opiniones. Fue el catalizador del núcleo familiar y ejemplo de conducta.

Fallece en Lima, tranquila y repentinamente mientras lee el periódico, el 17 de Octubre de 1992, a la edad de 84 años. Muerte serena, para un hombre bueno.

A la fecha tiene cinco hijos: Víctor Andrés, María Augusta, Martha Elena, José Roberto y José Antonio; y doce nietos: Carola Augusta, Cristina, Viviana y Jorge Rendón Bernuí; Fabio y Marco Aurelio Váscones Bernui; Roberto Andrés, Camila y Bruno Bernui Alvarado; Tricia y Andrés Bernui San Martín; y Anna Augusta Bernui Lizano.

Lima, abril de 1999


Nota: Si tiene alguna información o fotografía que pueda enriquecer la presente página, favor remitirla a : andresbernui@correspondencia.com